EL PARTIDO DE TEODORO SOSA: EL PARTIDO DE LOS TRÁNSFUGAS

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En Canarias, el transfuguismo político no solo no se disimula, sino que se celebra. Lo último —y más indecente— tiene nombre y apellidos: Teodoro Sosa, Óscar Hernández y compañía. Todos ellos, hasta hace cinco minutos, aplaudían con entusiasmo la candidatura de Román Rodríguez a la presidencia de Nueva Canarias. Lo hicieron no una, sino varias veces. Con entusiasmo. Con convicción. Eran parte —y parte importante— de la dirección nacional del partido. Eran Nueva Canarias.

Y, sin embargo, hoy se presentan como “disidentes”. Como los “renovadores”. Como los “críticos valientes” que se atreven a “abrir una nueva etapa”. Lo hacen tras haberse beneficiado de cada centímetro de estructura, recursos y siglas del partido al que ahora dan la espalda. Encabezaron listas municipales bajo las siglas de NC sin que nadie les impusiera nada ni les vetara jamás. Usaron esas siglas para ganar elecciones y, ya con los votos en la buchaca, se las quitan de encima como quien se cambia de chaqueta. Pero no renuncian ni al acta, ni al cargo, ni al sueldito. Qué cosas.

A eso, en cualquier democracia decente, se le llama transfuguismo. Y lo más vergonzoso no es solo que lo practiquen con tanta desfachatez, sino que apenas nadie lo denuncie. Ni otros partidos, que miran para otro lado por si en el futuro necesitan su voto. Ni los grandes medios, que guardan un sospechoso silencio cuando se trata de señalar a los de casa.

La historia se repite: usan al partido como trampolín, saltan cuando les conviene, y se montan su propio chiringuito sin dejar la silla. Una traición en toda regla a quienes confiaron en un proyecto, en unas siglas, en un programa. No son disidentes. Son oportunistas. No son una renovación. Son una estafa.

Y aún tienen la desfachatez de construir un relato heroico, como si dejar plantado al partido en el que militaban desde hace años fuera un acto de integridad. Como si no hubieran tenido tiempo, poder y espacio suficiente dentro de Nueva Canarias para proponer lo que ahora —de pronto— dicen defender.

Porque esa es otra: durante años, ocuparon cargos orgánicos, fueron ejecutiva nacional, tomaron decisiones. Y nunca, nunca, se les oyó una sola palabra sobre renovación o autocrítica. Ahora resulta que llevaban años en desacuerdo… pero bien agarrados al sillón.

A aquellos que tengan en mente darle algún tipo de crédito al engendro que van a parir —ese partido “renovador, democrático e ilusionante” que nos quieren vender— conviene advertirles: quien es capaz de hacer esto, es capaz de muchas cosas más, y ninguna buena. Porque aquí no se está fundando un nuevo proyecto político; se está montando una plataforma para ganar libertad de movimiento. Para pactar con quien convenga. Con CC, con el PP, con quien garantice seguir en el poder. Porque para ellos la política no es servir al vecino, sino perpetuarse.

¿O acaso no se ha perpetuado en la política, sin que nadie lo cuestione, el gran urdidor de toda esta operación? ¿Quién, si no, ha movido los hilos con su habitual mano de hierro bajo guante de terciopelo? Antonio Morales, presidente del Cabildo de Gran Canaria, arquitecto en la sombra de muchas maniobras y silencios cómplices. Él también tiene una cuota de responsabilidad en este circo disfrazado de “proceso de renovación”.

Y claro, ahora resulta que Román Rodríguez es el gran culpable de todo. El mismo Román que durante más de veinte años fue el árbol que les dio sombra a todos estos ahora “disidentes”. El que los cobijó, los promovió, los protegió. Y ahora, de repente, es el obstáculo. Dicen que el partido no crece, pero tiene los mismos cinco diputados que hace seis años, más concejales repartidos por las islas que nunca antes y la presidencia del Cabildo de Gran Canaria. ¿De verdad todo eso se debe a estos recién iluminados?

Es cierto que Román Rodríguez hace tiempo que debería haber dado un paso a un lado. Como también Carmelo Ramírez. Como Pedro Quevedo. Nadie les niega lo que fueron, pero tampoco que ya tocaba abrir paso. Ahora bien, de ahí a cargarles en exclusiva el muerto de la indefinición, del travestismo político, del mercadeo ideológico, va un trecho largo. Porque estos “disidentes” fueron parte del desdibujamiento. Nacieron como nacionalistas de izquierdas, se convirtieron en nacionalistas de centro izquierda, luego se quitaron lo de izquierdas, después lo de nacionalistas, y acabaron llamándose “canaristas”, un término tan hueco que ni ellos sabían qué significaba. Tanta desnaturalización llevó a Nueva Canarias a un punto en que ya no sabía qué era. Y eso, como casi todo en política, también tiene muchos padres.

Y si de verdad representan tanta nueva política como dicen, si tan “ilusionante” es lo que van a construir, que empiecen por demostrarlo. Que dimitan de sus cargos públicos, que entreguen sus actas, que renuncien a sus alcaldías. Que salgan a la calle y, desde ahí, se ganen de nuevo la confianza ciudadana. Solo así, y no con atajos ni trampas, podrían hablar de regeneración. Lo contrario no dice nada bueno de su catadura ética. Más bien, confirma lo que ya sabemos: que no se van por principios, sino por intereses. Que no son nueva política, sino la misma de siempre, pero con peor disfraz.

Fuente: Hijosdecanarias /  Imagen: La Provincia-Dlp

SITCA CONSIDERA INSUFICIENTE EL ACUERDO FIRMADO EN EL SECTOR DE HOSTELERÍA EN LA PROVINCIA DE LAS PALMAS

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El acuerdo firmado peca de un enfoque excesivamente economicista, que olvida o directamente ignora cuestiones de vital importancia. Desde el Sindicato Independiente de Trabajadores de Canarias (SITCA) queremos manifestar públicamente nuestra profunda insatisfacción con el acuerdo recientemente firmado entre la patronal de la hostelería y los sindicatos mayoritarios en la provincia de Las Palmas, que ha llevado a la desconvocatoria de la huelga prevista para Semana Santa.

Si bien reconocemos que la mejora salarial incluida en el acuerdo —tanto en lo referente a la prima extraordinaria como a los incrementos retributivos pactados para 2025 y 2026— supone un avance necesario, consideramos que este pacto es claramente insuficiente y no responde a las necesidades reales del conjunto de los trabajadores y trabajadoras del sector.

El acuerdo firmado peca de un enfoque excesivamente economicista, que olvida o directamente ignora cuestiones de vital importancia como:

    La salud laboral, cada vez más deteriorada por el ritmo y condiciones de trabajo inasumibles.

    La explotación estructural derivada de plantillas insuficientes, que obliga a muchos profesionales a doblar esfuerzos sin reconocimiento ni compensación.

    Los turnos partidos y la ausencia de descansos adecuados, con consecuencias devastadoras para la salud física y mental del personal.

    El exceso de carga de trabajo, que está cronificando enfermedades y lesiones, sin que se reconozcan como enfermedades profesionales.

    La ausencia de medidas reales de conciliación familiar y personal, en un sector que impone horarios imprevisibles y jornadas interminables.

    La falta de un plan de prejubilación para profesiones con un alto desgaste físico y psicológico, como el personal de pisos.

Desde SITCA consideramos que el acuerdo económico, aunque necesario, no puede servir de cortina de humo para tapar los múltiples problemas estructurales que arrastra el sector. No podemos seguir negociando a espaldas de la realidad que viven miles de trabajadoras y trabajadores en hoteles, bares, cafeterías y restaurantes.

Además, desde nuestro sindicato volvemos a exigir la reincorporación de bares y cafeterías al convenio principal de hostelería, acabando así con la segmentación del sector que ha contribuido a generar desigualdades y precariedad.

SITCA continuará defendiendo una hostelería digna, justa y sostenible, que reconozca no solo el derecho a un salario digno, sino también a condiciones laborales humanas y saludables. Seguiremos luchando, dentro y fuera de la mesa de negociación, por un convenio que de verdad esté a la altura del esfuerzo y la profesionalidad de quienes sostienen uno de los pilares económicos de Canarias.

LIBERACIÓN CANARIA APOYA LA HUELGA DE HOSTELERÍA Y RECLAMA UN NUEVO MODELO ECONÓMICO

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Desde Liberación Canaria apoyamos la huelga convocada en el sector de la hostelería para Semana Santa, en la que se exigen mejores condiciones laborales, salarios dignos y conciliación familiar. Estas reivindicaciones están en sintonía con nuestra propuesta de un Pacto contra la pobreza y por la dignidad en Canarias, con el que buscamos respuestas a la precariedad que sufrimos los canarios a pesar del crecimiento del sector turístico.

Nos preguntamos por qué, si el turismo mueve nuestra economía, seguimos sin ver mejoras en la renta per cápita. ¿Por qué los salarios no suben? ¿Por qué la conciliación sigue siendo un problema? La realidad es que el modelo económico actual no da para más. Canarias no puede depender exclusivamente del turismo de masas que solo beneficia a unos pocos mientras deja a nuestra gente en la precariedad.

Defendemos una transición hacia un turismo de calidad, con menos turistas pero con mayor poder adquisitivo, que permita mejorar los salarios y reducir la presión sobre nuestro territorio. Además, apostamos por diversificar la economía para que Canarias no siga siendo rehén de un único sector.

Es el momento de cambiar el rumbo. Pero para ello hace falta valentía, voluntad social y capacidad de liderazgo, todo lo que le falta al Gobierno de Canarias, sometido a intereses externos que explotan nuestra tierra y nuestra gente. Nosotros, en cambio, tenemos claro que Canarias debe recuperar su dignidad y construir un futuro con mayor justicia y equilibrio económico.

«TEORÍA ECONÓMICA PARA APLICAR EN LOS PAISES LLAMADOS BRICK»

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Vaya por delante que quien hoy escribe este artículo, no es ningún economista “de título”, aunque en la carrera de  Náutica, nos impartieron durante los tres primeros años una asignatura que se denominaba “Economía Marítima”, la cual  dicho sea de paso, aunque estaba enfocada al mundo marítimo y los asuntos económicos  derivados de este,  te enseñaba algunas teorías más amplias, que con el tiempo, mucha mar viendo  por la proa , mucho mundo y mucha acumulación de  salitre en los ojos, terminé formando mis propias teorías económica,  pero ¡Pobre de mí!, pues un mal día, acepté una invitación que me hiciera la Televisión Canaria, para acudir a uno de aquellos “programas entrevista y aprovechando de que el Pisuerga pasaba por Valladolid, me despaché a gusto exponiendo   con pelos y señales mi teoría económica con la que pretendía aportar mi granito de arena a mejorar un poco la situación, especialmente de un tipo de país y sociedad.

 La cosa no gustó nada a un empresario de Canarias , conocido por su clásica vestimenta de “guayabera blanca”, que poseía sucursales en todas las Isla, y que se había “especializado” en “cazar” subvenciones del gobierno de Canarias y de la CE,  quien dicho sea de paso, al escucharme en directo, y no gustarle mi exposición, pues pensó, que atacaba a sus intereses empresariales (tenía ramificación en todas las islas)  no se cortó un pelo y llamó inmediatamente a nada más y nada menos que, al presidente de mi compañía naviera, donde yo ejercía como delegado en el Puerto de Las Palmas, para comunicarle que, “su delegado en Gran Canaria, estaba diciendo atrocidades por televisión en contra del modelo empresarial en vigor”.

 La cosa resultó, que por cometer “tal delito”, casi me cuesta la calle, hasta tal punto, que tuve que pedirle al periodista entrevistador de la TVC que, por favor no repitiera el programa en diferido por la noche, como estaba previsto, porque me estaba jugando “el pan de mis hijas”

Por eso, hoy que ya jubilado y por lo tanto, ya puedo hablar y escribir con “la libertad de los condenados”, y sin ningún ánimo de venganza contra aquellos que quisieron cortarme la cabeza en su día, “por revolucionario”, me animo a publicarla de nuevo, pero en esta ocasión por escrito. ¡VIVA LA LIBERTAD, CARAJO!

 Convencidos entonces y ahora que tenía razón y que mis teorías económicas, aunque no fueran del agrado, del empresario canario de la “guayabera blanca”, especialista en acaparar subvenciones del gobierno de Canarias, ayudarían al desarrollo en positivo de la sociedad; y muy especialmente de aquellas que conformaban y conforman hoy los países llamados “BRICS”.

Para comenzar explicaré que es un país “Brics”.

Estas iniciales en inglés “BRICS”, se empleaba par para referirnos a Brasil, Rusia, India, China, o Sudáfrica (luego se han ido incorporando más países), y es un termino que se utilizó por primera vez en un informe de Goldman Sachs que les llamó BRIC, porque por aquel entonces no se incluía a Sudáfrica.

Estos actualmente representan una “asociación económica y política” con un gran potencial de crecimiento.

Sus objetivos son entre otros, la creación de un orden mundial inclusivo y el uso de monedas locales en el comercio internacional, en lugar de tener que usar el clásico dólar estadounidense.

Las ventajas en principio, es que lo conforman países que tienen mucho dinero y mucho poder y además también, mucho interés en comprar lo que otros producen, con el objeto de ayudar a diversificar los mercados.

Aclarado a groso modo lo que es una nación o país “BRICS”, paso a explicar mi teoría económica, que creo que, especialmente a ellos les vendría, que ni pintada por encargo, aunque siguiera sin gustarle al de la “guayabera blanca”

Mi teoría está  fundamentada en principios éticos masónicos emanados de la misma Revolución Francesa de 1789 y basada en la “igualdad, la solidaridad, y la fraternidad”, y todo ello llevado a las ciencias económicas, creando así un “tercer modelo económico” a poner en práctica, el cual fuera capaz de llevar a la Humanidad, al reparto más equitativo de la riqueza mundial, sin la necesidad de tener que  echar mano a los otros dos modelos que existen en la actualidad; “el capitalista liberal o neoliberal  y el comunista”, que desde mi humilde punto de vista, comienzan aquedarse obsoletos para el siglo XXI, demasiado poblado y globalizado, donde el 80%  del desarrollo depende casi en exclusiva de un sola materia prima, con caducidad por agotamiento natural en el tiempo, como es el petróleo.

Por otra parte existe demasiado dependencia de “los caprichos” del sistema  financiero actual , con resultados relativamente fáciles de alterar por la “Gran Banca” , la que yo denomino “lacra de la humanidad”, porque ha alcanzado tal poder que, por si sola es capaz de controlar a multinacionales, como las del tipo petroleras o farmacéuticas, controlando y moviendo de esta forma a su antojo  la economía del planeta y siempre bajo su conveniencia puntual, hasta tal extremo que poseen la capacidad real de hacer caer o arruinar a un país,  e incluso provocar guerras, como la que ahora sufre  Ucrania.

Por ello, el mundo actual necesita rápidamente poner en marcha teorías económicas novedosas que permitan al Estado intervenir en determinados bienes y servicios cuyos costes de producción resulten muy bajos y por lo tanto, no susceptibles de mejoras tecnológicas.

Dichos bienes y siempre de acuerdo a mi teoría, serían administrados no al coste de mercado, sino al de producción pura y dura. De esta forma la población se vería beneficiada por la mayor facilidad en acceder a estos recursos.

Esto produciría sin lugar a dudas y casi de una forma automática, un aumento en el poder adquisitivo, al disminuir esos gastos “intervenidos”.

Las empresas privadas se animarían así a crear productos cada vez más competitivos, ya que encontrarían la demanda necesaria al disponer el ciudadano de a pie, de mayor capacidad de ahorro y, por lo tanto, la posibilidad de aumentar el consumo.

El problema surgirá precisamente en que serían las propias empresas las que producirían esos bienes básicos y estos sería el principal soporte de sus beneficios; por lo que es de esperar que trataran de obstaculizar el intervencionismo.

La idea de éste por mi llamado “tercer sector”, surge precisamente por esa necesidad imperiosa de canalizar los potenciales aumentos de producción que no llegan a materializarse por falta precisamente de capacidad adquisitiva, a causa de los avances moderados o nulos de los salarios actuales frente al aumento de los beneficios empresariales, como ocurre actualmente en Canarias con el sector turístico. (muchas ganancias, pero poco reparto)

Desde mi humilde punto de vista de marino mercante y además  “maúro” de Telde,  pienso que  el sistema neoliberal capitalista, que promulga Donal Trump y su “paje” Elon Musk, sufriría un problema que  intentarían  resolver, pero que al mismo tiempo se les complicaría y mucho “la jugada” , precisamente  por el aumento de los beneficios actuales y su  incapacidad de inyectarse en la economía real; pues esa maléfica política  en la  búsqueda constante  de ofrecer salarios bajos en países emergentes, provoca en la población del llamado “primer mundo” cada vez más pobreza o menor poder adquisitivo; en consecuencia, se verían incapaces de consumir esos bienes o productos que sus empresas producirían.

El desarrollo de la capacidad productiva del capitalismo aumenta exponencialmente, por lo que, el dinero excedente busca refugio donde poder rentabilizarse mejor y siempre dentro del sistema.

Pero paradójicamente se encuentran que no existe otro, y de esta forma aparecen de nuevo las llamadas “burbujas especulativas” que, como ya nos ha demostrado la Historia, conllevan un peligro para todos y muy especialmente para los más débiles, como casi siempre.

Por eso estos “carroñeros del poder” “vampiros económicos insaciables”, especulan tan vilmente con el petróleo, con las materias primas, con la alimentación y por último con el sistema financiero del que depende que, todo el sistema productivo en su conjunto funcione, como decíamos antiguamente, “como un reloj suizo”

Por eso insisto y me mantengo que en contra de estos males se hace necesario crear ese “Tercer Sector”, que no hay que confundirlo con el “sector servicio”; cosa que no entendió en su día, aquel empresario canario de la guayabera blanca, que pidió a mi presidente, mi cabeza servida en bandeja de plata.

Este nuevo sector de actividad económica, tiene que ser diferente al Sector Privado y al Público, que son los que tradicionalmente suministran bienes y servicios, tales como la Sanidad o la Educación.

Este nuevo sector del que les hablo, tendría que ser gestionado por el propio Estado y serian las empresas públicas las que tendrían que encargarse de producir bienes, como pudieran ser los productos farmacéuticos o internet. De esta manera se evitaría que apareciera el fantasma de la crisis por la superproducción.

El capitalismo puro y duro, necesita algún tipo de “drenaje” para sobrevivir; pues no es casualidad que las crisis aparezcan siempre en economías como la americana, que basan su idoneidad en el crecimiento.  Lo que las convierten en definitiva en crisis de superproducción.

Sin embargo, si somos capaces de combinar una política prioritaria con el control de la inflación y defensa de la competencia, nos convertiríamos en un Estado que promueve el bajo crecimiento; un Estado estacionario que impide paradójicamente la aparición de nuevas empresas.

De esta manera, se evitaría el desencadenamiento de la crisis, pero frenando el avance que sufren el corsé de estas políticas.

Yo se que soy un romántico idealista, que lamenta que el mundo empresarial actual se aleje cada vez mas de los valores Humanistas aplicados a la vida diaria y en el que me fundamento para exponer mi teoría; por ello,  hasta puedo entender que no compartir mi idea aquel empresario de la “guayabera blanca” especializado en levantarle subvenciones al gobierno de Canarias y a la CE como el REA (restituciones arancelarias de la Unión Europea), al mismo tiempo que aplaudía  hasta con las orejas, el “anacronismo” arancelario  que existe en Canarias con ese arancel injusto, ideado para proteger a empresarios como él, y que es el AIEM (arbitrio sobre importaciones y entregas de mercancías en las Islas Canarias), le  sonaba a ideas “revolucionarias” que  debían  ser rechazadas; porque aunque sabía que yo actuaba  al exponerlas públicamente y  por TV de buena fe, a él lo que le interesaba era ganar y ganar dinero a toda costa , sin tener en cuenta , que medio mundo padeciera las consecuencias de una crisis económica.  Pues aquellos neoliberalistas salvajes, que adoran al Dios “Don Dinero” por encima de todas las cosas, relegando a un segundo y tercer plano al propio Hombre y sus principios éticos y morales, entiendo que solo les pueda interesar   el valor de la riqueza, obtenida de forma rápida y fácil y a ser posible subvencionada.

 Y para terminar el articulo como como a mi me gusta, empleando las expresiones del rico léxico canario, te diré que… ¿De aquel negocio?… No me hable cristiano… ¡Amargos chochos!… La casa inundándose y él en Belén con los pastores… ¡Qué cosas!

Julio César González Padrón. Marino Mercante y escritor

«EL RIESGO DE OPINAR»

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Salvando las distancias con el título del libro “El riesgo de opinar. Apuestas por la izquierda”, del profesor y político José Antonio Pérez Tapias (de quien “tengo el honor” de haber sido bloqueado en redes sociales), coincido en que el riesgo de opinar está precisamente en la exposición pública de nuestra visión de los problemas comunes o las políticas públicas, pero principalmente en la posibilidad de verse uno atrapado en su propio desmentido, como le ha sucedido a este que les habla en más de una ocasión, o simplemente quedar expuesto a la refutación de otros.

Por tal motivo es fácil ver en redes sociales a mucho intelectual de salón y pijama que, apenas mete la puntita, es decir -y que nadie me malinterprete- que realiza pequeños comentarios, normalmente ambiguos o irónicos -aunque sobrados de arrogancia- sobre los más variados temas; sin entrar nunca en la profundidad de los asuntos y por tanto a la exposición pública o a la posible refutación antes mencionada. Otros se dedican a mantener encendidos debates políticos cuasi privados en muros ajenos, mientras mantienen el propio blanco e impoluto de falsa neutralidad. Toda postura es respetable, faltaría más, aunque reconozco que la de la arrogancia vacua de algunos me supera, seguramente por las razones antes expuestas.

De acuerdo con el consultorio ético de la Fundación García Márquez, “la opinión se ha convertido en una lucha casi desesperada, no sólo para sobrevivir, sino por conservar un margen suficiente de libertad que nos permita mantener movilizada y crítica a una sociedad a la cual se le pretende liquidar el derecho a estar informada”. Al hilo de esto último, quiero destacar lo difícil que es escapar a la manipulación masiva de los grandes prebostes de la comunicación.

No hace mucho me preguntaron el por qué de la exposición pública con mis artículos de opinión a cambio de nada, es decir, sin nada que ganar y mucho que perder… Sinceramente no supe qué responder, porque pensar que sólo merece la pena arriesgar cuando hay algo personal que ganar es realmente descorazonador. Aún reconociendo que soy un “marciano”, soy plenamente consciente de que mis reflexiones portan una gran dosis de ingenuidad, pero muy mal le iría al mundo si todos nos moviésemos única y exclusivamente por interés personal. Para creer en unas políticas públicas volcadas en lo común, en el más amplio sentido de la palabra, y no en favor los grandes monstruos de la economía capitalista, hay que tener cierta dosis de ingenuidad, es cierto, pero me gusta pensar que no todo está perdido. Es lo único que nos queda antes de entrar en una sociedad tremendamente cainita, donde cada uno va a lo suyo con egoísmo depredador.

No siempre he sido tan “temerario”, pero la experiencia, los años y las lecturas, te van armando de “anclajes docentes” (permítanme el atrevimiento), que lógicamente no tenía en mi lejana juventud. Ya entrado en los sesenta me permito ciertas libertades, especialmente al constatar el penoso nivel de los que campan por sus respetos al frente de las Administraciones Públicas canarias.

Y no es que los problemas sean de difícil solución, pero son asuntos que, por alguna extraña razón se eternizan, como los atascos de cada día en la carretera del Sur de Gran Canaria, por poner sólo un ejemplo. La fragilidad de nuestro archipiélago cobra una especial dimensión por el patente abandono en el que se encuentra. Cada problema cobra una dimensión especial por ser Canarias un territorio fragmentado y limitado, muy alejado de la capital administrativa del Estado. Fuera de Canarias realmente no importamos a nadie. Hay mil ejemplos que lo demuestran, pero actualmente lo estamos viviendo con el asunto de los menores inmigrantes no acompañados. Cuando trescientos mil ucranianos no tuvieron problemas para acomodarse por todas las comunidades autónomas, también en Canarias, a donde vinieron nueve mil. Ahora, por racismo y aporofobia las mismas Comunidades Autónomas, miran para otro lado y dicen “a otro perro con ese hueso”… Hasta el Gobierno de España podría haber hecho algo más, como ha hecho con los ucranianos, pero para Canarias todo son pegas…

Ahora los nuevos nacionalismos dicen que quieren estar en Madrid. ¿Para qué…? O acaso no los hemos tenido por años y de nada ha servido. Los canarios, nacionalistas o no, se ven obligados a elegir entre el sillón y Canarias. Y eligen siempre lo primero. En fin, que me voy del tema…

El hecho de que la mediocridad sea tan abundante entre la clase política, como la mala hierba, es motivo suficiente para que los que tenemos algo que decir lo expongamos al escrutinio público, sin recato.

Si tuviésemos una clase política de nivel, los escribidores de andar por casa no tendríamos la temeridad y el riesgo de opinar.

Paco Vega

LAS DANZAS POPULARES CUBANAS Y EL FOLCLORE CUBANO PROTAGONIZAN EL FIN DE SEMANA DE LA A.V ‘PUNTO Y SEGUIDO’ DE LA GARITA EN TELDE

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Ruben y Manuela dos bailarines profesionales de Barcelona especializados en las danzas populares cubanas y el folclore cubano. Están revolucionando el mercado con su estilo modernizado y juvenil enamorando por donde pasan. Ambos empezaron sus carreras artísticas desde una edad temprana con estilos como: el baile deportivo, clásico, lírico, Hiphop, contemporáneo.. estilos que les dieron las bases técnicas que hoy en día dominan.
 
También estudiaron otras ramas artísticas como la interpretación adquiriendo un repertorio y una enseñanza amplia sobre el sector artístico. Gracias a su pasión y entrega por la danza y la enseñanza han conseguido ser uno de los mayores exponentes en la península defendiendo la cultura cubana, destacando este último año que han conseguido entrar en el mercado mundial con su participación en grandes eventos afrocubanos por Europa, Asia y América.
 
El pasado fin de semana la AV Punto y Seguido de La Garita disfrutó de esta actividad en horario de mañana contando con la presencia de personas de varios municipios y de otras Islas.

«LA HUMANIDAD EN LA SANIDAD: UNA URGENCIA QUE NO ADMITE MÁS EXCUSAS»

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Hace unos días compartimos una reflexión que surgía del dolor, la impotencia y la necesidad de poner palabras a algo que muchos sienten pero pocos se atreven a decir en voz alta: la Humanidad en la Sanidad es una urgencia pendiente. Hablamos mucho de listas de espera, de falta de recursos, de medios materiales… y claro que todo eso importa. Pero hay algo que, aunque no se mide en cifras ni aparece en los informes, marca la diferencia entre sanar o simplemente sobrevivir: el trato humano.
 
Porque cuando una persona llega a un hospital, no lo hace en su mejor momento. Llega con miedo, con dolor, con incertidumbre. Lo mínimo que espera es ser tratada con respeto, con empatía, con una palabra amable que alivie, aunque sea por un momento, la carga emocional que lleva encima.
 
Y eso, tristemente, hoy no está ocurriendo en el Hospital Insular de Gran Canaria. No podemos callarlo más. Lo vemos cada día. Lo sentimos. Y lo sufren, sobre todo, los pacientes. Personas mayores que son ignoradas. Familiares que esperan horas sin información. Pacientes que reciben miradas frías o palabras secas cuando más necesitan contención.
 
Esto no es un ataque generalizado a todo el personal sanitario. Sería injusto. Sabemos que hay médicos, enfermeros, auxiliares, celadores y trabajadores que siguen siendo ejemplo de vocación, de entrega, de profesionalismo con alma. Pero también sabemos que hay muchos otros que han perdido el norte, que han caído en la deshumanización, en la indiferencia, en la rutina sin corazón.
 
Y eso, en un lugar donde se trabaja con vidas humanas, no puede ser normalizado. No puede ser ignorado. En aquella primera reflexión que compartimos, nos preguntábamos: ¿Hay alguien dispuesto a arreglar esto? ¿O todos prefieren mirar hacia otro lado, disimular, y seguir como si nada ocurriera?
 
Y sorprendentemente, esa pregunta tuvo eco. Hay hospitales que han empezado a mover ficha. Lugares donde se ha entendido que no basta con sostener estructuras: hay que repensar cómo se cuida, cómo se acompaña, cómo se trata a los que llegan. Y eso es una buena noticia. Por eso, desde aquí, queremos lanzar un mensaje directo y respetuoso al Sr. Gerente del Hospital Insular de Gran Canaria:
 
Salga de su despacho. Recorra las urgencias. Pase una tarde observando, escuchando. Hable con los pacientes. Hable con los trabajadores. Mire los rostros. Sienta el ambiente. Y, sobre todo, reflexione. Porque si usted no lo ve, si no lo escucha, si no se empapa de lo que realmente está ocurriendo, será imposible que pueda transformar nada. Y este hospital necesita con urgencia ser transformado.
 
No pedimos milagros. Pedimos humanidad. Y si necesita inspiración, la tiene cerca. En el Hospital Universitario Dr. Negrín, por ejemplo, ya se está proyectando una unidad de corta estancia dentro del área de urgencias. Una especie de planta intermedia donde los pacientes que pueden irse a casa en 3 o 4 días no ocupan camas innecesarias, pero sí reciben un seguimiento digno, con el respaldo de hospitalización a domicilio.
 
Este modelo no solo descongestiona las urgencias, también mejora la atención, reduce la saturación, y sobre todo cuida a las personas sin deshumanizarlas. ¿No sería razonable implementar algo similar en el Hospital Insular? ¿Por qué no tomar ejemplo de lo que sí está funcionando en otros centros? Copiar buenas prácticas no es una debilidad, es un gesto de inteligencia y humildad.
 
Y le digo más: estoy convencido de que nadie se ofenderá si el Insular decide inspirarse en ese proyecto. Todo lo contrario. Los profesionales comprometidos lo agradecerán. Y los pacientes, aún más. Porque más allá de protocolos, de turnos, de agendas, de burocracia… está la vocación real del sistema sanitario público: cuidar, aliviar, acompañar. Y eso no se puede hacer sin humanidad.
 
Hoy, más que nunca, necesitamos devolverle el alma a nuestros hospitales. Necesitamos que el Hospital Insular vuelva a ser un lugar donde el trato humano sea la norma, no la excepción.  Donde cada paciente se sienta visto, escuchado, atendido como persona. Donde cada profesional sepa que su trabajo tiene valor no solo por lo que hace, sino por cómo lo hace.  Ojalá este sea el punto de partida para el cambio. Porque la urgencia no es solo médica: es ética, emocional y profundamente humana.
 
Juan Santana, periodista y locutor de Radio Las Palmas y ‘EsRadio’
 
 
 

«DÍA MUNDIAL DE LA SALUD: DEPORTE COMO HERRAMIENTA DE VIDA»

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Cada 7 de abril celebramos el Día Mundial de la Salud, una fecha que invita a reflexionar sobre nuestro bienestar físico y mental. Para mí, hablar de salud es hablar de deporte. No como una actividad ocasional, sino como un estilo de vida que transforma, forma y sana. Mi historia personal está íntimamente ligada a esta idea, y quisiera compartirla con quienes aún dudan del inmenso poder que tiene el deporte en nuestras vidas.

Mi primer contacto con el deporte fue en Las Remudas, en los años 80. Allí me inicié en el atletismo y el balonmano, dos disciplinas que marcaron profundamente mi juventud. Como atleta y jugador de balonmano, descubrí no solo la importancia del ejercicio físico, sino también los valores del esfuerzo, la superación personal y el trabajo en equipo. Aquella experiencia forjó el carácter con el que enfrento la vida hasta hoy.

Con el tiempo, esa pasión se transformó en vocación, y comencé a ejercer como entrenador de balonmano. Pero no me bastaba con entrenar, quería hacer algo más. Fue entonces cuando decidí impulsar una escuela de balonmano en Jinámar, con el objetivo de ofrecer a los niños y jóvenes del barrio una alternativa saludable para ocupar su tiempo, desarrollar sus habilidades y, sobre todo, cuidar su salud física y mental.

Hoy en día, continúo colaborando con el Club Balonmano Remudas, con la misma ilusión del primer día. Creo firmemente en el principio de mens sana in corpore sano (mente sana en cuerpo sano), una filosofía que cobra aún más relevancia en un mundo donde el estrés, el sedentarismo y la ansiedad afectan cada vez a más personas, incluso desde edades muy tempranas.

En este Día Mundial de la Salud, quiero invitar a la sociedad —padres, madres, educadores, instituciones— a mirar al deporte no solo como una actividad recreativa, sino como una herramienta fundamental para construir una sociedad más saludable, equilibrada y solidaria. Invertir en deporte es invertir en salud, en valores, en futuro.

Y si con mi historia logro inspirar a una sola persona a ponerse las zapatillas, coger un balón o simplemente moverse con alegría, entonces habrá valido la pena compartirla.

Diego Fernando Ojeda Ramos, fue concejal del Ayuntamiento de Telde y actualmente es asesor en la Consejería del sector Primario, Soberanía Alimentaria y Seguridad Hídrica del Cabildo Insular de Gran Canaria.

LUCHADORES DEL CASTRO MORALES DE TELDE SUBCAMPEONES DEL TROFEO ‘PANCHO CAMURRIA’

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El concejal de Actividad Física y Deportes del Ayuntamiento de Telde, Cristhian Santana Caballero, felicita a los luchadores del Castro Morales, Paco Luis Santana, Yenedey Gil, Malick Ndiaye, Omar Pérez y Josías Santana, tras proclamarse con la selección de Gran Canaria, subcampeones del torneo juvenil masculino XL Trofeo Pancho Camurria celebrado, el pasado fin de semana,  en el terrero de la Avenida de la Unión, en Vecindario , bajo la organización de la Federación Canaria de Lucha.

Cristhian Santana daba la enhorabuena a los luchadores teldenses por “el gran torneo Pancho Camurria realizado por Gran Canaria. Siendo muy importante la aportación de los luchadores del Castro Morales a la selección grancanaria que llegaba a la final tras vencer a La Palma, Fuerteventura y Lanzarote. Es todo un orgullo ver a jóvenes teldenses  entre los mejores luchadores de Canarias”. Santana finalizaba felicitando a la selección de Tenerife por su campeonato, a la Federación de Lucha Canaria de Gran Canaria, al Castro Morales, así como, a la Federación Canaria de Lucha Canaria por la brillante organización.

La Federación de Lucha Canaria de Gran Canaria informaba en sus RRSS que el combinado grancanario “pese a la derrota, la selección grancanaria firmó una gran actuación colectiva, y mostrando el gran nivel durante todo el torneo. Se confirma, por tanto, el buen momento de su cantera en las diferentes categorías, y la gran actitud de estos luchadores en una final que se recordará por su equilibrio, emoción y alto nivel técnico”.

COALICIÓN CANARIA: OTRO CONGRESO VACÍO PARA UN PARTIDO QUE SÓLO ES UNA RED DE NEGOCIO

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Este fin de semana Coalición Canaria ha celebrado su Congreso Nacional, una cita que en teoría debería servir para redefinir estrategias, actualizar su ideario político y fortalecer su supuesta vocación nacionalista. Pero como viene siendo habitual, el evento ha sido poco más que una representación teatral de falsa identidad, una escenografía diseñada para mantener en pie una maquinaria electoral cuyo único propósito es seguir gobernando Canarias, sin más horizonte que el reparto clientelar del poder y la negociación perpetua de prebendas con Madrid y Bruselas.

Coalición Canaria, que se autoproclama formación nacionalista, no ha sido otra cosa desde hace décadas que un partido regionalista de centro-derecha, profundamente acomodado en el papel de gestor dócil del colonialismo económico en las islas. Hablan de “Canarias” como si tuvieran un proyecto emancipador, pero su hoja de ruta siempre ha sido la misma: mantenerse en el poder, gestionar fondos europeos, negociar partidas presupuestarias con los gobiernos de turno en Madrid –sean del PSOE o del PP– y alimentar una red clientelar que asegura fidelidades en ayuntamientos, cabildos y empresas afines.

Coalición Canaria no ha sido, no es ni será nunca un PNV. Menos aún un Junts. No aspira a que Canarias tenga capacidad real de decisión, ni a un autogobierno efectivo. Su dependentismo no es sólo político y económico, es también mental. No se puede ser nacionalista canario y a la vez entusiasta militante de la Unidad de España forever. No se puede hablar de nación mientras se actúa como delegación provincial, celebrando cada migaja presupuestaria como si fuera un acto de soberanía. CC no defiende un país, defiende un chiringuito con palmeras.

Más aún: CC funciona como la perfecta sordina que, desde el poder, impide que otro nacionalismo más consecuente –que, dicho sea de paso, tampoco es Nueva Canarias– exprese y canalice con claridad el sentimiento anticolonialista que persiste en un segmento cada vez más amplio de la sociedad canaria. Por esa razón, porque son el mejor medianero para los intereses de la metrópoli, PP y PSOE han prestado históricamente sus votos –ya fuera por acción o por omisión– para facilitar que Coalición Canaria gobierne ininterrumpidamente. Para Madrid, y también para Bruselas, CC es el interlocutor ideal: sumiso, predecible y disciplinado.

Su nacionalismo es un decorado, una herramienta de marketing electoral con la que presentarse como “los defensores de Canarias” mientras bloquean cualquier posibilidad de avance real hacia una soberanía económica, energética o institucional. Su verdadera ideología no es el nacionalismo, sino el oportunismo. Lo demostraron durante décadas en el poder, aliándose con gobiernos de signo contrario en Madrid, vendiendo su apoyo a cambio de infraestructuras, subvenciones o competencias que luego gestionan en favor de sus redes de poder local. Lo siguen demostrando ahora, en la oposición o en el gobierno, con el mismo objetivo: controlar el aparato institucional sin poner nunca en peligro el sistema que los beneficia.

El Congreso Nacional de Coalición Canaria no ha sido más que un acto de reafirmación de su supervivencia política. Ni una sola propuesta real de transformación estructural del modelo económico canario. Ni una autocrítica sobre su papel en la dependencia estructural de las islas. Ni una reflexión honesta sobre el futuro del Archipiélago en un contexto de crisis climática, colapso turístico y empobrecimiento social.

Coalición Canaria quiere seguir gobernando Canarias como si fueran sus administradores de finca. Recaudar fondos, repartir contratos, mantener cargos. Si el precio es ceder ante Madrid, aceptarlo todo de Europa, externalizar la soberanía, explotar el territorio y callar ante la injusticia, no hay problema. Lo importante es que la red no se rompa.

Lo llaman nacionalismo, pero es puro negocio político.

Fuente: Hijosdecanarias.com