Police Academy (Loca academia de policía o Locademia de policía), es una serie de películas cinematográficas de comedia de los años 80 basadas en el humor y el surrealismo de las situaciones que se vivían. 30 años después en Telde, la realidad supera a la ficción con una Policía Local, locamente interesada.
El ‘Accidente’ de Jefe de la ‘Súper Poli’ Local no se cansa de regalar al tendido entre otras perlas negligentes, su supuesta labor de ‘cronista de sucesos’. El hombre y sus ‘Polis de Plomo’, continúan (presuntamente), realizando una sorda, altruista y ventajista labor informativa para su medio de comunicación favorito, al que (al parecer), sirve en bandeja de plata la cronología de todos los sucesos que ocurren en la ciudad con intervención de la Policía Local, en ocasiones incluso, ilustradas con amplias galerías de fotos. Así se las ponían a Fernando VII, que diría el otro…
Habría que preguntarse si los ciudadanos que se ven inmersos en los diferentes sucesos que luego el ‘Súper Poli’, (presuntamente), confía al medio en cuestión, tienen conocimiento de que su imagen personal, vehículo o inmueble (por citar sólo algunos ejemplos), está siendo divulgada públicamente, violando los principios más elementales de celo profesional, privacidad, imagen, derecho a la intimidad y confidencialidad.
Habría que preguntarse también, si la inspiración periodística es iniciativa propia, o inducida, pero lo cierto es que al final siempre son los mismos actores para la misma comedia. Definitivamente, hay que Concederle la Medalla al Cronista de Sucesos con Distintivo Informativo. Sólo así, el pecho de nuestro ‘Súper Poli’ brillará con luz propia para la posteridad.
Vergüenza de policía indigna para esta ciudad. Afortunadamente no son todos los que están, ni están todos los que son…
