«CUANDO TODOS NIEGAN LO QUE TODOS CONOCIERON»

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La política municipal de Telde vive uno de esos capítulos dignos de una serie de sobremesa: la mentira no se cuenta… se reparte, como las pulguitas en las romerías. Nadie estuvo. Nadie llamó. Nadie habló. Nadie propuso nada. Vamos, que aquello fue como el fantasma del ayuntamiento: todos lo oyeron pasar… pero nadie lo vio.

Y sin embargo, durante semanas todo el mundo sabía que había una cocina encendida para explorar una posible moción de censura contra el alcalde Juan Antonio Peña. Contactos hubo —con la oposición y también dentro del propio gobierno— porque así funciona la política real: no nace en notas de prensa, nace en los pasillos, en los cafés discretos y en llamadas que misteriosamente “no constan en el registro”.

La intención del Partido Popular tampoco fue ningún secreto de Fátima: castigar la salida de Peña hacia Primero Canarias y la pérdida del sillón en el Cabildo. Primero llegó la presión para que entregara el acta de consejero, luego el cariñoso mote de “tránsfuga”… y mientras tanto, cara de normalidad absoluta y pacto local funcionando como si aquí no hubiera pasado nada.

Vamos, lo de siempre:

– te señalo de día y te gobierno de noche.
Una contradicción tan limpia que ni el detergente la quita.

Pero la operación no cuajó. Bastó que una pieza se saliera del tablero —el ya famoso “no de Dunia”— para que el castillo de naipes se viniera abajo más rápido que una sombrilla con viento alisio. La suma no daba, las ganas se enfriaron y la censura murió sin llegar a pasar del boceto.

Y entonces entramos en la fase final del manual político: la carrera olímpica para borrar huellas.

Hoy nadie reconoce reuniones, nadie admite movimientos y todos juran por el Santo Cristo que el pacto “goza de buena salud”. El relato oficial es tan pulido que parece pasado por enceradora: lo que ayer era un murmullo más grande que el Mercado municipal, hoy se convierte mágicamente en un invento de terceros. ¿Los culpables? Como manda la tradición: Nueva Canarias, la eterna mano invisible que “remueve aguas que otros ya tenían removiendo con cucharón”.

El espectáculo es de los buenos:

— El gobierno asegura estabilidad,
— los socios juran lealtad eterna,
— la oposición habla de cortinas de humo…

Y el ciudadano mira desde la grada, comiéndose las roscas y las cotufas, viendo la misma obra de siempre:

Cuando la maniobra falla, nadie fue el autor.
Cuando se cae el castillo, resulta que el rumor nació solo.No es que la moción se inventara: es que se intentó sin éxito.

Y eso revela algo más serio que la anécdota:
una política municipal que aún se juega como si fueran cromos de sillones, mientras lo verdaderamente importante sigue en modo “esperando turno”.

Porque mientras:

— las playas siguen cerradas,
— la limpieza no mejora,
— las infraestructuras deportivas siguen esperando…

el debate se centra en negar pasillos y conspiraciones en lugar de dar soluciones de verdad.

Y tal vez —solo tal vez— haya llegado el momento de aprovechar esta coyuntura para hacer una reflexión seria: si CIUCA, al integrarse en Primero Canarias, ha terminado situándose claramente en el espacio de la izquierda, y si muchos ciudadanos de Telde votaron pensando precisamente en un pacto CIUCA–PSOE, ¿no sería ahora el momento de replantear el actual gobierno municipal para alinearlo, por fin, con la voluntad expresada en las urnas?

Porque gobernar no es solo cuadrar números en los despachos, sino respetar el mensaje de los vecinos.

La reflexión es clara:

La moción no llegó, pero dejó al descubierto algo más profundo: la facilidad con la que en la política local se intenta cambiar gobiernos sin explicarle nada a la ciudadanía y, cuando la jugada sale mal, además se pretende hacer pasar al pueblo por bobo.

En Telde no hubo moción…

…pero sí hubo una verdad incómoda:

todos supieron,
todos hablaron,
y ahora… ninguno estuvo.

Juan Santana, periodista y locutor de radio

 

ONALIA BUENO VUELVE A LA CARGA EN «EL PULSO» DE ONDAGUANCHE: “SI NO CAMBIAN LA LEY, LA VIVIENDA VACACIONAL DESAPARECE EN CANARIAS”

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La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, regresó con voz firme y mensaje afilado en torno a la polémica regulación de la vivienda vacacional en Canarias. Tras las palabras del presidente Fernando Clavijo la pasada semana, donde pidió “calma” a los pequeños propietarios, Bueno aterrizó con precisión quirúrgica: la tranquilidad debe verse en papeles, no solo en declaraciones.

Según explicó en el programa «El Pulso» de ONDAGUANCHE con Juan Santana, el documento aprobado el 12 de noviembre en el Parlamento “no refleja la protección a los pequeños propietarios que Clavijo promete”, y la solución improvisada ahora —un decreto ley “remendado”— solo demuestra que “no hicieron el trabajo en los dos años y medio que tuvieron para hacerlo”.

El nudo de toda la batalla: la declaración responsable

Onalia fue tajante: la clave para evitar la desaparición de la vivienda vacacional no está en los pequeños ajustes, sino en algo básico que la ley no respeta: la comunicación previa y la declaración responsable, que permiten a los ciudadanos ejercer la actividad sin trabas burocráticas imposibles de cumplir para un jubilado o un desempleado.

Si no se modifica ese punto, advierte la alcaldesa, la vivienda vacacional “desaparece en Canarias”.

Gobierno en contradicción: el presidente dice una cosa, la consejera otra

A pesar del mensaje calmado de Clavijo, la consejera de Turismo ha dado instrucciones contradictorias en diferentes medios. “Un día dice que hay que tener declaración responsable, otro que hay que darse de baja porque hay que pedir la actividad clasificada. Después dice lo contrario”, relató Bueno.

Con ironía, aseguró que su equipo técnico “se lleva las manos a la cabeza”, no solo a nivel político, sino también técnico: “Si esto fuera un detalle menor, todavía… pero hablamos de la economía de miles de familias canarias, esto no puede quedar así”.e

Lo que pide Onalia: pedir la actividad clasificada, pero sin dejarse engañar

La alcaldesa recomienda a los propietarios solicitar la comunicación previa de actividad clasificada en su ayuntamiento, pero sin darse de baja en el registro ni volver a darse de alta, como sugirió la consejera.

Lo contrario puede hacer perder la antigüedad de la declaración responsable, poniendo en riesgo la actividad.

“Yo no soy quien tiene que dar tranquilidad: es el Gobierno”

Con un mensaje directo, Onalia afirma que no le corresponde a ella calmar el mercado:

“La tranquilidad la tiene que dar el Gobierno, con mensajes claros y legislación clara. Y eso no ha existido”.

Onalia Bueno asegura que seguirá defendiendo a los pequeños propietarios porque considera esta una causa justa: “Son jubilados, ahorradores, familias que mantienen a hijos separados, que pagan hipotecas, que han heredado o comprado una vivienda con mucho esfuerzo. También tienen derecho a beneficiarse del turismo. Que nos dejen en paz”.

Prometió publicar esta semana un informe detallado desmontando las contradicciones técnicas de la consejería y aportando luz a los afectados.

La alcaldesa reconoce que no ve a muchos colegas en pie, aunque menciona a Mari Brito —presidenta de la FECAM— como representante institucional. Sin embargo, dejó claro que ella no callará ante las injusticias:

“Cuando entiendo que hay una injusticia real para toda Canarias, salto”.

Con su propio eslogan involuntario, la entrevista cerró con una advertencia precisa: es bueno estar atentos a Onalia Bueno. Esta semana volverá a los medios con el informe prometido. Y si algo quedó claro, es que la alcaldesa de Mogán no piensa soltar esta batalla.