SITCA EXIGE OPERATIVOS ESTABLES Y DIGNIFICACIÓN DE LOS BOMBEROS FORESTALES ANTE LA EMERGENCIA CLIMÁTICA

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El Sindicato Independiente de Trabajadores de Canarias (SITCA) advierte de que, en el actual contexto de emergencia climática y creciente presión especulativa sobre los suelos que arden, resulta inaplazable apostar de verdad por operativos de prevención y extinción sólidos, públicos y estables todo el año. Lejos de ese rumbo, en demasiadas comunidades autónomas se ha incurrido en dejación de funciones, con privatizaciones, recortes de derechos y jornadas, e incluso reducción de efectivos.

SITCA denuncia que los bomberos y bomberas forestales solo reciben atención cuando los grandes incendios ocupan titulares y se llenan plazas de aplausos. Tras la extinción, regresan el olvido y la precariedad: salarios bajos, no reconocimiento de enfermedades profesionales, contratos de campaña de cinco o seis meses, materiales y vehículos obsoletos y la amenaza permanente de externalización por parte del político de turno. No es aceptable que quienes se juegan la vida para proteger el medio rural y el patrimonio natural trabajen sin garantías suficientes, con plantillas infradotadas y con retribuciones que no reflejan el riesgo y la especialización de su oficio.

El sindicato reclama una mirada de futuro y una política de Estado y de comunidades que blinde este servicio esencial frente a la pelea partidista. Las olas de incendios vividas en distintos territorios del país han evidenciado carencias en medios, personal y retribuciones. La experiencia es clara: no vale todo. Si de verdad queremos proteger nuestros montes, hay que invertir con planificación, continuidad y transparencia.

En este sentido, SITCA exige: empleo estable los 12 meses, con plantillas dimensionadas al riesgo real; dignificación salarial y actualización de tablas con pluses de riesgo y penosidad; reconocimiento pleno de la categoría profesional y de las enfermedades profesionales asociadas a la actividad; fin de la privatización y gestión pública directa de los dispositivos; prevención real con más personal todo el año para limpieza, selvicultura preventiva, gestión de biomasa y mantenimiento de cortafuegos; así como renovación de EPIs, flotas y herramientas, formación continua y protocolos de seguridad exigentes. Todo ello, con coordinación interadministrativa, dirección técnica profesional y evaluación pública de resultados.

El secretario general de SITCA, Antonio Rodríguez, lo resume así: “Menos medallas y fotos de postureo, y más medios humanos y materiales, estabilidad y respeto. La mejor manera de ‘apagar’ un incendio es impedir que empiece: inversión en prevención, empleo estable los 12 meses, mejores retribuciones y cuidado efectivo de nuestros montes. Eso es política útil; lo demás es propaganda.”

SITCA apoya las movilizaciones que el colectivo prepara en distintas comunidades autónomas, así como la gran manifestación en Madrid, y pone a disposición de las plantillas su asesoramiento sindical y jurídico. El sindicato registrará por escrito estas demandas ante las administraciones competentes y exigirá calendarios, dotaciones presupuestarias y compromisos verificables.

La defensa del monte, del medio ambiente y del medio rural no puede seguir supeditada a los ciclos mediáticos ni al corto plazo. SITCA ha apoyado, apoya y seguirá apoyando a los bomberos y bomberas forestales: profesionales imprescindibles a los que el país debe responder con estabilidad, reconocimiento y recursos a la altura de su responsabilidad.

VECINOS DE LOS REALEJOS Y TELDE SE UNEN ESTABLECIENDO UN FRENTE COMÚN ANTE LA INSTALACIÓN DE PLANTAS DE GAS PROPANO EN AMBAS ISLAS

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Ambos proyectos presentan una *proximidad preocupante con núcleos residenciales. En Telde, la instalación de gas propano promovida por DISA se prevé a tan solo **200 metros* de viviendas. En Los Realejos, la planta propuesta por la misma empresa se situaría a *menos de 35 metros* de las casas, mientras que el proyecto de la empresa SAMPOL, también en este municipio, plantea ubicar una planta de generación con motores de gasoil a unos *175 metros* de zonas habitadas.

De igual manera los municipios de Telde y Los Realejos han aprobado mociones institucionales en contra de los proyectos de DISA..

 El trabajo acometido el viernes 29 de agosto en jornada de mañana entre las plataformas No a las eléctricas en La Zamora, conformada por vecinos de este núcleo de población de Los Realejos (Tenerife) y Stop al propano en Salinetas, integrada por la asociación Salto a la Transición Ecológica, la asociación vecinal MECLASA (núcleos vecinales de Melenara, Clavellinas y Salinetas) y el colectivo ecologista Turcón EeA, se desarrolló en un ambiente distendido de entendimiento, donde las experiencias previas de los invitados de Tenerife  nos llevan a la conveniencia de crear una hoja de ruta conjunta ante unos procedimientos ante la similitud en el tipo de instalaciones y los trámites administrativos de los promotores de las plantas y las alegaciones fundamentadas de los colectivos participantes en la oposición a las plantas de emergencia.

Tras unas primeras intervenciones de la mesa de portavoces donde se situó la magnitud de ambos proyectos y la situación actual de los expedientes se pasó a una ronda de intervenciones de las personas presentes con valiosas aportaciones sobre cómo se deben de orientar las tácticas y estrategias de puesta en comun a la ciudadanía, con reflexiones sobre alternativas menos dañinas hacia el medio y más sostenibles, así de cómo lograr paralizar la implantación de estas infraestructuras

La empresa DISA, al que se le añade SAMPOL en el caso de Tenerife, con la aprobación del Gobierno de Canarias, justifica la instalación de estas plantas de gas propano y gasoil ante la posibilidad de apagones y ceros energéticos en el sistema eléctrico insular, pasando por alto los auténticos motivos de estos apagones hasta la fecha. En el caso de DISA, estas instalaciones de almacenamiento de gas propano se prevén situar muy cerca de las viviendas, contraviniendo el más mínimo principio de precaución por peligrosidad manifiesta, exposición a ruido y contaminación, no parece una propuesta acertada presentar a la ciudadanía un proyecto de estas características. La consideración de estas sustancias como de riesgo elevado según la normativa europea de prevención de accidentes graves en instalaciones industriales que manejan sustancias peligrosas, y el manifiesto peligro en caso de fuga, incendio o explosión, especialmente por la presión y el volumen del gas almacenado crea oposición a este tipo de plantas de gas. Al mismo tiempo el funcionamiento de los motores de combustión para generación eléctrica utilizando como combustible el propano, generaría emisiones significativas de óxidos de nitrógeno (NOx) y monóxido de carbono (CO), partículas y compuestos orgánicos volátiles que impactarían directamente en la calidad del aire de las zonas residenciales colindantes, asunto que se explicitó por los intervinientes en esta reunión, de facto su establecimiento contribuirá a una mayor contaminación atmosférica del lugar. La instalación de estas infraestructuras de gas propano y gasoil va en contra del proceso de descarbonización que se exponen en los ODS Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de acción global contra el cambio climático, no justificándose en ningún caso ante la existencia de otras alternativas.

Los participantes en este encuentro seguimos defendiendo un modelo energético limpio, seguro y justo para Canarias. El uso de las energías renovables, las comunidades energéticas, el almacenamiento mediante baterías asociadas a campos eólicos y solares constituyen alternativas reales y eficientes que ya existen.

Tanto los vecinos de Los Realejos como los de Gran Canaria destacaron la importancia de una estrategia común de información, colaboración, unión y organización conjunta para evitar que las plantas de propano y gasoil se instalen en La Zamora y en Salinetas, activando para ello modelos de participación e intervención activa y de compromiso social.

“LA NORMALIZACIÓN DE LA MENTIRA”

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¿En qué momento se ha pasado de considerar la mentira, el bulo, la calumnia, como algo inmoral y carente de ética, a ser algo socialmente aceptado por muchas (demasiadas) personas, como algo «cotidiano«, parte del día a día? ¿En qué momento se decidió que, si alguien de tu círculo social, de tu ideario político, de tus intereses económicos o culturales dice un embuste o una calumnia, se debe dar crédito y difundirlo como cierto?…

Aquellos a los que nos gusta la historia (del pasado siempre se aprende. Al menos para no repetir errores), recordamos cómo, por poner un par de ejemplos, en 1973, un Presidente de los Estados Unidos de América (Richard Nixon) tuvo que dimitir tras negar que había espiado a sus adversarios políticos. No perdió la confianza de su pueblo por la acción, sino por negar la verdad de los hechos. Años después, en 1998, otro Presidente (Bill Clinton) tuvo que enfrentarse a un Proceso de Destitución (algo muy anglosajón y usado sobre todo en regímenes presidencialistas), por negar haber mantenido relaciones sexuales con una becaria (Mónica Levinsky). Hoy día todo eso ha cambiado…

Los propios Estados Unidos tienen como Presidente a alguien que miente compulsivamente. Pero en Europa no estamos mejor ni mucho menos. En España (por no irnos muy lejos), tenemos no sólo a una oposición que hace de la mentira, el bulo y la falacia su estrategia cotidiana, sino a muchos de sus votantes que difunden masivamente esos embustes (muchos de ellos a sabiendas). ¿De dónde sale todo esto? ¿Qué ha ocurrido en los últimos años para esta degradación de la sociedad como conjunto?…

La estrategia viene de lejos y (como siempre) se apoya en el bajo nivel cultural de sus adeptos, entre otras cosas. El crecimiento de la Extrema Derecha (del fascismo, para entendernos), que usa las tácticas de Joseph Goebbels de repetir la mentira hasta «convertirla» en verdad, tiene buena parte de culpa de este crecimiento y aceptación de la mentira, de la desinformación. Pero esta desinformación necesita del apoyo de buena parte de la prensa mediática, además de las redes sociales, para crecer y expandirse…

Si la parte de la ciudadanía que no contrasta habitualmente la información que recibe (o sea, la mayoría) ve en televisión un relato parcial, un relato sesgado que responde a intereses ocultos (o sea, una mentira), termina por dar crédito a lo que ha visto y oído (salió por la tele). Lo mismo pasa con la prensa escrita: si aparece en un medio de gran difusión, no se comprueba la veracidad. Se toma como cierto y se comenta y difunde, lo que expande el bulo, la mentira, hasta donde haga falta. Ahí se tiene la batalla ganada por parte de los difusores de mentiras

El problema viene cuando el abuso constante de la patraña, de la mentira, acaba siendo aceptado incluso por quienes dudan de la veracidad del bulo. Cuando se acepta por propio interés. Y lo vemos a diario: lo hemos visto con las 7291 muertes de las residencias. Lo hemos visto con la Dana. Lo hemos visto con los incendios de agosto. Da igual el tamaño de la mentira, el echar balones fuera sin el más mínimo sentido de la cordura. Una buena parte de la ciudadanía traga sin rechistar y parece que acepta que le mientan como si no tuviera la menor importancia…

Otro ejemplo: en Canarias, sin ir más lejos, tenemos un Presidente del Gobierno que «acusa» (con razón, todo sea dicho) de fascista al líder del partido de los fascistas por sus detestables declaraciones sobre el buque Open Arms. Pero lo hace mientras «olvida» que gobierna con esos fascistas en dos municipios canarios y que lo hace en un tercero gracias a la abstención en su día de esos mismos fascistas. Pero se aceptan y se publican sus declaraciones obviando el ejercicio de hipocresía (y, por tanto, de engaño a la ciudadanía) que conllevan sus manifestaciones. No sólo engaño o fraude por su parte, sino también por esa parte (demasiada) de la prensa que se limita a publicar lo expresado sin la más mínima crítica, sin el menor contraste

Esta «institucionalización«, esta «normalización» de la mentira conlleva graves consecuencias para la sociedad: el uso de la mentira es usado como herramienta para modelar la percepción colectiva y hacerla afín a intereses particulares. Hace que aquello que antes fuera «intolerable» se vuelva poco más que «anecdótico«. Baja la capacidad de movilización y de protesta de la sociedad, al tomar la normalización del bulo como algo dentro de lo cotidiano

No podemos ser tolerantes con la mentira. Porque es, además, otra forma de corrupción. Porque lleva a la degradación del ser humano. No se le puede «quitar importancia» a la mentira, al bulo, porque va en contra de nosotros mismos. Porque paraliza nuestra capacidad de reacción. Porque su aceptación, su «normalización» afecta a nuestra voluntad y nuestra inteligencia (y eso, en definitiva, es lo que algunos quieren)…

 
Ángel Rivero García

UN LOGO ARTESANO EN MADERA NOBLE DA INICIO A LA CELEBRACIÓN DEL 25 ANIVERSARIO DE SITCA

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Desde SITCA queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a nuestro amigo y artesano de la madera, Cristóbal, por el generoso regalo que nos ha hecho: una escultura en madera noble que reproduce el logotipo de nuestro sindicato.

Se trata de un tablón de madera noble de 96 kilos, con 2 metros de largo y 90 centímetros de alto, una pieza única que simboliza mucho más que nuestra imagen corporativa. Sobre la superficie aparecen reflejadas cicatrices, que representan lo mucho que ha costado llegar hasta aquí y que, lejos de debilitarnos, nos reafirman en la determinación de seguir luchando por y para la clase trabajadora al menos otros 25 años más.

En el lado derecho de la escultura se hace mención al 25 aniversario de SITCA, acompañado de una espiga que brota de ese punto y que, junto al sol situado en el lado izquierdo, evocan los elementos de nuestro primer logotipo. Un recordatorio de los orígenes agrarios del sector que fundó el sindicato y también de los orígenes de su fundador, de los cuales nos sentimos profundamente orgullosos.

Este detalle, que llega en el marco de la próxima conmemoración de nuestro 25 aniversario en octubre de 2025, tiene para nosotros un gran valor simbólico, no solo por la calidad artesanal de la obra, sino también por la dedicación y el afecto que Cristóbal siempre ha mostrado hacia nuestra organización.

En la foto principal que acompaña esta información vemos al artesano Cristobal Monroy junto a nuestro Secretario General, Antonio Rodríguez. En las otras dos imágenes vemos a Olivia Ponce y Francisco Guerra, compañeros de batalla que siguen con nosotros, desde los inicios de SITCA hace ya 25 años.

A todos ellos, y muy especialmente a Cristóbal, gracias por el gran trabajo, la entrega y los muchos años de amistad que nos unen.

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«CANARIAS, UN PARAÍSO EN DESCOMPOSICIÓN»

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Gracias a la extraordinaria biodiversidad sus ecosistemas y la espectacularidad de sus paisajes, a su suave clima subtropical y a su rica cultura tricontinental, las Islas Canarias proyectan una imagen de paraíso turístico de ensueño. Sin embargo, tras esa fachada de lugar idílico, sostenida en constantes campañas publicitarias, se esconde la cruda realidad de una comunidad marcada por vulnerabilidades cronificadas y un entorno archipielágico sometido a crecientes deterioros ecológicos.

Porque en las pretendidas “Islas afortunadas” más del 30% de su población soporta una de las mayores tasas de riesgo de pobreza y exclusión social de España, siendo la de pobreza severa de un 15%, la más alta del Estado, lo que acarrea, para casi la mitad de los hogares, serias dificultades para afrontar los costes de vida. Además, estas penosas condiciones son agravadas por un nivel de precios que supera la media nacional.

Y es resultado, tal como demuestran recientes informes sobre desigualdad, de la mayor diferencia en el reparto de la riqueza de España. La riqueza total neta en Canarias es de aproximadamente 218.000 millones de euros y la décima parte más rica de su ciudadanía concentra más del 61% de los bienes, una fortuna que supera los 133.000 millones. En el otro extremo, la mitad más empobrecida difícilmente alcanza el 7% de la riqueza, unos 8.700 millones. Esta profunda desigualdad en el reparto conlleva que se concentren de forma abrumadora los activos como viviendas, depósitos bancarios y acciones de empresas en una reducida minoría de la población.

Así mismo, la extremada dualización de esta comunidad tiene mucho que ver con una persistente y notable brecha salarial. Los salarios medios son casi los más bajos del Estado y el empleo que se crea, por ser dependiente del sector servicios, es de baja calidad y a menudo con condiciones laborales precarias, sobre todo para la población activa joven y femenina.

Además del empleo, en esta comunidad el resto de los pilares básicos del Estado de Bienestar, los servicios públicos fundamentales para asegurar un nivel de vida digno a la ciudadanía fallan estrepitosamente. Empezando por la sanidad, que naufraga entre listas de espera interminables, saturación de servicios y clamorosas desatenciones a las necesidades de la población más dependiente. También la Educación, con un acceso desde la infancia hasta la universidad a una formación pública que está siempre en calidad por debajo de la media nacional, como demuestran los elevados índices de abandono escolar y el estar a la cola en los Informes PISA.

Tampoco las pensiones de jubilación y de discapacidad y los sistemas de protección ante el desempleo logran equipararse al promedio estatal. Aunque la pensión contributiva media en Canarias ha alcanzado recientemente el récord de 1.194 euros sigue estando 117 euros por debajo de la media nacional, lo que implica una merma de 1.638 euros al año para las y los pensionistas isleños.

Y, por si fuera poco, tras décadas de desatenciones e incumplimientos por parte de las autoridades políticas, el acceso a una vivienda digna se ha convertido en uno de los problemas más acuciantes para las y los residentes. Mientras se sigue priorizando el crecimiento de la planta hotelera y continua el auge del alquiler vacacional y la compra de residencias por parte de extranjeros y grandes tenedores, la escasez crónica de oferta de alquiler social ha provocado un incremento desorbitado de los precios, inasumible para la gran mayoría de residentes.

Como agravamiento de estas indeseables condiciones socioeconómicas el estado de los ecosistemas de Canarias presenta, así mismo, claras muestras de extenuación. Aun cuando los más de 300,000 kilómetros cuadrados de espacios protegidos -en torno al 40 % de la superficie total del archipiélago- pareciera que blindan la protección de sus entornos naturales, lo cierto es que los distintos espacios terrestres y marinos se degradan sin aparente remedio. Y es que el conjunto de los 146 Parques Naturales y Rurales, Reservas Naturales Integrales y Especiales, Monumentos Naturales, Paisajes Protegidos y Sitios de Interés Científico llevan décadas sometidos a injustificables abandonos y a intolerables agresiones.

Centrándonos en la isla de Gran Canaria, está constatado que las diferentes figuras de protección medioambiental sobre 67.000 km² -el 43 % de su territorio- no han conseguido evitar comprometer su acuífero y sus niveles de recarga por la extracción intensiva, su alta contaminación por fitosanitarios (Canarias figura entre las comunidades con mayor uso relativo de pesticidas) y la pérdida de calidad de sus aguas. Ni que, según estudios académicos sobre el conjunto de las islas, se puedan llegar a perder casi la mitad del agua que se obtiene de acuíferos y de fuentes técnicas por fugas y deficiencias en redes, con importantes afectaciones a la disponibilidad y la eficiencia del uso del escasísimo y preciado recurso. Tampoco se ha puesto coto a la contaminación de ecosistemas costeros y a vertidos ilegales, que conllevan incluso cierres de playas.

Aunque no solo, en Gran Canaria los vertederos controlados están colmatados y los ilegales proliferan contaminando los suelos y cursos de ramblas y obstruyendo cauces con riesgo hidrológico. Además de por la acumulación de residuos, el estado de abandono de múltiples barrancos se caracteriza por la falta de mantenimiento y la ausencia de renaturalización. Se incrementan las especies vegetales (como el resistente “Rabo de gato”) y de fauna (como la prolífica “culebra real”) invasoras que se suman a la extensión descontrolada de eucaliptos, tuneras, pitas y cañas y a los gatos asilvestrados y ratas que comportan pérdida de hábitats nativos, alteración del régimen de incendios y graves daños a la fauna endémica y a cultivos.

También los incendios forestales, vinculados a la falta de gestión preventiva y al calentamiento climático están intensificándose. Y el creciente abandono rural y de cultivos agrícolas tradicionales y de las cadenas en medianías es un factor de agravamiento que ha dejado terrenos y laderas sin gestión, con pérdida de suelo fértil, funciones hídricas y protección frente a la erosión y la desertificación.

La destrucción de varios ecosistemas del barranco de Arguineguín para la realización de una gigantesca obra hidroeléctrica que pretende mejorar la implantación de las energías renovables y está contestada por el conjunto de los movimientos ecologistas, y la ocupación de los paisajes y entornos de espacios protegidos con torres de alta tensión e instalaciones eléctricas completan el conjunto de agresiones insostenibles. El actual gobierno insular, que ha hecho bandera de estas onerosas intervenciones, que incluyen seguir aumentando el número de plazas hoteleras y acometer un tren paralelo a la autovía, tiene la desfachatez de pretender que con sus contraproducentes políticas se marca la senda de conseguir que la nuestra sea una “Ecoisla”. Y el gobierno autonómico, a golpe de “Emergencias”, no hace sino que agravar el desastre que se avecina.

No obstante, estos malos tiempos para la justicia social y el cuidado medioambiental vienen impulsados por una desnortada Unión Europea y por las políticas neoliberales seguidistas del Estado español. Las élites de poder y las administraciones hace décadas que se han vuelto parte de los problemas. Por tanto, las soluciones quedan de la mano de la sociedad civil, del ámbito

donde las personas, colectivos e instituciones que pretenden más democracia y no menos, más responsabilidad pública y más solidaridad comunitaria estamos concernidas a procurar que Canarias llegue a ser, verdaderamente, un paraíso de sostenibilidad social, económica y ecológica. Lo contrario de la deriva al colapso en la que llevamos instalados demasiado tiempo.

Por Xavier Aparici, filósofo y experto en gobernanza y participación

EL AEROPUERTO DE GRAN CANARIA CONTINÚA SIENDO REFUGIO PARA PERSONAS SIN HOGAR

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El Aeropuerto de Gran Canaria vuelve a mostrar escenas de sinhogarismo. Tres meses después de que se anunciara la coordinación entre instituciones para afrontar la situación, nuevas imágenes confirman que aún hay personas que pasan la noche en la terminal.

Han pasado tres meses

La foto tomada el 26 de agosto muestra a un hombre durmiendo en una de las plantas del aeropuerto. Según el testimonio de quien la captó, en un nivel inferior había al menos tres personas más en la misma situación.

En mayo, los ayuntamientos de Ingenio y Telde ya reconocían que se trataba de un fenómeno “complejo y de difícil abordaje”. Insistían en que no existe un perfil único: entre quienes se refugian en la terminal hay personas locales, de otras islas, de la península e incluso del extranjero.

Datos sin actualizar

La última estimación disponible se remonta a 2023, cuando se contabilizaron 63 personas sin hogar en Telde, de las que 26 dormían en el aeropuerto. Desde entonces no hay cifras actualizadas.

Cáritas Diocesana de Gran Canaria, por su parte, reitera que no puede acceder al interior del aeropuerto sin autorización de AENA y carece de unidades móviles en la isla. En Tenerife Sur, donde sí opera con este recurso, atiende cada noche a entre 20 y 30 personas.

El espejo de Barajas

Lo que ocurre en Gran Canaria conecta con la situación de la Terminal 4 de Madrid-Barajas, donde más de un centenar de personas sin hogar se refugian cada noche. Allí, AENA ha comenzado a limitar el acceso en determinadas franjas horarias solo a pasajeros, acompañantes y trabajadores.

También se ha anunciado un censo y se planteó habilitar un albergue temporal en el distrito de Latina, aunque las administraciones siguen discutiendo sobre competencias y responsabilidades.

Organizaciones sociales advierten, mientras tanto, de la estigmatización creciente hacia quienes no tienen hogar, y critican que se hable más de “limpiar” los aeropuertos que de ofrecer alternativas habitacionales dignas.

Fuente: Atlánticohoy.com

«GRAN CANARIA PIERDE PESO MILITAR ANTE TENERIFE TRAS LA REESTRUCTURACIÓN DEL EJÉRCITO DEL AIRE»

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El Ministerio de Defensa ha aprobado este mes de marzo una profunda reestructuración en el Ejército del Aire y del Espacio que afecta de lleno al archipiélago canario. La medida, publicada en el Boletín Oficial de Defensa (BOD), supone una pérdida de protagonismo de la Base Aérea de Gando (Gran Canaria) y el ascenso de Tenerife Norte (Los Rodeos) a categoría de aeródromo militar.
 
Adiós al poder del MACAN en Gran Canaria
 
El Mando Aéreo de Canarias (MACAN), hasta ahora con sede en Gando y responsable del control aéreo de Canarias y del Sáhara, se transforma en una simple agrupación. Con este cambio, Gran Canaria pierde rango, competencias y capacidad de decisión estratégica, quedando relegada a un papel secundario en la defensa del Atlántico.
 
Además, los sectores aéreos de Las Palmas y Tenerife desaparecen, y sus funciones pasan al segundo jefe del ya reducido MACAN y al jefe del nuevo aeródromo de Tenerife Norte.
 
Tenerife gana peso con Los Rodeos
 
Por primera vez, Tenerife contará con una instalación militar de referencia: el Aeródromo Militar de Tenerife Norte, con mando propio y competencias que antes estaban centralizadas en Gando. Con esta decisión, Tenerife gana protagonismo militar dentro del archipiélago, mientras Gran Canaria ve diluido su liderazgo histórico.
 
Un cambio polémico
 
La decisión ha sorprendido en círculos militares y políticos, ya que Los Rodeos es conocido por sus problemas de operatividad en situaciones de niebla, lo que limita su eficacia. Mientras tanto, Gando, considerado enclave estratégico por la OTAN y clave para el control del corredor aéreo hacia África, queda en segundo plano.
 
Sin debate público en Canarias
 
Pese a la relevancia del cambio, la reestructuración se ha aprobado en silencio, sin debate político ni mediático en Canarias. El Ministerio de Defensa asegura que la reorganización se hará “sin incremento del gasto público”, pero la lectura es clara: Gran Canaria pierde su peso militar histórico y Tenerife emerge como nueva referencia en la defensa aérea del archipiélago.
 
Juan Santana, periodista y locutor de radio
 

LAS PRESIONES DEL SINDICATO SINTRA DEJAN EN CLARA EVIDENCIA AL SINDICATO MAYORITARIO EN LA AGRICULTURA QUE INTENTA AFERRARSE A UNA MAYORÍA QUE HOY EN LA ACTUALIDAD NO TENDRÍA

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El pasado mes de 19 de febrero de 2025 se publica un acuerdo alcanzado entre la Federación de Exportadores (FedEx), aquí hay que aclarar que, el presidente de dicha Federación es Antonio Bonny con un Sindicato, en donde llegan al acuerdo de subir los salarios de los aparceros de tomates y pepinos un 3,2% y un 3% respectivamente.

Aquí cabe decir que el salario que perciben los aparceros Salario Mínimo Interprofesional, lo establece el Gobierno Central a través de los Presupuestos Generales del Estado y para este año 2025, ha sido un 3%.

Por tanto, aquí nos encontramos en la continua mentira, falsedad, falacia, etc. de unas personas que intentan confundir a los aparceros en clara combinación entre ambos, pues tan solo distribuyen esos incrementos de por si ya pactados por el gobierno entre los celemines que cada aparcero tiene y luego llaman a esto negociación y firma de dos convenios colectivos.

Desde el Sindicato de Trabajadores – SINTRA, hemos señalado este tipo de argucias y mala praxis que se llevan a cabo, por parte de personas que carecen de vergüenza alguna, al emplear estos tipos de trampas, me refiero como ustedes notarán a la empresa dirigida por Antonio Bonny (presidente FedEx) y como no al Sindicato firmante de estas tomaduras de pelo. Para luego decir que ellos han sido los que han estado al lado de los aparceros y aparceras, cuando en realidad los han dejado abandonados a su suerte.

Cuando se negocia un Convenio Colectivo, una de los primeros aspectos que se negocia es la vigencia (el periodo de actividad del convenio), aquí no se habla de nada de eso.

Por si fuera poco y ante las continuas CRITICAS DIRECTAS del Sindicato de Trabajadores – SINTRA, cual es nuestra sorpresa que el pasado día 19 de agosto de 2025, las mismas partes vuelvan a anunciar que han vuelto a firmar el convenio de aparcería de tomates y pepinos, en poco menos de seis meses, se han visto obligados porque cada vez más están expuestos tanto empresa como este Sindicato, a que de una vez y para siempre se les señale por lo que son, personas que del único lado que están es el de la empresa, pudiendo de esta forma este Sindicato, sacar tajada y de esta especie de unión sacar provecho.

Lo que estas personas hacen (Empresa y Sindicato mayoritario), no se ve en ningún sitio, pues las prisas no son buenas consejeras, en un año firmar dos veces un convenio, yo les digo a todos los aparceros y aparceras de tomates y pepinos NO SE DEJEN ENGAÑAR, ahora intentarán confundirlos, pero aquí estaremos siempre nosotros para señalar las malas acciones que se lleven a cabo por estas personas, la verdad les digo con todo lo que están haciendo hay que echarle valor para que esta gente les mire a la cara a todos ustedes.

Tres años de intensas negociaciones, pero esto como es posible si cada año han firmado el convenio colectivo de aparcería de tomates y pepinos, según ellos, menos este año que lo han firmado dos veces, esperemos que el año que viene no se reúnan tres veces y firmen el convenio esas tres veces (aquí se denota la falta de interés hacia ustedes)

Hablan de subida salarial en el incentivo a la producción del 38%, congelado según ellos durante 43 años, yo me pregunto y donde han estado estos 43 años, seguramente mirando hacia otro lugar.

Incremento del 250% en el pago por la retirada de materiales, concepto congelado desde hace 45 años, vuelvo a hacerme la misma pregunta, ahora no les queda más remedio que confundirlos, con estas cuestiones, pues cuando un convenio se negocia, no se cierra hasta que se alcanzan los acuerdo que permitan actualizar un marco de relaciones laborales en el que todavía queda mucho por mejorar.

Desde el Sindicato de Trabajadores – SINTRA, valoramos como claramente insuficiente lo que esta gente ha realizado este año, pues esto supone PAN para hoy y HAMBRE para mañana.

MENTIRA TRAS MENTIRA, CONFUSION TRAS CONFUSION, solo por el

simple hecho de tenerlos despistados y así poder seguir haciendo de las suyas.

Lamento profundamente que esta gente, se preste a este tipo de TRAMPAS y luego digan que son SINDICALISTAS, pues cuando alguien miente, ya luego es difícil volver a creer en esa persona, así que tomen nota y espero que esto les sirva para abrir los ojos.

Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante ya no podré creer en ti.

Alejandro Jesús Olivares Cabrera. PRESIDENTE DE SINTRA

«MAGUA POR ANTICIPADO»

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La Academia Canaria de La Lengua define la palabra magua como “pena, lástima, desconsuelo por la falta, pérdida o añoranza de algo, o por no haber hecho una cosa que hubiera redundado en beneficio propio”, que según los entendidos viene, como tantos otros muchos canarismos, del portugués “mágoa”.

Fue esta emoción la que sentí el fin de semana del 30 de mayo, pero no en pasado, sino en futuro. Les pongo en situación. Fui con dos amigas a un festival en Santa Cruz de Tenerife, porque otra amiga iba a pinchar en él como DJ —bendito sea el talento de la gente de nuestra tierra—. Nos la gozamos entre vistas a Anaga, paseos, arepas, zumos —perdón, jugos—, cerves —perdón, garimbas—, perreos, salseos, purpurinas, maquillajes y fluidas, con un remate de margullos el domingo en el Parque Marítimo, a ver si con suerte nos aflojaba la resaca antes de coger el barco a Agaete y así no nos arrojábamos, literalmente, por la borda.

Nos subimos a la naviera a media tarde y dio la casualidad de que se nos sentó cerca una parranda formada por señores y señoras mayores, bien vestidos de canarios, con sus timples, guitarras, chácaras, lapas, tambores, hueseras y panderetas. Canciones de Los Gofiones, Olga Cerpa y Mestissay, Taburiente y Los Sabandeños nos fueron amenizando el trayecto. La gente se unía, aplaudía, silbaba y vitoreaba. Qué sensación tan extraña me invadió. ¿Sería alegría o en realidad fue tristeza?

– Chiquillas, ¿Les está pasando lo mismo? Es como que tengo magua por anticipado.

– ¿De qué?

– De que de un momento a otro, todo esto que surge de forma espontánea y natural acabe sin más.

– Pfffff, qué te voy a contar.

Mis amigas, culetas las dos, están viendo cómo su pueblo se llena cada vez más de turistas, nómadas digitales, viviendas vacacionales, restaurantes gourmet, música electrónica de fondo durante las fiestas, europeos comprando viviendas o despedidas de solteros de machirulos españoles en La Rama. Mientras, las nuevas generaciones hacen la maleta para irse a vivir a otras zonas de la isla porque no hay para alquilar y menos para comprar, los negocios de toda la vida se cierran y los precios y productos de los supermercados como si aquello ya fuese el sur.

Y así, con el avance imparable de la depredación del territorio insular y de las personas que lo habitamos, van desapareciendo de forma veloz nuestras tradiciones, costumbres, culturas e identidades. Todo un cuerpo inmaterial que conforma el imaginario colectivo de lo que es nacer, vivir y morir en Canarias.

En el mío propio de canarión, yo entiendo que si voy a un bar de toda la vida y pido un bocata de pata con queso tierno, un leche y leche y un vaso de agua, me la van a servir con gas. Que en las calles de cualquier barrio el coche va a parar aunque no haya paso de cebra. Que se saluda con solo un beso. Que se entra en los sitios dando los buenos días, tardes o noches, aunque no conozcas a nadie. Que en las verbenas se va a tocar salsa, merengue, cumbia, son y bachata. Y que habrá al menos un ventorrillo con potas y piñas asadas.

Podría seguir con miles de pequeños ejemplos que a día de hoy damos por hecho pero que a corto, medio y largo plazo dejarán de existir o mutarán en costumbres mucho más civilizadas y gustos mucho más refinados, provenientes del Norte, por supuesto.

Pero esto no es a futuro. Echen la vista atrás, a un pasado relativamente reciente y piensen en cómo se transformaron sus pueblos y barrios en un breve periodo de tiempo. Me decía mi abuelo, en paz descanse, que el siglo XXI le agotaba, porque todo iba muy rápido y era mucho más complejo. No lo entendí en su momento, pero qué razón tenía. ¿Se estará perdiendo también la calma y la sencillez en pos de una falsa modernidad?

Me siento con una amiga en una terraza de Guanarteme para tomarnos una cerve y tienen de todo menos tropicales y doradas. Sin filtrar, con aroma a vainilla, tostadas, águilas imperiales, de trigo sarraceno, cinco estrellas de lujo, pero de aquí nada. Antes pasaba con el vino, porque por todos es sabido que los Albariños, Verdejos, Riojas o Riberas son infinitamente mejores que nuestras diez denominaciones de origen o cientos de variedades de uva. Pues si eso no era suficiente, ahora también sucede con la cerveza.

Voy con un grupo de amistades a las fiestas de San Pedro en el Valle. Se nota que este año hay mucha más gente que en los pasados. Ños, cuántos turistas.

– ¿Cómo se enteraron?

– Lo vimos en “un blog”, “en Instagram”, “en el aeropuerto”.

– ¿¡EN EL AEROPUERTO!?

– Sí, La Rama se anuncia en los carteles del aeropuerto, cuando vas a recoger las maletas.

Así se hace, señores políticos, impactando en la retina de 4 millones y medio de turistas más nada poner un pie en la isla. Como Maspalomas, el Roque Nublo, el Pico de Las Nieves, Tejeda, Artenara o el Puerto de Las Nieves ya no dan avío para tanta choleteada turística, pues que también masifiquen las verbenas y fiestas populares, no vaya a ser que se queden sin la esencia de vivir como canarios y canarias por un día. Qué pena, coño, que no vivan también las colas para ir a trabajar, que no te puedas independizar, las listas de espera en sanidad o que el reconocimiento del grado de dependencia te llegue cuando ya estás bajo tierra.

“Y ahora vamos con unas canciones de flamenquito, que hay mucha gente de fuera”, dice el machango de la banda. Como si yo pretendiese que me pusiesen somos costeros en la feria de abril de Sevilla. Más machangada la de la alcaldesa, felicitando la navidad a “los nuevos residentes”. Que sí, adaptación al cambio e interculturalidad, porque la evolución es consustancial a la tradición, pero no a costa, siempre, del sacrificio de lo canario en favor de lo que viene de arriba.

– ¿Se dan cuenta que fleje de gente lleva la pulsera con la bandera de España?

– Y hasta hace poco todas eran de las siete estrellas.

– “Vooooolare, oooooh”, “Sarandonga, nos vamos a comer”, “eeeeeey chipirón, todos los días sale el sol, chipirón”, suena de fondo.

– Señores, yo me voy ya, que la última guagua es a las 4:00.

– Vamos, vamos.

Llego a casa pensando si podría enviarles una carta formal, no como este artículo, a los responsables de la Academia Canaria de La Lengua, a ver si incluyen una segunda acepción de la palabra magua que no esté formulada en pasado, sino en futuro. Porque ya somos muchos y muchas los que estamos maguados, pero por anticipado, extrañando una Canarias que no será.

Luis de la Barrera, portavoz de Drago Gran Canaria

 

«¡PROHIBIDO PASTOREAR QUE PARA ESO ESTÁN LOS INCENDIOS!»

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Tanto cuesta entender que la mejor manera de evitar un incendio es… ¡evitarlo! Pero claro, eso parece ser materia de un máster de esos que reparten como churros, porque aquí los sabiondos con corbata y sueldo público siguen dándole vueltas a la tortilla. ¡Qué pronto se olvidan de los años en que los pastores salían con sus ganados y el monte estaba más limpio que la conciencia de un político en campaña!
 
Yo no sé ustedes, pero de chiquillo, en Telde no recuerdo incendios cada dos por tres. Claro, porque había cabras, ovejas y burros que se comían hasta las malas ideas. Hoy, en cambio, lo que hay son decretos, normativas y sanciones. Han acorralado el ganado, prohibido que las cabras se den un paseo, y todo lo que antaño funcionaba ahora está en la lista negra de los iluminados que, en su infinita sabiduría, creen haber superado las leyes de Dios con las de su boletín oficial.
 
Así vamos, cuesta abajo y sin frenos, rumbo a otro verano de llamas, titulares y ruedas de prensa con lágrimas de cocodrilo. Eso sí, después vendrá la foto en la zona calcinada con casco y chaleco fosforito, que para eso sí hay permisos.
 
Y es que como decían nuestros abuelos —esos que, según algunos, no sabían ni hacer una “O” con un canuto— sabían más de la vida que todos esos catedráticos con másteres que, entre tú y yo, sirven para decorar estanterías y presumir en LinkedIn. Porque los viejos, con su sabiduría sencilla, conocían el monte, sabían cuándo soltar el ganado y cuándo recogerlo. Y gracias a eso, Telde olía a campo, no a ceniza.
 
Pero no, señores, se dejó de escuchar a los mayores. Ahora, en vez de cabras, tenemos comisiones de estudio, informes técnicos y aplicaciones móviles para avisar del riesgo de incendio. ¡Qué moderno todo! Mientras tanto, el fuego se frota las manos esperando su turno.
 
Pero ojo, no podemos echarle la culpa a nadie. A los que han puesto las normas y nos han cambiado la vida, los hemos puesto nosotros. Les hemos votado para que hagan con nuestras vidas lo que ellos quieren. Y ahora, faltan dos años para volver a decidir. Así que luego que no se queje nadie, porque las urnas son las cabras que ya no tenemos: si no las sueltas a tiempo, se te come el monte… a fuego lento.
 
Así que, queridos lectores, cuando vean la próxima columna de humo en la cumbre, no se pregunten por qué pasó. Pregúntense por qué dejamos de hacer lo que funcionaba cuando nuestros abuelos, sin títulos, pero con sentido común, mantenían esto verde y vivo.
 
Pero nada, sigamos inventando, que la naturaleza nos está aplaudiendo… ¡con llamas!
 
Juan Santana, periodista y locutor de radio