La vicealcaldesa hace un balance “muy positivo” del mandato, defiende la gestión del gobierno local pese a la debilidad administrativa y destaca la mejora en limpieza y recogida de residuos.
La vicealcaldesa de Telde, María Inmaculada González Calderín, ha asegurado que el balance del actual mandato municipal es “muy positivo”, pese a las dificultades heredadas y a la falta de personal en la administración local. En una entrevista concedida al programa La Hora de la Verdad, la también responsable de áreas sensibles como sector primario, playas y limpieza y recogida de residuos sólidos defendió el trabajo realizado por el grupo de gobierno y confirmó que, a día de hoy, no contempla encabezar la candidatura del Partido Popular en las próximas elecciones municipales.
Calderín subrayó que el principal problema con el que se encontró el actual Ejecutivo fue un Ayuntamiento con una estructura administrativa “muy débil”, lastrado por la falta de técnicos, jubilaciones y retrasos en distintas áreas. Aun así, sostuvo que el gobierno ha ido sacando adelante proyectos y contratos fundamentales para empezar a revertir la situación del municipio.
“A problema, solución”, resumió la dirigente popular, quien insistió en que muchas veces la ciudadanía no percibe el trabajo previo que exige la maquinaria administrativa para que los proyectos puedan ejecutarse.
Un Ayuntamiento “catatónico”
Durante la entrevista, Calderín sostuvo que el grupo de gobierno se encontró con un municipio “catatónico”, con asuntos enquistados que no podían resolverse de forma inmediata porque ni siquiera existían proyectos redactados o consignación presupuestaria suficiente para abordarlos.
La vicealcaldesa reconoció que la falta de músculo en la administración continúa siendo uno de los principales obstáculos para agilizar expedientes y ejecutar actuaciones con mayor rapidez. No obstante, rechazó que ese argumento pueda convertirse en una excusa permanente.
Según explicó, el gobierno local ha optado por priorizar, planificar y buscar recursos en otras administraciones para intentar sacar adelante iniciativas que de otro modo resultarían inviables.
La marcha de Sergio Ramos y la reorganización del PP
Uno de los momentos más delicados del mandato fue, según recordó, la salida de Sergio Ramos por motivos de salud y la posterior reorganización interna del Partido Popular dentro del gobierno municipal.
Calderín explicó que aquel episodio generó inicialmente cierta incertidumbre, pero defendió que el partido actuó como un equipo compacto y que la transición fue posible porque las áreas estaban coordinadas y el trabajo se venía compartiendo. “El área no es de una persona concreta; nosotros trabajamos sobre una planificación y sobre el programa electoral”, vino a señalar.
La actual portavoz popular en el gobierno local aseguró que la línea política marcada desde el inicio del mandato se ha mantenido sin grandes sobresaltos y que la entrada de nuevos perfiles permitió redistribuir competencias sin alterar el rumbo general del proyecto.
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