La política municipal de Telde llevaba tiempo instalada en una dinámica conocida: bloques, pactos forzados y mayorías que nacen más de la aritmética que del entusiasmo ciudadano. Sin embargo, el posible regreso de Paco Valido a la contienda electoral de 2027 al frente de un partido de centro introduce un elemento que lo cambia todo: la reactivación del voto moderado.
No se trata de nostalgia ni de un simple movimiento personalista. Se trata de algo más profundo: el centro político vuelve a tener nombre, cara y memoria en Telde.
El centro que nadie ocupaba
Durante los últimos años, el espacio central en Telde ha estado huérfano. Parte del electorado se refugió en el municipalismo, otra parte se dispersó entre siglas sin identidad clara y muchos optaron directamente por la abstención. El resultado ha sido un pleno fragmentado y gobiernos sostenidos con alfileres.
La irrupción de Valido rompe ese patrón. Según las proyecciones realistas, su partido podría obtener entre 4 y 5 concejales, una cifra nada despreciable en un ayuntamiento de 27 ediles. Eso no solo reordena el mapa político: lo obliga a recomponerse.
El PSOE gana… pero ya no gobierna solo
El PSOE seguiría siendo la fuerza más votada en Telde, con 8 o 9 concejales. Lidera, pero no manda. La mayoría absoluta sigue estando lejos y el mensaje es claro: sin acuerdos, no hay gobierno.
En ese contexto, el centro de Valido se convierte en un socio natural para un gobierno estable, moderado y con discurso municipal. No por afinidad ideológica total, sino por compatibilidad política y necesidad mutua.
CIUCA y PP: el precio de la fragmentación
La entrada de Valido no suma por arte de magia; redistribuye.
CIUCA perdería parte de su base moderada, bajando a 5 o 6 concejales. El PP, ya debilitado, quedaría reducido a un papel secundario. El voto de centro-derecha deja de estar cautivo y encuentra una alternativa reconocible.
Este es el verdadero impacto del “factor Valido”: rompe la lógica del voto resignado
El árbitro del próximo mandato
Con Valido en el pleno, ningún bloque gobierna sin negociar.
Ni la izquierda suma con comodidad, ni la derecha articula una alternativa sólida sin él. El exalcalde pasa de posible candidato a árbitro del mandato 2027-2031.
Y eso, en política municipal, es poder real.
Conclusión: el tablero cambia
La posible candidatura de Paco Valido no garantiza gobiernos, pero garantiza debate, negociación y centralidad.
En una ciudad cansada de enfrentamientos estériles y pactos contra natura, el regreso del centro puede ser leído como una segunda oportunidad para la política útil. Si Valido entra en el pleno con fuerza, Telde dejará de votar en bloques y empezará a votar equilibrios.
Y cuando eso ocurre, ya nada vuelve a ser igual.
Juan Santana, periodista y locutor de radio