domingo, 25 septiembre, 2022

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Henríquez (RdG): «El cambio de nombre al Aeropuerto de Gran Canaria es leche cacharro»

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El presidente y fundador de Roque de Gando, Sebastián Henríquez, afirmó en una entrevista exclusiva concedida al profesor y comunicador Manuel Ramón Santana para el diario digital ONDA GUANCHE sobre la propuesta que la senadora de Coalición Canaria (CC) María del Mar Julios ha registrado una pregunta escrita en el Senado donde cuestiona a Aena la posibilidad de cambiar el nombre del aeropuerto de Gran Canaria por el de Benito Pérez Galdós, que “a los ciudadanos le importa un bledo el nombre del aeropuerto”.

Henríquez señaló que “el aeropuerto de Gran Canaria es el nombre correcto, se debe seguir llamando así porque es un referente para nuestra propia isla, con todo mi respeto para Benito Pérez Galdós, pero me pregunto yo ¿cambiando el nombre del aeropuerto se resuelven los problemas de los grancanarios?, esa pregunta debe hacérsela la señora Ana Oramas y el Secretario General de Gran Canaria, Pablo Rodríguez”.

El presidente de RdG afirmó que “si el cambio de nombre resuelve todos los problemas de los grancanarios, yo me apunto… eso es ‘leche cacharro’, los políticos a lo que se tienen que dedicar es a trabajar para facilitar la vida a los ciudadanos, todo lo demás son fuegos de artificios”.

 Escucha a Chano Henríquez en ONDA GUANCHE pulsando sobre este enlace

NC deja a Telde otro año con los presupuestos del PP, a los que también apoyan en Madrid

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La concejala de Economía y Hacienda de Telde, Celeste López, creo que puede tener un récord Guinnes difícil de igualar. Ha sido Concejal Delegada de Economía y Hacienda durante el período del 2007-2011, donde sus cuatro presupuestos fueron tumbados y declarados ILEGALES, y actualmente lleva desde Junio del 2015, desempeñando las mismas funciones y tampoco ha sido capaz de elaborar un presupuesto válido para la Ciudad de Telde.

Es decir, que la Concejal Delegada de Economía y Hacienda ha sido incapaz durante SEIS AÑOS de elaborar un presupuesto que se pueda aplicar en la gestión municipal. Todo un récord para una Gestión Económica de cualquier índole, demuestra ser toda una lumbrera para gestión económica. Supongo que la mantienen en el equipo de gestión municipal por ser incapaz de realizar su función en ningún otro lado, es decir su incompetencia le hace ser concejala de este Ayuntamiento.

Telde otro año con los presupuestos del PP a los que también apoyan en Madrid. En definitiva NC gobierna con las ideologías del PP y para sus pelotazos tiene 27 concejales que levantan la mano con las facturas extrajudiciales.

Arístides Rodríguez / Telde Responde

Europa se defiende con velas, flores y ositos de peluche

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Esta larga y triste lista es la cosecha humana del terrorismo islámico en suelo europeo. Madrid: 191. Londres: 58. Ámsterdam: 1. París: 148. Bruselas: 36. Copenhague: 2. Niza: 86. Estocolmo: 5. Berlín: 12. Manchester: 22. Y no tiene en cuenta los cientos de europeos masacrados en el extranjero, en Bali, Susa, Daka, Jerusalén, Sharm el Sheij o Estambul.

Pero después de 567 víctimas del terrorismo, Europa sigue sin entender. Sólo en la primera mitad de 2017 ha habido intentos de atentados en Europa cada nueve días, de media. Pero a pesar de esta ofensiva islamista, Europa sigue contraatacando con ositos de peluche, velas, flores, vigilias, hashtags en Twitter y viñetas.

Tras el 11-S y 2.996 víctimas, Estados Unidos, bajo la presidencia de George W. Bush, se alzó y luchó. Estados Unidos y unos pocos y bravos aliados europeos, como Reino Unido, Italia y España, demostraron ser «el caballo más fuerte». Los guerreros islámicos fueron empujados a posiciones defensivas; los reclutamientos de los yihadistas cayeron y decenas de tramas se desbarataron. Pero esa respuesta no duró. Europa se replegó rápidamente a su propio frente doméstico, mientras los islamistas llevaban la guerra a suelo europeo: Madrid, Londres, Theo van Gogh…

Desde entonces, la situación sólo ha ido a peor: un simple cálculo demuestra que hemos pasado de un ataque cada dos años a uno cada nueve días. Tomemos sólo los últimos seis meses: Berlín, Londres, Estocolmo, París, Manchester y de nuevo Londres.

Europa no se ha dado cuenta todavía de que el terrorismo que golpeó sus metrópolis era una guerra, y no el error de unos pocos perturbados que interpretaron mal la religión islámica. Hoy, hay más islamistas “españoles”, en las filas del ISIS, que en las Fuerzas Armadas Españolas. Hoy, hay más musulmanes “británicos”, en las filas del ISIS, que en las Fuerzas Armadas Británicas. Hoy, hay más islamistas “franceses”, en las filas del ISIS, que, en las Fuerzas Armadas Francesas. Hoy, hay más islamistas “alemanes”, en las filas del ISIS, que en las Fuerzas Armadas Alemanas. Hoy, hay más salafistas violentos en Francia, que soldados regulares en el ejército sueco.

Trece años después del ataque en los trenes de Madrid, los líderes europeos siguen el mismo guion: ocultar las imágenes de dolor, para no herir a nadie; ocultar que los atacantes islamistas eran «fabricados en Europa», de dentro; repetir que «el islam es una religión de paz»; ser prisioneros dentro de nuestras libertades; verlas caer una por una mientras proclamamos «que no cambiaremos nuestro estilo de vida»; y erradicar las bases de nuestra civilización: libertad de expresión, libertad de conciencia, libertad de movimiento y libertad de culto, toda la base, de hecho, del Occidente judeocristiano.

El islam radical es la mayor amenaza contra Europa desde el nazismo y el comunismo soviético. Pero seguimos sin inclinarnos a cuestionar cualquiera de los pilares políticos o ideológicos que han conducido al actual desastre, como el multiculturalismo y la inmigración masiva. Las medidas antiterroristas duras, las únicas que podrían frustrar los planes y los ánimos de los terroristas, nunca se han tomado. Entre ellas, el cierre de mezquitas, la deportación de imanes radicales, la prohibición de la financiación extranjera de las mezquitas, cerrar organizaciones no gubernamentales tóxicas, drenar la rica financiación de los yihadistas de Europa, abstenerse de coquetear con yihadistas e impedir que los combatientes extranjeros vuelvan a casa desde el frente de batalla.

Tratamos la guerra y el genocidio como si fuesen simples errores cometidos por nuestros servicios de inteligencia. Despachamos el islam radical como la «enfermedad mental» de unos pocos trastornados. Mientras, cada semana, se abren dos nuevas mezquitas salafistas en España, a la vez que se predica el islam radical en más de 2.300 mezquitas españolas. Miles de musulmanes europeos han desaparecido para librar la yihad en Siria e Irak, y los fundamentalistas se están haciendo con el control de las mezquitas y centros islámicos. En Bruselas, todas las mezquitas están controladas por salafistas, que están diseminando el islam radical entre las masas musulmanas.

La triste verdad es que Europa nunca ha tenido la voluntad política de librar una guerra total contra el ISIS y otras organizaciones terroristas. De lo contrario, Raqa y Mosul ya habrían sido neutralizadas. En su lugar, los islamistas se han ido apoderando de Molenbeek en Bélgica, Sabadell en Barcelona, los suburbios españoles y franceses, además de grandes franjas de Gran Bretaña. Ahora deberíamos estar celebrando la liberación de Mosul y la vuelta de los cristianos a sus casas; en vez de eso estamos guardando luto por las 22 personas asesinadas, los 64 heridos por un terrorista suicida islámico en Manchester y los 29 cristianos asesinados en Egipto, todo en una misma semana y 7 personas asesinadas más 18 en condiciones críticas, en Londres.

El combate de verdad requeriría un bombardeo a gran escala para eliminar a todos los islamistas posibles. Pero aparentemente no estamos dispuestos a abandonar nuestras masoquistas reglas de enfrentamiento, que privilegian al enemigo de nuestra población frente a ésta. Europa jamás exigió tampoco que sus comunidades musulmanas abjuraran del yihadismo y la ley islámica, la sharia. Este silencio es lo que ayuda a los islamistas a cerrar la boca de los bravos disidentes musulmanes. Mientras, los ejércitos europeos están menguando día tras día, como si ya consideráramos terminada la partida.

Después de cada atentado, los líderes europeos reciclan los mismos eslóganes vacíos: «Hay que seguir adelante»; «Somos más fuertes»; «Normalidad». El alcalde de Londres, el musulmán Sadiq Jan, “NOS DICE QUE DEBEMOS ACOSTUMBRARNOS A LA MASACRE DIARIA”. Dice que “CREE QUE LA AMENAZA DE LOS ATAQUES TERRORISTAS, FORMAN PARTE DEL VIVIR EN UNA GRAN CIUDAD”. ¿En serio está diciendo que se supone que debemos acostumbrarnos a que masacren a nuestros propios hijos en el Manchester Arena? El terror islámico se ha convertido ahora en parte del paisaje de demasiadas ciudades europeas: Madrid, París, Copenhague, Niza, Toulouse, Berlín, Londres,…

En lugar de concentrarse en la yihad y el islam radical, los líderes europeos siguen hablando de la «amenaza rusa». Sería un error pasar por alto el expansionismo ruso, ciertamente. ¿Pero acaso han atacado Westminster las tropas de Vladímir Putin? ¿Se han inmolado agentes rusos, llevándose con ellos vidas de niños en un concierto en Manchester? ¿Ha masacrado un ex espía soviético a los suecos que iban por la calle en Estocolmo? Para los líderes europeos, hablar de Putin parece una distracción de los verdaderos enemigos.

Parece que, para Europa, el terrorismo islámico no es real, sino sólo una interrupción momentánea de su rutina. Luchamos contra el calentamiento global, la malaria y el hambre en África, y por un mundo de igualdad global. ¿Pero no estamos dispuestos a luchar por nuestra civilización? ¿O es que ya nos hemos rendido?

Doramas

La madre de una alumna del IES Arencibia denuncia a otra por acosarla

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Una alumna de 14 años del Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) José Arencibia Gil, acompañada por su madre, acudió a la Comisaría de Telde de la Policía Nacional, para denunciar a otra del mismo centro por la agresión sufrida a primera hora de este lunes y por considerar, según ella, que es víctima de acoso escolar.

Según la denunciante, los hechos ocurrieron en torno a las 09.00 horas en un pasillo del instituto. Durante una discusión entre ambas, la supuesta víctima recibió insultos y amenazas por parte de la otra, como: «te voy a pegar como sigas; eres una puta; tu madre es una puta». Además sufrió un empujón. Entonces, «como medida de defensa, mi hija la abofeteó», justificó la progenitora.

A continuación, la denunciada tiró al suelo a la otra y comenzó a darle patadas, y con una de ellas se rompió parte de un diente incisivo de la denunciante.

Las dos alumnas fueron separadas por la tutora de una de ellas. La jefa de estudios consideró que «no se trata de acoso escolar» y baraja expulsar del centro a las dos chicas, como señaló la madre denunciante.

Sin embargo, la progenitora aseguró que «esta situación no es sólo de este lunes, sino muy frecuente. Es una clara situación de acoso».

«Es que tememos que le hagan algo peor a mi hija que partirle un diente. Si eso lo hizo en el instituto peor podría hacer en la calle. Tenemos miedo», afirmó la madre, que añadió «justo al salir yo del instituto, tras verme con la jefa de estudios, cuatro chicos me amenazaron a mí y a mi hermana».

La Provincia-Dlp