LOS 33 AGENTES DE LA POLICÍA LOCAL TELDE NOMBRADOS EN MAYO DE 2024, EN UN LIMBO JURÍDICO

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El 6 de mayo de 2024, con toda la pompa que más bien parecía un acto castrense que el nombramiento de policías locales, se incorporaron 33 nuevos agentes que debían completar un periodo de 1.200 horas de servicio. A día de hoy ya han superado las mismas sin que se haya producido el nombramiento o lo que es lo mismo su juramento como policías locales.

Aunque los agentes llevan ahora mismo dos años patrullando las calles el proceso no se considera «blindado» o culminado legalmente debido a fallos en la fase de oposición. Al no estar el mismo cerrado administrativamente, los agentes viven en una especie de «limbo» jurídico.

La normativa de función pública establece que el periodo de prácticas tiene una duración determinada. Mantener a los agentes en este estado de manera indefinida se percibe como un fraude de ley, ya que se les está exigiendo responsabilidad plena de policía de carrera sin otorgarles la estabilidad jurídica correspondiente.

El Ayuntamiento de Telde se encuentra en una encrucijada. Por un lado, tiene la presión sindical para nombrarlos ya; por otro, tiene la sentencia judicial que le obliga a corregir de nuevo un examen. El gran problema para el Ayuntamiento es qué hacer si, tras la nueva corrección, aparecen aspirantes que inicialmente quedaron fuera pero ahora tienen nota para entrar.

Al no ser nombrados funcionarios de carrera, los agentes ven limitados sus derechos en cuanto a:

Consolidación de grados.

Acceso a concursos de traslado.

Solicitud de excedencias.

Ciertos complementos retributivos que dependen de la condición de funcionario definitivo.

 La falta de culminación no se debe a que los agentes no hayan cumplido los requisitos, sino a que el procedimiento administrativo no ha sido formalmente concluido por la administración local (falta de nombramientos efectivos publicados y de resoluciones formales), lo que está dejando en un limbo la situación laboral de estos policías.

Canarias Informativa

 

 

¿TELDE… O MACONDO?: LA CIUDADANÍA ENTRE LA INCREDULIDAD Y LA RESIGNACIÓN

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Mientras las fiestas y el despilfarro son los signos de identidad del Gobierno de Juan Antonio Peña, los teldenses vivimos en un limbo político y social, donde la prensa subvencionada con dinero público mediante la «propaganda institucional», nos vende una realidad que no vemos por ningún lado. Según esa prensa amiga subvencionada a través de Gestel, Telde es un paraíso en la tierra. ¡Qué suerte vivir aquí! Bueno, eso es lo que creerán los que viven de nuestros impuestos sin aportar nada, como hace nuestro alcalde.
 
Cuando leemos lo que publica esa prensa y salimos a la calle, creemos estar en otro municipio, en otro mundo, en otro mar…¿El Caribe, Brasil…? Fiestas y botellones, uno tras otro. Pero…¿Y las soluciones a nuestros problemas? Si no fuera por la lectura diaria de la otra prensa, la seria, -que la hay y buena- viviríamos en un mundo paralelo, muy distinto al que se percibe sobre la «actualidad diaria de Telde», cuyo amanuense, «un condecorado medallista de cartón piedra», acostumbrado a manejar a políticos mediocres y agradecidos a su antojo, adopta distintas personalidades en función de sus intereses o necesidades.
 
Su linea editorial, lejos de ser informativa, es selectiva. Sus seudónimos son conocidos tanto en Telde como en Valsequillo y la deriva de su portal digital, a pesar de lo que cuente, son eso : cuentos. Bueno, y quizas también algunas cuentas…pendientes. Desde ACLARANDO TELDE queremos hablar de lo que NO NOS LLEGA sobre la actualidad de Telde y para eso hemos venido.
 
El barrio de Higuera Canaria ha estado sin cobertura de fibra óptica varias semanas, pero quien presume de ser el «number one» informativo en Telde, y el adalid de las denuncias vecinales, ni se enteró. El mismo «modus operandi» quiso utilizar en Valsequillo pero, fuel tal su fracaso en el intento que, el gobierno al que defendía cayó con estrépito apenas un año después de empezar a ser su altavoz mediático.
 
De un tiempo a esta parte, la CREDIBILIDAD de ese portal «informativo» es anecdótica y la adopción y uso del seudónimo «Regalado» contrasta con los títulos que posee el catedrático personaje. ¡Cómo debe andar esa cabecita para tener que poner una «tonga» de títulos al final de los pocos artículos que firma con su verdadero nombre! ¿Será su ego…o será solo vanidad? Posiblemente, ambas cosas.
 
Hace unos meses que echamos de menos lo poco que nos interesaba de ese medio. Un reconocido columnista dejó de publicar su habitual comentario en el portal que dirige el ínclito «Melito Ojete» (así se le conoce por Valsequillo, aunque firma como «Luis Verde»). Sucedió sin previo aviso, de la noche a la mañana, de remplón.
 
¿Y por qué? Ya se lo contaremos. En prosa o en verso, que le gusta menos.
 
Aclarando Telde
 

RELATO CORTO (TERCERA PARTE): «NUEVE VIDAS. UN MISTERIO» POR JAVIER MARTÍ

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Lea el anterior capítulo aquí

           «Aquella cueva nos conduciría a lo alto de la cumbre»

Llegados a la entrada de la cueva, frente a nosotros, a media altura de la montaña que distaba algunos cientos de metros, volvíamos la mirada para saludar a Pedro y darle las gracias por su hospitalidad que tan desinteresadamente nos había agasajado.

Dejábamos a tras un lugar lleno de paz, de tranquilidad y, por qué no decirlo, envidiado por más de uno de nosotros que de buen gusto se hubiera quedado unos días más, tal vez semanas e incluso toda la vida, sino fuera por las obligaciones que teníamos en la ciudad.

“Santo y Marta”, los perros de Pedro nos indicaban el camino. Marchaban delante de nosotros, a nuestro paso, como si de dos expertos guías se tratase.

Anselmo inmortalizaba todo cuanto veía a lo largo del camino: los precipicios llenos de verdes pastos que seguro las cabrillas de Pedro recorrerían libremente, siendo vigiladas por aquellos tranquilos perros que no les quitaban el ojo.

Llegados a la entrada de la cueva que Pedro nos indicó, los perros regresaron por el sendero, no sin antes demostrarnos su agradecimiento con varios ladridos y carantoñas que fueron correspondidos con caricias y alguna que otra chuchería.

Hicimos una breve parada para descansar, y al mirar hacia atrás, nos despedíamos de Pedro que fijamente nos miraba y saludaba moviendo un trapo blanco que portaba en un palo.

Los perros se alejaban ladrando y moviendo el rabo en señal de satisfacción: habían cumplido fielmente su trabajo y regresaban junto al ermitaño.

A la voz de mando de Pablo, encendimos nuestras linternas y comenzamos a entrar uno a uno en aquella cueva que nos conduciría a lo alto de la cumbre. Como siempre, y para no perdernos, todos atados a una cuerda.

Dentro de la cueva, a unos escasos metros de la entrada, en la pared de la derecha, una flecha azul nos indicaba el camino a seguir. Unas marcas en forma de escalera nos decía que comenzábamos a ascender por un estrecho pasadizo. Era algo empinado, se podía caminar con facilidad.

Juan nos aconsejó a todos ir bien atados a la cuerda más larga que teníamos, a unos cinco metros de separación uno de otro. Él, el delante de todos: los demás le seguíamos en silencio y muy atentos a sus indicaciones.

A la señal de un fuerte tirón de cuerda que nos hiciera debíamos parar de inmediato: era su aviso que nos indicaba que algo había que requería su atención y era necesario hacer un alto e inspeccionar el terreno, o seguir las indicaciones que Pedro nos había dado.

En el más absoluto silencio caminábamos contemplando el interior de la cueva. Por suerte, en los primeros metros de recorrido, todo era fácil y normal: no había nada que nos llamara la atención ni era necesario parar.

El sendero era como si una mano divina lo hubiera trazado.  Suave, sin obstáculos, bien señalizado, bien marcado y curiosamente, entre señal y señal, se podía leer el camino recorrido y lo que quedaba para llegar a la cima y las salas donde podíamos hacer un alto y descansar.

Conforme ascendíamos el frío aumentaba en el interior de la cueva: bien pudiéramos estar a dos o tres grados.

Tras unos veinte minutos de recorrido, Anselmo seguía fotografiando la columna humana que formábamos. Unas veces a los de adelante y otras, a los de atrás.

Juan nos indicaba que a escasos cuarenta metros había un descanso previsto pues sabía que en una explanada próxima podíamos acampar. Las paredes desprendían fosfato de calcio que propiciaba una visión digna de ser plasmada en fotos.

La explanada era grande, pero con un precipicio próximo que imponía. Habíamos ascendido más de cien metros y casi sin notarlo.

Inspeccionamos el lugar y tomamos nota del camino a seguir. Pedro había dejado marcado dos senderos que no debíamos tomar: sendas señales rojas así lo indicaban.

El camino marcado señalaba que debíamos escalar un tramo de cuarenta metros entre rocas con precaución, no era necesario usar piquetas, solo mantener una distancia más larga entre los escaladores.

En la segunda base, podíamos ver el final del camino: una potente luz que entraba del exterior así lo indicaba: sólo quedaban unos metros para llegar a la cima de la montaña.

Conforme salíamos de la cueva contemplamos un paisaje digno de los Dioses: Son varias las montañas que teníamos frente a nosotros con sus densos pinares, sus desfiladeros llenos de cortadas rocas, senderos y algún que otro riachuelo que nos indicaba una pronta y abundante agua para refrescarnos y recargar nuestras cantimploras.

Lo más emocionante para todos era ver, a los pies de la montaña la ermita de Pedro…

– ¿Veis que vistas más bonitas tenemos? -comentó Pepe que miraba con los prismáticos a todas partes.

-Es una vista impresionante -dijo Paco. Una vista digna de admirar…

-Ya he hecho diez fotos, -dijo Anselmo. Estas vistas nos servirán para una buena exposición de fotos.

-Comamos algo antes de emprender el descenso, -aconsejó Pablo. Hay que reponer fuerzas.

-Veo un sendero, no hay mucha dificultad y no es necesario ir atados, -comentó Pepe.

El descenso fue tranquilo, sin prisas, caminando y cantando viejas canciones de campamento, aquellas que nos enseñaron cuando estábamos en los Scouts: unas viejas canciones que nos recordaban nuestras primeras salidas como montañeros.

Dando un rodeo a la montaña dejamos de ver la ermita de Pedro, no sin antes despedirnos, por última vez, haciéndole señales con las toallas, pitos y la bocina de Paco, esa que siempre lleva a los partidos de futbol y que retumba en todo el valle.

Según bajamos la montaña nos encontramos con una antigua vía de tren, que, por su aspecto, pocos trenes tenían que circular ya por ella.

Consultamos el plano que Juan llevaba y nos confirmó que era una vía que sólo se utilizaba para trenes de mercancías de las canteras que hay en las provincias cercanas. Un tren muy especial, pues sólo pasaba dos veces al mes, una de ida y otra de vuelta y, por las fechas en las que estábamos, hoy era el día que debía pasar en dirección al Puerto de la ciudad.

– ¿Por qué no hacemos tiempo y esperamos para verlo pasar? –preguntó Anselmo, y así puedo hacerle unas fotos y adjuntarlas a nuestro álbum de recuerdos…

-Vale, perfecto, -dijo Pepe, y podemos aprovechar el tiempo mientras llega examinando el terreno y recogiendo cristales de mineral que esta zona está llena de ellos.

Juan se tumbó en la vía del tren colocando la cabeza sobre uno de los raíles. Escuchaba como el tren se acercaba: iba lento, seguramente por el gran número de vagones que arrastraba.

Con el ronroneo del tren que se iba aproximando lentamente Juan quedó dormido sobre las vías…

Una sonora pitada hizo que Juan se levantara bruscamente y saliera corriendo hacia donde estábamos todos que, al verlo venir como quien huye de un enjambre de mil abejas, no parábamos de reírnos.

El maquinista del tren, un hombre de pelo blanco y afilados bigotes, nos saludó al paso del convoy, y haciendo uso de los potentes frenos, lo detuvo a escasos metros de nosotros.

Quedamos sin habla… No sabíamos qué pasaba… nos miramos atónitos sin saber qué decir…

David, el maquinista y su ayudante Aday bajaron de la locomotora y comenzaron a revisar cada uno de los vagones hasta llegar al final…

Juan, asombrado al ver aquel gran tren de vagones cargados de carbón, se acercó a David y le preguntó:

– ¿Podríamos saber por qué se ha detenido en este lugar?

-Si: estamos esperando que llegue otra locomotora, -dijo David.

– ¿Otra locomotora?, -preguntó Juan.

-Sí, dentro de veinte minutos tiene que aparecer una locomotora, -comentó Aday. Llevamos doce vagones de más y al final de la recta vienen unas pendientes que, con esta vieja locomotora, difícilmente podamos ascender con seguridad.

No es la primera vez que hemos necesitado ayuda, sobre todo en tiempo de lluvias donde la locomotora patina y por poco no hemos reventado ya más de un motor.

– ¡Vaya!, no pensé que fuera ese el problema, -dijo Juan mirando la vieja y ennegrecida locomotora.

Aday comenzó a caminar por las vías hacia el encuentro de la locomotora que se escuchaba a lo lejos.

Debía alertar del lugar donde estaban para evitar una frenada brusca y un posible choque, ya que unos densos pinos ocultaban la posición exacta del convoy y no disponían de teléfonos para avisarse.

El potente ruido de la locomotora era cada vez más fuerte, señal de que su llegada estaba próxima. Era una locomotora diesel de gran tonelaje, suficiente para arrastrar todos los vagones del tren de David y Aday. Su rodadura se hizo lenta al ver ya el tren parado en la vía, y aproximándose lentamente se acopló a la vieja máquina de David.

A la señal de tres toques de bocina de la locomotora diesel, David soltó los frenos de su convoy y comenzaron a rodar por las vías aquellos vagones cargados de carbón que lentamente emprendían el camino a su destino.

Poco a poco el tren fue marchando hasta perderse en aquella empinada curva que se ocultaba tras la colina de las grandes rocas que, desde donde estábamos, podíamos ver junto a todo el paisaje

Anselmo seguía sacando fotos del convoy. Fotografiaba los últimos vagones por secuencias, los veía perderse, uno a uno, tras la colina.

Nuestro plan de viaje esperaba si queríamos llegar al pueblo abandonado que el ermitaño nos había relatado.

Distaba unos quince kilómetros desde donde estábamos y calculando que en una hora podríamos hacer tranquilamente tres kilómetros, si nos poníamos en marcha de inmediato, en cinco horas mal contadas podríamos llegar.

Juan y Anselmo estudiaron sobre el plano el recorrido a seguir y trazando un trayecto lo más cómodo y liviano para todos, y teniendo en cuenta que el carro del material de montaña teníamos que llevarlo entre todos, comenzamos a caminar no sin antes hacernos una última foto del lugar, ese lugar que no volveríamos a visitar.

– ¿Un pueblo abandonado? –preguntó Yerai.

-Sí, eso parece que es, por lo que contó el ermitaño, -dijo Juan, y dijo que la última familia que lo habitó desapareció en extrañas circunstancias.

– ¡Uy uy!  ¡Eso es emocionante…! –exclamó Paco. Seguro que podremos investigar un poco lo que pasó.

CONTINUARÁ

Javier Martí, escritor y colaborador de ONDAGUANCHE

 

«CARNAVAL, SALSA… Y ARITMÉTICA CREATIVA»

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En Canarias el Carnaval es pasión, ritmo, lentejuelas… y, al parecer, matemáticas flexibles. El cantante Tony Tun Tun actúa en el Carnaval de Día de Santa Cruz de Tenerife por 20.000 euros más impuestos (21.400 euros en total)  . Un contrato tramitado mediante procedimiento negociado sin publicidad y con una sola oferta presentada.

Hasta aquí, todo dentro del guion habitual de la contratación artística. Exclusividad, representante único, oferta cerrada. Música y administración.

Pero la cosa se pone interesante cuando cruzamos el charco interinsular.

Porque en Las Palmas de Gran Canaria, el mismo artista, con la misma empresa, factura 77.575 euros por dos actuaciones.

Sí, han leído bien.

Si dividimos la cifra entre dos —operación matemática sencilla, sin necesidad de interventor— cada actuación supera ampliamente los 21.400 euros que paga Santa Cruz de Tenerife.

Y aquí empieza el verdadero espectáculo.

– ¿La salsa cambia de precio según el viento?

Surgen varias posibilidades:
        •       ¿En una ciudad canta en tono mayor y en la otra en tono menor?
        •       ¿En una cobra por canción y en la otra por aplauso?
        •       ¿Incluye en un sitio maracas premium y en el otro maracas estándar?
        •       ¿Hay tarifa carnavalera con suplemento por humedad atlántica?

O quizá —solo quizá— estamos ante el misterio mejor guardado del archipiélago: el precio variable del mismo producto cultural según el código postal.

La magia del “negociado”

En Santa Cruz, el precio ofertado coincide exactamente con el valor estimado del contrato  .

Exactamente.

Ni un euro menos.
Ni una negociación visible.
Ni una rebaja simbólica para la foto.

Cuando el procedimiento es negociado sin publicidad y solo hay una oferta, la palabra “negociado” adquiere un aire casi poético.

Se negocia… pero no se nota.

Dos capitales, dos precios

Lo verdaderamente fascinante no es que un artista cobre 20.000 o 38.000 euros. El Carnaval mueve cifras mayores sin despeinarse.

Lo fascinante es que el mismo artista, representado por la misma empresa, dentro del mismo circuito festivo, pueda tener cotizaciones tan distintas.

Y entonces aparece la pregunta incómoda:

¿Quién defendió mejor el dinero público?

¿La capital tinerfeña hizo el negocio del año?
¿O la capital grancanaria pagó tarifa VIP con barra libre administrativa?

No es ilegal. Es curioso.

Que quede claro: no estamos ante una ilegalidad evidente. Los contratos están formalizados, publicados y ajustados a procedimiento.

Pero el periodismo no vive solo de ilegalidades. Vive de comparaciones.

Y cuando las cifras bailan más que las murgas, la obligación es preguntar.

Porque en Carnaval todo puede ser disfraz… menos las cuentas.

La pregunta final

Si el mismo artista tiene precios distintos según la isla, quizá la verdadera batalla carnavalera no esté en el escenario, sino en la mesa de contratación.

Y mientras suena la salsa, los ciudadanos siguen preguntándose:

¿Estamos pagando música… o estamos pagando el silencio?

Juan Santana, periodista y locutor de radio

 

 

TELDE TIENE MÁS DE UN CENTENAR DE SEÑALES DE TRÁFICO TIRADAS EN EL SUELO

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Llevan meses tiradas en el suelo sin que nadie las reponga o las retire y sin que al responsable de la Concejalía de Tráfico se le caiga la cara de vergüenza.

No es precisamente la mejor carta de presentación para la seguridad vial de la ciudad. Ver un «cementerio» de señales de tráfico por el suelo —ya sea por vandalismo, falta de mantenimiento o las inclemencias del tiempo— no solo es visualmente caótico, sino que es un peligro real para conductores y peatones.

Vecinos de la ciudad de Telde, nos han hecho llegar una galería de fotografías donde una vez más el abandono que padece esta ciudad es más que patente. Desde la costa a la cumbre hay más de un centenar de señales tiradas ni las reponen ni la retiran, todo les da igual, lamentan.

En esta ocasión se centran en concreto en la multitud de señales de tráfico que llevan meses tiradas en el suelo sin que nadie las reponga o las retire y sin que al responsable de la Concejalía de Tráfico se le caiga la cara de vergüenza.

Es realmente preocupante que esa imagen de abandono se extienda por todo el municipio, desde la costa (La Garita, Hoya Pozuelo) hasta las medianías y zonas altas. No es una percepción aislada, las quejas vecinales en Telde por el estado de la señalización y la semaforización han alcanzado niveles críticos.

 

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EL COLECTIVO DE NATURISTAS DE TELDE DENUNCIA EXCLUSIÓN EN LA NUEVA ORDENANZA DE PLAYAS

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El Colectivo de Naturistas de Telde quiere manifestar públicamente su profundo malestar ante el anuncio de la actualización de la ordenanza municipal de playas del Ayuntamiento de Telde.
 
Según la información difundida, la nueva normativa contempla la habilitación de cuatro playas para el acceso con perros, medida que respetamos y entendemos dentro de la diversidad de usos del litoral. Sin embargo, resulta incomprensible que, de las 16 playas con las que cuenta el municipio, no se haya reservado ni un solo espacio para la práctica del nudismo.
 
Consideramos especialmente preocupante que, mientras desde el propio Ayuntamiento se pregona en distintos medios de comunicación que esta nueva ordenanza apuesta por la mejora de la calidad de vida y la inclusión social, se excluya de forma clara a una parte de la ciudadanía que desea ejercer libremente la práctica del naturismo en su propio municipio, sin verse obligada a desplazarse al sur de la isla para poder hacerlo.
 
El naturismo es una práctica legal, respetuosa y plenamente normalizada en muchos municipios del Estado y de Gran Canaria. No se trata de una reivindicación marginal, sino de una demanda legítima de vecinos y vecinas que simplemente solicitan un espacio regulado, señalizado y adecuado para su práctica.
 
Desde el Colectivo de Naturistas de Telde solicitamos al Ayuntamiento que reconsidere esta decisión y abra un proceso de diálogo real con los colectivos afectados antes de la aprobación definitiva de la ordenanza. Apostar por la inclusión implica tener en cuenta a todas las sensibilidades y formas de convivencia, también aquellas que, como el naturismo, forman parte de la diversidad social.
 
Reiteramos nuestra disposición al diálogo y a colaborar en la búsqueda de soluciones equilibradas que permitan una convivencia respetuosa en nuestro litoral.
 
 
 

CONTRATACIÓN IMPULSA LA ADJUDICACIÓN DE SEIS EXPEDIENTES PARA MEJORAR LOS SERVICIOS MUNICIPALES DE TELDE

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La Concejalía de Contratación del Ayuntamiento de Telde, dirigida por Eugenia Melián, ha celebrado dos Mesas de Contratación en este mes de febrero, en concreto los días 11 y 18, donde se llevaron hasta seis expedientes administrativos de diferentes áreas municipales.  Las diferentes concejalías del Ayuntamiento de Telde han trasladado los informes de valoración que se abrieron en la Mesa para que las empresas que se han presentado pudieran conocer los ajustes de los requisitos contenidos en los pliegos técnicos.
 
Entre los expedientes tratados se encuentra: contrato para la adquisición y renovación de cortafuegos del Ayuntamiento de Telde; renovación de servicios cloud en la modalidad de infraestructura como servicio; servicios de delegado externo de protección de datos; puesta en marcha del mercado municipal; y el contrato de servicio de redacción, estudio, documentación, análisis, descripción y valoración de los puestos de trabajo, así como elaboración de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) del Ayuntamiento de Telde.
 
La concejala de Contratación manifiesta que su área “trabaja de manera coordinada con el resto de concejalías para dar el impulso correcto a los expedientes, con el propósito final de cumplir con los objetivos de este gobierno municipal y mejorar así la calidad de vida de la ciudadanía”.
 
Melián adelanta que “ya se encuentran en marcha varios asuntos que van a continuar con esa mejora de los servicios a la población, y otros que se encuentran en las actuaciones preparatorias para poder sacarlos a licitación pública”. Asimismo, destaca la edil que “uno de los expedientes prioritarios para este gobierno en este momento es la puesta en marcha del Mercado Municipal. Estamos trabajando de manera coordinada con la concejalía de Mercados, que dirige Carmen Batista, para que se adjudique el mantenimiento de las instalaciones en  los próximos meses, con el objetivo de que  se pueda reabrir un espacio demandado por los vecinos y vecinas de Telde”.
 
Una vez finalizadas las Mesas de Contratación de esta semana, se trasladarán las decisiones a las empresas para que puedan subsanar o alegar lo que en derecho estimen, si bien las actas de dichas Mesas se publicarán en el Portal de Contratos del Estado, dando cumplimiento a los requisitos de publicidad y transparencia exigidos por la normativa en esta materia.

«EL CIS DE FELIX TEZANOS VUELVE A ARMARLA GORDA CREANDO UN DEBATE SOBRE LA FIABILIDAD DE LAS ESTIMACIONES DEL VOTO»

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De nuevo Félix Tezano hace publica una encuesta demoscópica sacada de “su cocina” sobre intención de voto, separando al PSOE en 12 puntos por encima del PP.

La credibilidad de las encuestas electorales ocupa desde hace años un lugar central en la conversación pública española. En ese contexto, el papel del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), organismo público dependiente del Ministerio de la Presidencia, ha sido objeto de especial atención tanto por su carácter oficial como por la influencia que sus estudios pueden tener en la opinión pública.

Desde la llegada a la presidencia del organismo de José Félix Tezanos, miembro del PSOE Sanchista en 2018, distintos partidos políticos, analistas demoscópicos y medios de comunicación han debatido si las estimaciones de voto publicadas por “su” CIS reflejan con fidelidad el comportamiento electoral posterior o si, por el contrario, muestran desviaciones sistemáticas respecto a los resultados finales y siempre a favor del PSOE

Con este articulo y con los datos a los que me ha sido posible acceder, intento revisar ese debate a partir de comparaciones cuantitativas y de las opiniones expresadas por diferentes expertos, con el objetivo de aportar contexto sin emitir juicios de intención.

El CIS “asegura” que realiza miles de entrevistas en cada barómetro e incluye en sus publicaciones tanto los datos directos de respuesta de los ciudadanos como una estimación elaborada mediante modelos estadísticos propios Como ocurre en cualquier instituto demoscópico, esa estimación, conocida popularmente como “cocina”, (aunque en el caso que nos ocupa, ésta parece siempre de la misma y el mismo menú), implica ponderaciones sobre participación, recuerdo de voto u otras variables.

El propio organismo oficial pro PSOE del que es su director Félix Tezano, ha defendido reiteradamente que “su” metodología es pública y transparente, y recuerda que toda encuesta está sujeta a márgenes de error y a la volatilidad del electorado. ¡Un Santo!

Pero ahondemos ahora en la comparación con resultados electorales, pues buena parte de las críticas se centran en la distancia entre algunas estimaciones preelectorales del CIS y el resultado finalmente registrado en las urnas.

Diversos estudios realizados por analistas independientes, tantos nacionales como de la CE, han señalado que en varias convocatorias la estimación del CIS situó al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en posiciones relativamente más favorables que las que después reflejó el escrutinio, mientras que otras fuerzas obtuvieron finalmente rendimientos superiores a los anticipados. ¿Casualidades o intencionalidad?

Los defensores del organismo subrayan, sin embargo, que las desviaciones son habituales en la demoscopia y que también se han producido errores significativos en encuestas privadas.

Pero lo que si puedo demostrar y es verificable que…. Cuando se comparan los datos del CIS con los de firmas privadas como GAD3, Sigma Dos o 40dB, etc. pueden observarse en determinados momentos horquillas distintas en la asignación de voto estimado.

Estas divergencias suelen explicarse por factores técnicos: tamaño muestral, método de recogida de información (teléfono, online, mixto), criterios de ponderación o modelos de participación. La interpretación de si esas diferencias responden únicamente a decisiones metodológicas o apuntan a algún tipo de sesgo es, precisamente, el núcleo de la controversia.

Los diferentes partidos de la oposición han acusado al CIS de perder neutralidad, mientras que desde el organismo se rechaza tajantemente cualquier intencionalidad política y se reivindica la profesionalidad de los equipos técnicos, llegando al extremo que, algunos especialistas en opinión pública, piden auditorías metodológicas externas o sistemas de evaluación comparativa continuada para reforzar la confianza ciudadana, independientemente de que existan o no errores, pero el Gobierno de Pedro Sánchez, sobre esta cuestión “no sabe, no contesta”

Llegado a este extremo a todas luces abusivo, cabe preguntarse sobre la posible prevaricación; aun reconociendo que, en el terreno jurídico, la discusión es más compleja; también se que el   delito de prevaricación exige, en términos generales, que una autoridad dicte una resolución injusta con plena conciencia de su injusticia; de hecho, varios juristas señalan que trasladar esa figura penal al ámbito de una estimación estadística, resulta difícil, ya que las encuestas implican proyecciones técnicas sometidas a incertidumbre y a criterios interpretativos,  para que alegremente  pudiera hablarse de responsabilidad penal. Pues sería necesario demostrar una manipulación deliberada y consciente, algo que requeriría pruebas muy superiores a la mera existencia de desviaciones

Lo que sí es una realidad y motivo de debate todos los meses, es la cuestión que   la fiabilidad del CIS de Félix Tezano, continúa siendo objeto de confrontación política y mediática; para unos, determinadas diferencias repetidas justifican sospechas; para otros, forman parte de los riesgos inherentes a cualquier ejercicio demoscópico.

Entre ambas posiciones, la demanda más compartida parece ser la misma; máxima transparencia metodológica y evaluación constante para preservar la confianza en una institución pública cuya función es medir, con el mayor rigor posible, el estado de la opinión de la sociedad española, que mantienen al Instituto con sus impuestos.

Una forma objetiva de evaluar el desempeño de cualquier instituto demoscópico consiste en comparar su última estimación publicada antes de una elección con el porcentaje de voto finalmente obtenido por cada partido. La diferencia, positiva o negativa, permite medir la desviación. Vamos allá:

Elecciones generales de 2019 (noviembre)

Partido Estimación CIS(Tezano) Resultado oficial Desviación
Partido Socialista Obrero Español 32,2 % 28,0 % +4,2
Partido Popular 17,1 % 20,8 % −3,7
Vox 14,8 % 15,1 % −0,3
Unidas Podemos 12,9 % 12,8 % +0,1

(La desviación se calcula restando resultado menos estimación; el signo positivo indica sobreestimación.)

Elecciones generales de 2023 (julio)

Partido Estimación CIS Tezano Resultado oficial Desviación  
Partido Socialista Obrero Español 31,2 % 31,7 % −0,5  
Partido Popular 30,7 % 33,1 % −2,4  
Vox 10,6 % 12,4 % −1,8  
Sumar 14,3 % 12,3 % +2,0  

¿Pero qué muestran estos los números sacados de documentos oficiales?

Qué partir de tablas como estas, los analistas suelen fijarse en si los errores aparecen distribuidos de manera más o menos aleatoria —algo esperable en cualquier sondeo— o si tienden a repetirse en una dirección similar a lo largo del tiempo.

Quienes critican al CIS, como yo, sostienen que en varias convocatorias puede apreciarse una pauta en la que el PSOE obtiene estimaciones relativamente más altas que su resultado posterior, mientras que otras fuerzas aparecen por debajo. Desde el organismo, en cambio, se recuerda que también existen ejemplos donde la aproximación fue muy cercana e incluso más acertada que la de competidores privados, y que la volatilidad del voto en campaña puede alterar las previsiones en pocos días y no se ríen para decirlo.

¿Por qué mantengo que esta comparación es relevante?

Este tipo de medición tiene la ventaja de desplazar la discusión desde las intenciones a los resultados observables. No demuestra por sí misma la existencia de sesgo, pero sí permite evaluar de manera transparente el grado de precisión del modelo utilizado y compararlo con el de otras empresas demoscópicas.

“¿Alguien que me haya leído puede pensar distinto y hasta podría aceptar que los datos están bien presentados?”.  Si la respuesta fuera sí, es que vas por el camino de la credibilidad amigo.

Y como para terminar mis articulo me gusta echar mano a las expresiones puramente canaria; en esta ocasión me dirijo al propio Félix Tezano director del CIS para decirle… “El próximo mes amigo, y si no es mucho pedirte, me la picas bien finita, que la quiero para fumármela en la cachimba nueva”

¡Qué cosas!

Julio César González Padrón.Marino Mercante y Escritor

«VIOLENCIA VICARIA: LA FORMA DE CRUELDAD MÁS SOFISTICADA Y DEVASTADORA QUE EXISTE»

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Reconozco que llevo tiempo con una profunda preocupación -la violencia vicaria- y el asesinato del menor de 10 años en Arona (Tenerife), me ha roto todos los esquemas.

Ahora vienen las muestras de solidaridad, los minutos de silencio y los días de luto, pero nada le devolverá la vida a esa criatura que ha pasado a engrosas la lista de los menores fallecidos por la violencia vicaria.

A veces no nos damos cuenta de que se está produciendo la crónica de una muerte anunciada, pero es así, porque la violencia vicaria no siempre se manifiesta de forma explosiva o letal; a menudo es una tortura silenciosa, progresiva y de «baja intensidad» que busca destruir el vínculo materno.

El abandono, la negligencia y el desentendimiento no son solo falta de responsabilidad; cuando se usan como herramienta de manipulación, son una forma de maltrato psicológico tanto para la madre como para los hijos.

Cuando un progenitor decide desentenderse de sus hijos con el fin de dañar a la pareja o expareja, estamos ante una táctica de control ya que el agresor busca asfixiar a la madre con la totalidad de los cuidados, limitando su capacidad de desarrollo personal, profesional y económico.

El «aparecer y desaparecer» genera un trauma de apego en los niños. Utiliza su ausencia como un castigo, haciendo que los hijos se sientan culpables o no deseados, lo cual golpea directamente a la madre al ver el sufrimiento de sus hijos.

Los niños no son «daños colaterales», son las víctimas directas que el agresor instrumentaliza. El desentendimiento les envía un mensaje devastador sobre su propio valor, afectando su autoestima y su capacidad de formar vínculos sanos en el futuro.

Es vital que el sistema judicial comprenda que desentenderse de los hijos debe ser reconocido como una forma de violencia que causa daño psicológico al menor y a la madre que debe gestionar el dolor de sus hijos mientras sobrelleva la carga total de la crianza.

Es un tema complejo y doloroso que requiere mucha visibilidad para que las instituciones dejen de normalizar el abandono como un simple «conflicto familiar» y entienda la raíces profundas que tiene que vemos cada día como afloran cuando asesinan a un menor.

Hay en todo esto una premisa perversa, el agresor sabe que no puede destruir a la mujer físicamente (ya no tiene acceso a ella), así que decide destruirla en vida a través de lo que ella más ama: sus hijos.

A diferencia de otros tipos de violencia, la vicaria busca la permanencia. El agresor no quiere que el dolor pase; quiere que la madre despierte cada día viendo el vacío o el sufrimiento en los ojos de sus hijos. Es una tortura que no requiere contacto físico para ser letal.

Este drama no es un conflicto familiar; es un asesinato simbólico que a veces se vuelve literal y no vale que el sistema judicial, use términos neutrales como «falta de entendimiento» o «mala relación entre progenitores», le pone una venda en los ojos a la sociedad y le da un escudo al agresor. No se puede mediar con quien usa a sus hijos como proyectilesPor favor…salvemos a los niños.

Maribel Castro; directora de canariasinformativa.com

«LA VARA DE MEDIR, EL RUIDO POLÍTICO Y LA PRIMERA PIEDRA»

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En los últimos años hemos asistido a una peligrosa tendencia: convertir cualquier caso mediático en un campo de batalla ideológico. La imagen que circula estos días —comparando la reacción social ante un beso no consentido con el supuesto silencio ante una agresión sexual— no es solo una crítica política. Es, sobre todo, un síntoma de cómo hemos degradado el debate público.

La acusación es clara: doble rasero. Indignación selectiva. Feminismo a conveniencia. Y, como remate, la descalificación gruesa. Pero cuando rascamos un poco más allá del titular incendiario, la realidad es bastante más compleja.

No todos los casos son iguales. No lo son jurídicamente, no lo son mediáticamente, no lo son en contexto ni en consecuencias. Reducir un episodio a “un piquito” o utilizar una agresión sexual como arma arrojadiza contra un adversario político no contribuye a esclarecer nada. Contribuye, eso sí, a polarizarlo todo.

En ese contexto, el Partido Popular ha decidido utilizar el último caso que afecta al entorno policial como ariete político. Ha salido con contundencia a marcar perfil, a exigir explicaciones y a señalar incoherencias del adversario. Está en su derecho como oposición. Fiscalizar forma parte del juego democrático.

Pero aquí conviene recordar una verdad incómoda: en la política española nadie tiene un historial inmaculado. Ningún partido puede presumir de estar libre de errores, escándalos o responsabilidades pendientes. Por eso la frase bíblica resuena con fuerza: el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.

El problema no es exigir responsabilidades. El problema es hacerlo con una vara de medir que cambia según quién ocupe el poder. Hoy se reclama dimisión inmediata; mañana se invoca la presunción de inocencia. Hoy se habla de ejemplaridad; mañana se pide prudencia judicial. Esa elasticidad moral es la que alimenta la desconfianza ciudadana.

La pregunta de fondo no debería ser si “la izquierda” o “la derecha” reaccionan más o menos según quién sea el acusado. La pregunta correcta es otra: ¿exigimos responsabilidades cuando corresponde? ¿Respetamos los procesos judiciales sin trivializar los hechos? ¿Defendemos principios o defendemos siglas?

La violencia sexual no es de izquierdas ni de derechas. La ética pública tampoco debería serlo. Si hay delito, que actúe la justicia. Si hay responsabilidades políticas, que se asuman. Pero convertir cada caso en una guerra de trincheras no fortalece la democracia; la erosiona.

La ciudadanía observa. Y sabe distinguir cuándo la indignación es auténtica y cuándo es estratégica. Sabe que muchos lanzan piedras desde tejados de cristal.

La verdadera vara de medir no debería ser ideológica. Debería ser coherente, constante y ética. Y esa —precisamente— es la que más escasea cuando el ruido político sustituye al debate serio.

Juan Santana, periodista y locutor de radio