«Sin tabaibas todo sería diferente…»

Comparte esto:

gemido del pobre…” (Sal 11)./ “… un árbol que no deje de dar fruto…” (Jer. 17, 7-8). “… habitaréis en la tierra de vuestros padres… llamaré al grano y lo haré abundar y no os dejaré pasar hambre… que abunden los frutos de los árboles y las cosechas de los campos, para que no os insulten llamándoos muertos de hambre… y planto lo arrasado…” (Ez. 36, 16-36)./ “… a causa de su esterilidad por la hoz del labrador…” (del obispo canario [canarii] san Agustín).

… y estas, son sus consecuencias: en primer lugar el paro; de ahí, la gran crisis que estoicamente -distraídos con el fútbol- soportamos; estamos drogados hasta la coronilla; somos sus víctimas devastadas; sin dinero; sin política seria; sin actividad alguna; por tanto, sin mercado; en permanente riesgo; con amenazas; sin cambio (solo a peor); con múltiples y variados problemas; sin sector privado; sin sector financiero; sin un verdadero gobierno (tenemos un simulacro de ello); sin ajuste; sin capital; estancados; sin gestión seria; en constante depresión (no me refiero a la psicológica, ¡que también!); mayor debilidad (y no solo en lo físico); afectación a todos en general; nos presionan; nos fuerzan; vivimos en restricción, vamos de recesión en recesión; nos reducimos; no nos rescatan; vamos a la deriva; economía más que débil muy flaca, casi moribunda, si no expirando; desempleo galopante (un 30 por ciento, que crece); sigue la depresión; y curioso, que la gente no se subleve (drogados por el fútbol); nada se espera ya de la política; el caos; el final, una incógnita; irresponsabilidad política; distancia entre la clase política y la masa (¿democrática?); democracia a menos; ¿para cuándo el rechazo de órdenes que nos vienen de fuera?; sin ajustes, ¿no van a crecer las tensiones?; en peligro la unión con europa; sin prosperidad es imposible la estabilidad; el desempleo camina a ser masivo; la crisis económica no ve horizontes; deprimidos; en paro; sin reformas; sin discusión (solo hablamos y escriben de fútbol); del desarrollo, a la austeridad; recuperación más que ralentizada, frenada, parada; vivimos amenazados; la soberanía en las monedas; otros sí que se benefician de nosotros; nuestras dificultades, son sus gracias; nos perjudican las ayudas; la oposición política, cuales lavanderas de otros tiempos, echándose trapos sucios a la cara unos a otros, como única acción administrativa o gubernamental, siempre fijo, y sin parar, constantemente como único programa del partido: atacar al otro, cuales mujeres en lavaderos, sacando ropas sucias, sin que con ello se avance un ápice, sino todo lo contrario, regreso a corruptelas inolvidables y siempre en la memoria, y “¡tú más que yo!”, en tropelías, compadreos, enchufes, favoritismo, etc.; mientras, la recuperación: quieta, en stop…

El Padre Báez

«De como cambiar las cosas»

Comparte esto:

Cunde la percepción de que en los distintos ámbitos de administración política las cosas son manifiestamente mejorables. En el día a día se ha normalizado que, a despecho de las normas pactadas, nada funciona como debe. Vivimos expoliados por impuestos directos y sanciones administrativas. Mientras el conjunto de los espacios de poder institucional han dejado de cumplir sus fines, sus responsabilidades y sus plazos, la indefensión ciudadana no para de crecer.

Se ha perdido el derecho a un trabajo decente, a unas Administraciones eficientes y a una convivencia justa. Ahora se discute sobre cuantos meses es razonable que un enfermo espere a ser atendido en el servicio público por un especialista en su dolencia ¿quién se acuerda de que las condiciones de preservación de la salud hace mucho que se abandonaron a beneficio de las multinacionales farmacológicas y alimentarias?

Resulta que en la región más rica del mundo, Europa, las tasas de reproducción han caído hasta comprometer el relevo demográfico y la población está envejeciendo rápidamente. La inmigración es una de las formas más fáciles de contrarrestar la deriva -tan inédita como absurda- de que cada vez haya más ancianos y menos niños. Pero, como los pruritos etnocéntricos y patrioteros prevalecen sobre los derechos y deberes humanos, los miles y miles que huyen de la miseria y la violencia instaladas en el Sur, tras morir a cientos ahogados al intentar cruzar el Mediterráneo, al llegar a Europa no encuentran más que muros alzados.

Hacia afuera y hacia adentro, la alienación y la precariedad se extienden entre la ciudadanía sin que los poderes se den por aludidos ¿Cómo cambiar las cosas?

En el registro histórico los procesos revolucionarios aparecen como posibles remedios a las situaciones tiránicas. Pero las revoluciones han devenido, casi siempre, en procesos extremistas y sanguinolentos. Para salir de las agonías que comporta la opresión institucionalizada ha habido que pasar por los infiernos de los ajustes de cuentas violentos; que, caiga quien caiga, la sangre, el sudor y las lágrimas sean el tributo para la liberación.

Y, por si fuera poco, las élites que encabezan esos traumáticos modos de combatir las injusticias del Estado, cuando llegan al poder tienden a instalarse en las prácticas de acomodo en las poltronas y de mero reformismo que tanto criticaron, con lo que, aunque cambian los perros, al final, no cambian los collares.

En el imaginario progresista, desde la Ilustración, tienen mucho predicamento las revoluciones culturales, teóricamente incruentas, pero como requieren de años de instrucción generalizada, en contra de los intereses fácticos y sus prácticas, suelen ser engullidas por la corrupción y el autobombo. En la historia reciente del Estado español “El Cambio” que pretendió liderar la nueva cúpula dirigente del socialismo “a la europea” trajo muy poco de auténtica liberación democrática.

Todos estos diseños de transformación han sido, en el mejor de los casos, “Todo para el pueblo, pero sin el pueblo” pues han estado dirigidos jerárquicamente. Acaso ¿nos podemos liberar socialmente sin hacerlo personalmente? ¿Se puede salir de la “minoría de edad” -inducida y aceptada- sin ser, cada cual, protagonista del proceso común?

Una dramática cuestión que hoy -tiempo de mayor conciencia personal y de globalización virtual- puede tener nuevas y mejores respuestas.

Xavier Aparici Gisbert, filósofo y emprendedor social

http://bienvenidosapantopia.blogspot.com

«La cofradía del vino de Tenerife y Canarias»

Comparte esto:

«Nunc est bibendum» (ahora es el tiempo de beber). Odas. Horacio, Quintus Horatius Flaccus, 19 a.C. aproximadamente.

Esta expresión, enunciado y emblema de la Cofradía del Vino, es una clara invitación a gozar del momento presente, máxime cuando el día de mañana es incierto.

La Cofradía del Vino de Tenerife nació en 1997 por iniciativa de un grupo de personas convencidas de la necesidad imperiosa de fomentar, promocionar y difundir la cultura del vino canario y lo que ello significa. Aunque en un principio la iniciativa fundacional fue de ámbito insular tinerfeño, se concluyó al poco tiempo que el patrimonio enológico del resto de las Islas de nuestro Archipiélago debía ser también fomentado, promocionado y difundido por igual. Es por ello que se solicitó el registro de una denominación que ampliara ese ámbito de actuación, pasándose desde ese momento a llamar Cofradía del Vino de Tenerife y Canarias.

Sus Cofrades son personas que se han distinguido por su labor en pro del vino de Canarias, bien sean provenientes del ámbito científico, cultural o técnico o pertenecientes a variados y dispares sectores de la sociedad vitivinícola: viticultores, enólogos, bodegueros o comerciales. Estando como está en permanente y constante apertura al mundo de la cultura, de la educación, del periodismo o de cualquier otra profesión que enriquezca el sector del vino, se puede afirmar con total rotundidad que la Cofradía contribuye decididamente a la difusión del conocimiento del vino de Canarias y a su revalorización cultural, social y económica.

La Cofradía del Vino exalza con orgullo y satisfacción la trayectoria de las Islas Canarias y su larga tradición vitivinícola, avalada por más de cinco siglos de historia, ya que el cultivo de la viña y la elaboración del vino en nuestro Archipiélago ha sido, es y será un factor determinante de nuestro paisaje, de nuestra cultura y de nuestra economía

No se puede obviar la importancia que esta Entidad tiene en la elaboración y promoción del vino canario, ya que al exaltar éste lo hace también el sentimiento de nuestra canariedad. Todos los cofrades aceptamos difundir las excelencias de los vinos de Canarias organizando, patrocinando y promoviendo sus peculiaridades a través de todos los medios a nuestro conocimiento, disposición y alcance: bien divulgando el consumo, siempre en moderación, de nuestro vino unido o no a nuestra gastronomía destacando sus valores culturales, colaborando de este modo y manera a la mejora de nuestros viñedos y por ende de nuestros vinos.

La Cofradía del Vino de Tenerife y Canarias es parte de la sociedad  de unas Islas ricas en matices y aromas como nuestros vinos, que representan a nuestra gente y son un fiel reflejo de las tradiciones y costumbres de esta tierra, al evocar en la memoria los paisajes, texturas, olores y sabores de todas y cada una de nuestras siete islas.

Canarias. Latitud de vida. ¡Nunc est bibendum!

Alfonso J. López Torres@AlfonsoJLT

La casa de «Los Valerones del Carrizal» cumple un siglo»

Comparte esto:

La Casa de «Los Valerones del Carrizal» ha cumplido un siglo de existencia (1915 / 2015) y es en la actualidad una vivienda emblemática y tradicional con un estilo clásico de la época calificada en sus inicios como una autentica mansión / vivienda moderna ya que por entonces la mayoría de las viviendas en los pueblos sobresalían con sus típicas construcciones /  techumbres «a dos aguas».

Esta famosa vivienda ubicada junto a la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Buen Suceso se encuentra en perfecto estado de conservación y es una autentica reliquia del pasado donde posee un hermoso palmarés histórico/arquitectónico construida  bajo su peculiar diseño del que fuera querido y venerado hijo del pueblo Carrizalero don Ceferino Ramírez Rodríguez a iniciativa de su propietario don Pedro Valerón Machado, cuya dinastía  sobrepasa en nuestra actualidad el medio centenar dividido en varias generaciones. Don Pedro Valerón Machado nació en Carrizal de Ingenio y como otros tanto emigrantes de la época se desplazó a la isla de Cuba donde hizo fortuna, a su regreso a su pueblo natal de Carrizal contrajo matrimonio con doña Concepción Martín Valerón, volviendo nuevamente a Cuba donde tenía sus posesiones, allí nacieron varios de sus hijos y posteriormente desde la isla Caribeña encargó  a su buen amigo don Ceferino Ramírez Rodríguez la construcción de esta vivienda con unas características arquitectónicas modernas, con todos los adelantos en colocaciones de tuberías, electricidad, amplias estancias con buena luz y numerosas habitaciones donde vivir su numerosa familia, destacando también el original y grandioso doble patio central, indudablemente fue una de las mansiones/viviendas más moderna del Sureste de Gran Canaria (si nos referimos a los modelos de viviendas de principios del pasado siglo XX, concretamente al año 1915) donde Ceferino Ramírez Rodríguez, constructor de esta majestuosa mansión fue también uno de los pioneros en la construcción en la prolongación final del templo parroquial del Buen Suceso, siendo reconocido posteriormente como (protector de la parroquia). Esta mencionada vivienda conocida desde antaño como la «Vivienda de los Valerones», a su vuelta de la isla hermana de Cuba don Pedro Valerón Machado regresó definitivamente a su tierra natal de Carrizal donde nacieron el resto de sus hijos, total diez de nombres Juan, Román, José, Heliodoro, Concepción, Agustina, Carmen, Victoria y Henrique Valerón Martín, contando también otro hijo Pedro Valerón Fonseca. El autor de este artículo conoció en vida a todos los hijos de don Pedro Valerón Machado, ya que vivía a escasos metros de su vivienda y compartió con ellos gratos momentos (especialmente en la barbería de Domingo Estupiñán Sánchez).

Don Pedro Valerón Machado fue una gran persona muy respetado y querido por su pueblo natal del Carrizal fue una persona muy devota y religiosa donando a la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Buen Suceso la sagrada imagen de la Virgen Dolorosa y el Cristo Crucificado.

El fundador de la «dinastía de Los Valerones del Carrizal» falleció en 1940 y su óbito constituyó uno de los sepelios más importantes de los últimos 50 años en Carrizal. Destacar a los miembros de esta importante familia del Carrizal llenaría muchas páginas, no obstante aún perdura el recuerdo del que fuera Delegado de Gobierno de Fuerteventura don Antonio Alonso Patallo (casado con doña Carmen Valerón Martín), Alonso Patallo fue un enamorado de la playa del Burrero donde se les otorgó el nombre de una calle (desgraciadamente, con la llegada de la democracia, se la quitaron para darle el nombre de un pescador de la zona), otro de las grandes personas de la dinastía de los Valerones es el eminente doctor don Pedro Valerón Martel de cuya fama ha traspasado las fronteras no sólo de nuestra isla sino a nivel nacional.

Para culminar esta importante efeméride de un siglo de historia de esta emblemática vivienda, el vecino de Carrizal Pedro Gopar Sánchez realizó con suma maestría y dones artesanales de una grandiosa maqueta de la «Casa de Los Valerones del Carrizal» que fue exhibida en la magna cabalgata / romería de nuestra Señora del Buen Suceso el pasado 14 de Agosto /2015, recibiendo don Pedro Gopar múltiples felicitaciones por la «perfecta copia de esta histórica vivienda» que cierra un capítulo en la historia patrimonial, cultural, etnográfica y arquitectónica para orgullo del casco antiguo del Carrizal.

(*) Antonio Estupiñán Sánchez, fue decano de los corresponsales informativos de la prensa escrita en Gran Canaria (hoy Articulista en diversos periódicos digitales de información)

«Razón y fe para defender La Tierra»

Comparte esto:

El respeto a la Tierra y la búsqueda de alternativas a las agresiones de las personas a los ecosistemas han estado presentes desde siempre en la historia de la humanidad. A partir del siglo XIX este sentimiento se va haciendo más patente a medida que la Revolución Industrial acelera el proceso de transformaciones perjudiciales para el medio natural. En la segunda mitad del siglo pasado comienzan a tomar carta de naturaleza movimientos científicos y sociales que denuncian y proponen acciones contundentes para frenar ese deterioro acelerado del planeta que pone en riesgo su supervivencia. El Club de Roma de 1971, la Conferencia de Estocolmo, la Comisión Brundtland, comisiones, cartas, cumbres, movimientos, etc.,  nos plantean una y otra vez un escenario muy preocupante para las próximas décadas de este siglo XXI.

A pesar de las cantidades ingentes de dinero que se emplean para negar las afecciones del desarrollismo sin límites del capitalismo salvaje, comprando universidades, medios de comunicación e instituciones públicas y hasta estados, lo cierto es que la comunidad científica internacional cada día es más categórica al denunciar el proceso de deterioro del globo terráqueo. El IPPC, la NASA, la OMS, la Organización Meteorológica Mundial y tantos otros organismos señalan en los últimos años que el proceso, de no atajarse, puede ser irreversible. Desgraciadamente, el último informe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EEUU advierte que estamos ante uno de los momentos más críticos con respecto al cambio climático. Según este organismo, los gases de efecto invernadero continúan aumentando; las temperaturas siguen subiendo; el fenómeno El Niño llega este año muy fuerte y sus efectos ya se empiezan a notar en distintos lugares del mundo; la temperatura en la superficie del mar ha sido en la última medición la más alta de la historia, así como el contenido global del calor  en la capa superior de los océanos; el crecimiento medio del mar sigue progresando al mismo ritmo en las dos últimas décadas; el Ártico continúa calentándose; la frecuencia de los ciclones tropicales está en estos momentos por encima de la media planetaria…

Por supuesto, en Canarias no permanecemos ajenos a estas amenazas. Ya he citado alguna que otra vez al proyecto Climatique del ITC que habla de desplazamientos de los alisios hacia el este, lo que produciría serias transformaciones en el clima de las islas. Pero en estos días las noticias se han precipitado como nos lo ha recordado Luigi Cabrini, presidente del Consejo Mundial de Turismo Sostenible, que afirma que “el impacto del cambio climático es hasta 10 veces mayor en las islas”. Y es que El Niño especialmente virulento de este año nos va a traer más calima y un mayor calentamiento de las aguas oceánicas. También expertos de la ULPGC han avisado de que en apenas medio año se han contabilizado en nuestros mares entre diez y doce especies invasoras de peces. Igualmente el catedrático Fernando Real señala que la presencia de la toxina marina que causa la ciguatera a través de peces capturados en aguas canarias podría tener su origen en el efecto invernadero. Hace unos días, el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF) publicó un informe donde se alertaba de que el cambio climático reducirá las costas canarias entre 1 y 2 metros y el Plan Nacional de Lucha contra el Cambio Climático cita a Canarias y a Galicia, como las regiones españolas que se verán más afectadas por el calentamiento global.

No son elucubraciones. Se trata de rigurosas afirmaciones científicas que contrastan con los datos que nos indican que esta Comunidad incumple con todos sus objetivos para paliar el efecto invernadero. Y ni siquiera dispone de un observatorio que nos permita hacer un seguimiento a este fenómeno. Pero es más, a pesar de que reunimos las mejores condiciones para generar energías limpias y de que estudios científicos y la propia AIE señalan que se debe renunciar a utilizar un tercio del petróleo y que la mitad del gas y el 80% del carbón se deben quedar en el subsuelo, el Gobierno canario sigue apostando demencialmente por el gas.

Como afirmaba recientemente el astrónomo Rafael Bachiller, “debemos exigir a los gobiernos que, además de las finanzas, se ocupen de los retos de la humanidad a largo plazo”. Y es preciso combatir y denunciar a los que se siguen empleando a fondo con cantidades multimillonarias para negar esta realidad. Para que no se ponga coto a la producción y a las ganancias sin límites. Hacen falta voces científicas, periodísticas, políticas… y de otra índole, rigurosas y solventes, que hablen con claridad sobre estos asuntos. Y hacen falta voces que nos hablen de la espiritualidad ecológica, de los retos éticos-sociales de la ecología, como plantea el teólogo Leonardo Boff. Y de referencias morales. De ahí la importancia de la implicación del Papa Francisco y de su última encíclica (Laudato si) que influye notablemente en los cristianos del mundo y en millones de ciudadanos no creyentes o participantes de otras religiones.

En esta encíclica, que nos habla sobre el cuidado de nuestro Hogar Común, el Papa profundiza en el problema global del cambio climático con graves dimensiones ambientales, sociales, económicas, distributivas y políticas; en la lucha contra las emisiones, reemplazando los combustibles fósiles por energías renovables; en la relación de la humanidad con la tierra; en la injusticia ecológica y su impacto en los pobres y vulnerables creando nuevas formas de esclavitud; en cambiar los hábitos de vida renunciando al consumismo desaforado; en tomar conciencia y actuar…

Y Francisco se moja. Y acusa a empresas, a multinacionales y gobiernos del “uso desproporcionado de los recursos”. Toma partido hasta mancharse. Y va más allá, y unas semanas después convoca una cumbre de grandes ciudades (Nueva York, París, Madrid, Bogotá…) para pedirles “conciencia ecológica”. Para demandar una implicación decidida de la ONU en la Cumbre de París y un acuerdo “fundamental y básico”.

Bergoglio hace una defensa a ultranza de los movimientos ecologistas y critica duramente la pasividad tradicional de su Iglesia y a la Iglesia más reaccionaria, de la que ha recibido numerosas críticas por esta iniciativa.  Pero para hacer justicia, no toda la Iglesia Católica ha actuado siempre de la misma manera, no toda ella ha sido pasiva… El primer Programa Global de Sostenibilidad tuvo su origen en el Consejo Mundial de Iglesias que nació de la encíclica Populorum Progressio y planteó que los tres grandes ejes de la nueva evangelización debían ser la justicia, la paz y la preservación de la naturaleza. La Cumbre de Río tuvo su origen en la Carta de la Tierra, elaborada por comunidades cristianas… Juan Pablo II hizo un discurso en su día sobre la tierra y la ecología, pero pasó desapercibido. También el Movimiento Católico por el Clima, conformado por religiosos, laicos, teólogos, científicos y activistas de distintos lugares del mundo, se constituyó hace ya años por católicos de distintas naciones, continentes y clases sociales, conscientes de que el cambio climático antropogénico “pone en peligro la creación de Dios y de todos nosotros, especialmente los pobres”… La ecoteología nos habla también de eso e insta “a cada hombre a la responsabilidad de conducir al mundo a la armonía ecológica, conduciendo a los pobres, los seres más vulnerables de la creación, a la justicia y a la liberación” (José Marcos Castellón). Sin duda de este movimiento se ha impregnado el Papa Francisco, que ha defendido que su encíclica no es “verde” sino social, ya que la ecoteología plantea defender del expolio a la naturaleza y a la gente más desfavorecida. Se trata de algo muy cercano a la ecología social que defiende la izquierda moderna y comprometida.

Si hay alguien que haya ahondado en todo esto es Leonardo Boff. Para este teólogo de la liberación y teólogo de la ecología, la defensa del medio ambiente es la única respuesta a la crisis que amenaza al planeta y al sistema de vida. A principios de este siglo Boff escribió dos libros fundamentales para entender este tema y yo diría que para comprender la implicación del Papa Francisco. En “Florecer en el yermo” y “La voz del arco iris”, Boff nos habla de la espiritualidad ecológica y los retos éticos-sociales de la ecología frente a la pobreza y la exclusión. Para este cristiano de la liberación, la crisis ecológica revela la crisis de sentido fundamental de nuestro sistema de vida, de nuestro modelo de sociedad y desarrollo: “no podemos seguir apoyándonos en el poder como dominio y en la voracidad irresponsable de la naturaleza y de las personas”.

Afortunadamente, no solo la Iglesia Católica se implica en la defensa de valores ecososiales. Ya en 2009, 30 religiones  se reunieron en Inglaterra en la Conferencia climática religiosa “Muchos cielos, una única tierra”  y  defendieron, como el obispo Desmond Tutu, que “solo tenemos un mundo. Este mundo. Si lo destruimos ya no tendremos nada”. Y lo volvieron a hacer en la Declaración de la Cumbre Interreligiosa sobre el Cambio Climático 2014, llamando a acciones concretas para reducir las emisiones de carbono.

Para Jeffrey Sachs, director del instituto de la Tierra y, se dice, uno de los redactores de la encíclica de Francisco, “la ciencia puede revelar los peligros medioambientales causados por la humanidad, la ingeniería puede crear instrumentos para proteger el planeta y la fe y el razonamiento moral pueden brindar la sabiduría práctica (como habrían dicho Aristóteles y Tomás de Aquino)  para adoptar opciones virtuosas en pro del bien común”.

Razón y fe, entonces, para preservar el mundo que nos queda.

Antonio Morales Méndez, presidente del Cabildo de Gran Canaria

«¿Quiénes somos?»

Comparte esto:

(Basado en el artículo El viaje más largo, de James Shreeve. Revista National Geographic de marzo 2006.)

La investigación genética es una de las actividades científicas que más avances está aportando en el esclarecimiento del tema cultural más relevante: el de qué es la naturaleza humana. El desentrañamiento de nuestro código genético ha supuesto el cuestionamiento de múltiples prejuicios ya que ha evidenciado que los seres humanos tenemos el genoma idéntico en un 99,9%. En el 0,1 restante se encuentra el ADN que expresa nuestras diferencias individuales, sexuales y étnicas, además de otros fragmentos que parecen no tener incidencia alguna en la expresión de nuestra especie.

En contra de las apariencias y más acá de las culturas, resulta que los humanos pigmeos y los árabes, los chinos y los americanos, los occidentales y los que habitan en el hemisferio sur, somos muy iguales. Y que hasta nuestra diferenciación sexual es un aspecto mínimo de nuestra naturaleza.

Todo un mundo de creencias y de discriminaciones fundamentadas en las características raciales y de género, simplemente, resulta que carece de fundamentación natural. Somos una sola especie conformada por millones y millones de individuos, todos únicos (excepción hecha de los gemelos), pero, casi idénticos. Aún con nuestros dimorfismos sexuales y nuestras diferencias de aspecto y de color de piel.

Hay otro gran descubrimiento de la genética actual referente a otra cuestión muy relevante: la de cuál es nuestro origen común. Resulta que en dos ámbitos de nuestro código genético se conservan mutaciones aleatorias, recurrentes e inocuas que se transmiten a toda la descendencia: el ADN mitocondrial, que transfieren las madres, y la mayor parte del cromosoma Y, que transmiten los padres. Los genetistas, comparando esas mutaciones en individuos de distintas poblaciones, han podido establecer dónde y cuándo esas comunidades se separaron en las migraciones originarias de las y los homo sapiens a través de la Tierra.

Así, se ha llegado a la certidumbre de que todos los seres humanos actuales descendemos de una mujer que vivió en África hace en torno a 200.000 años, la “Eva mitocondrial”. Y que el “Adán del cromosoma Y”, como no podía ser de otro modo, también era africano.

Las conclusiones de esas investigaciones son que todas las poblaciones del mundo descienden de antiguos cazadores-recolectores africanos. Y que todos los humanos que nacieron y hemos nacido fuera del África continental, es muy probable que provengamos de una pequeña oleada de africanos que, hace unos 60.000 años, emigraron a las costas de Asia occidental.

Todas estas convicciones científicas, asimiladas a la cultura política, suponen un auténtico espaldarazo a los renovados anhelos de fraternidad universal, a las sentidas exigencias de globalización de los derechos humanos y al creciente cosmopolitismo contemporáneo. Por el contrario, las intransigencias y prácticas que, a nivel regional y mundial, imponen las actuales élites de poder parecería que –si no fuera porque sabemos que es imposible- las llevan a cabo miembros de una especie no humana, es decir, una especie de inhumanos.

Xavier Aparici Gisbert, filósofo y emprendedor social

http://bienvenidosapantopia.blogspot.com

«Está claro, nos tratan como a niños»

Comparte esto:

Resulta evidente que el PP se encuentra ya en precampaña electoral de las elecciones generales de diciembre. Por eso, ahora los funcionarios, gracias al Gobierno, recuperarán una ridícula cantidad de dinero (1%) que les fue arrebatada en nombre de la crisis y también se les devolverá una cuarta parte de la paga extraordinaria que le fue retirada en 2012.

Sin embargo, este mismo Gobierno nos oculta que mediante un sencillo ejercicio de matemáticas, cualquiera puede comprobar que donde nos quitaron 100 ahora nos devuelven 5. ¡Qué  bueno es este Gobierno! ¡Y qué corta es nuestra memoria…!

Como ha escrito Ángeles Caso: “Últimamente, un desfile triunfal recorre España. Lo encabeza el presidente del Gobierno, seguido de cerca por sus ministros, altos cargos y los jerarcas del partido. “La crisis ha terminado”, claman los vencedores y su séquito”.

Uno piensa con ella que quizá tengan razón, pero si echamos una mirada a nuestro alrededor, uno no percibe eso, ya que todo lo que es importante para el común de los ciudadanos parece haber ido a peor.

Padecemos una reforma laboral que atrapa a miles de ciudadanos en la precariedad y hemos perdido por el camino derechos que costaron enormes esfuerzos conquistar. Miles de personas siguen perdiendo sus casas, a pesar de la invisibilidad mediática de los desahucios impuesta por la “Ley mordaza”; y, además, cientos de miles de ciudadanos no reciben ninguna prestación.

La sanidad pública se ha debilitado, es desigual según la Comunidad Autónoma y la de Canarias es la última del Estado, según datos referidos a 2014. ¿Y la educación? ¿Qué decir de ella cuando su peor ministro la ha dejado para recibir el premio a la incompetencia, concediéndosele una de las mejores embajadas?

Por otra parte, los dependientes apenas encuentran ayuda; las pensiones se tambalean, mientras el Gobierno saquea, una y otra vez, sus reservas para salvar la cara políticamente ante los propios pensionistas. O lo que es lo mismo: pan para hoy y hambre para mañana. Además, la cultura se ha debilitado enormemente por las descaradas persecuciones políticas.

Y por si todo lo anterior fuera poco, para no perturbar al Gobierno, sufrimos ya los efectos de la mencionada “Ley mordaza” con el objetivo de frenar las protestas ciudadanas e impedir la contemplación de imágenes tal y como se producen en las manifestaciones democráticas. Los derechos de información y de manifestación se han limitado por decisión del Gobierno. ¿Lo  habrá aprendido el PP del gobierno de Venezuela?

Sin embargo, aceptando la evidencia de que hay más empleo que hace dos o tres años, debemos preguntarnos: ¿Qué empleo? ¿En qué condiciones? ¿De cuánta duración? ¿Con qué salario? ¿Es este el país que nos va a quedar ahora que “ha terminado la crisis”?

Si lo que dicen es verdad, significa que éste era el país que pretendían: una sociedad mucho más desigual; de personas empobrecidas; de trabajadores mal pagados, temerosos y sumisos. Y todos al servicio de un pequeño grupo de ricos y poderosos, cada vez más ricos y poderosos, a los que se les facilita una legislación adecuada a sus insaciables intereses.

Además, los datos del paro registrado del pasado mes de agosto, tradicionalmente malo para el empleo, este año ha arrojado cifras que recuerdan los momentos más duros de la crisis. No sólo subió en 21.679 el número de personas inscritas en las oficinas del antiguo INEM, sino que la Seguridad Social perdió 134.289 cotizantes.

Como ha escrito el periodista Vicente Clavero:”Si se entrega un arma a alguien, lo normal es que la utilice cuando la necesite. Y eso es exactamente lo que están haciendo los empresarios españoles con las armas legales que se les han entregado para contratar y despedir trabajadores a su entera conveniencia”.

Y sigue escribiendo: “Como consecuencia de ello, el mercado laboral se ha convertido en una especie de montaña rusa, que sube y baja de forma cada vez más imprevisible. O, mejor aún, en un alocado carrusel, del que tan pronto se entra como se sale por culpa de ese inquietante fenómeno llamado temporalidad”.

Ante esta triste realidad para muchos ciudadanos, lo que propone Rajoy y el PP ante la doble coincidencia de Navidad y elecciones es la típica pedrea propia de campaña electoral para embaucar de nuevo a los incautos. Y, al mismo tiempo, continúan con su ya clásica estrategia del miedo, amenazando con el abismo y el desastre si no se vuelve a votar al PP. O lo que es lo mismo, la típica expresión ya conocida y propia de regímenes autoritarios: Yo o el caos.

¿Acaso la situación actual no es ya un desastre para miles de ciudadanos como para reincidir en el error? Y todo esto sin entrar a analizar los procesos judiciales contra los presuntos corruptos, que interesadamente se eternizan y que, con un poco de suerte para ellos, algunos delitos terminarán prescribiendo.

Y para terminar poniendo todo en evidencia, lo primero que ha hecho Rajoy al iniciar el presente curso político ha sido acudir a Berlín, verdadera capital de la Unión Europea (y si no que se lo pregunten a los griegos), a rendir pleitesía a Schäulbe y a Merkel, a cambio de un panegírico laudatorio de ambos a la política desarrollada por Rajoy. Todo ello, para consumo electoral interno.

Y mientras esto ocurría en Berlín, el PP en el Congreso de los Diputados presentaba en solitario una proposición de ley de reforma del Tribunal Constitucional, para que llegado el momento, una vez más, Rajoy pueda esconderse detrás de las leyes e instituciones y, así, eludir como presidente del Gobierno dar la cara directa y personalmente al problema político catalán. ¡Cuánta valentía!

Y es que en el PP, con Rajoy a la cabeza, creen que con regalar algunos caramelos después de las enormes palizas -algunas de muerte- dadas en los últimos años, es suficiente para recuperar el voto de los ciudadanos. Está claro que nos tratan como a niños. ¿Nos resignamos?

Fernando T. Romero Romero, miembro de Roque Aguayro

«La ilusión del comienzo de un nuevo curso»

Comparte esto:

Todos los comienzos de curso suponen para las comunidades educativas –alumnado, profesorado, familias- una nueva oportunidad para seguir avanzando y afianzando los pilares básicos de la formación integral y de calidad de los jóvenes de hoy, y hombres y mujeres del mañana. Un momento clave para seguir apostando por la mejora de la escuela pública y la igualdad de oportunidades.

En  Canarias abren sus puertas las aulas de la Educación Secundaria a la implantación de la LOMCE, la nueva Ley Orgánica  para la Mejora de la Calidad de la Educación, un nuevo desarrollo normativo que se aplicará en primero y tercero de la ESO, así como en primero de Bachillerato y el segundo curso de la Formación Profesional Básica.

En el caso de Canarias, indicadores internacionales como PISA señalan las debilidades de nuestro sistema, con resultados muy inferiores a la media en el Estado y en la OCDE en las tres áreas que evalúa el informe –matemáticas, lectura y ciencias- , pese al incremento del gasto educativo realizado en los últimos años. En lo que se refiere al abandono educativo temprano, la media de Canarias es del 23’5%, lejos aún del 10% que deberíamos alcanzar según la Estrategia Europa 2020. Estos datos son los que han permitido ver la necesidad de mejorar nuestro sistema educativo, mediante esta nueva Ley para disponer de un instrumento real de equidad e igualdad efectiva de oportunidades. Se trata de un sistema educativo de más calidad, con una estructura dinámica, adaptado al siglo XXI, con un sistema de evaluaciones que garantice que todo el alumnado adquiera las competencias adecuadas, que asegure la equidad y la igualdad de oportunidades; y que proporcione una oferta educativa mejor a los jóvenes que permita reducir el abandono educativo temprano.

El modelo que teníamos hasta ahora daba lugar a una tasa de abandono tan alta que no ponía medidas siendo una tremenda injusticia social porque es precisamente el alumnado de entornos socioeducativos más desfavorables el que abandona los estudios, y peor aún, es que el 70 por ciento de los que deciden dejar no continuar formándose no cuentan con título de ESO.

Para ello la LOMCE establece una serie de medidas que pretenden mejorar las condiciones para que todo el alumnado pueda adquirir y expresar sus talentos y alcanzar su pleno desarrollo personal y profesional, como soporte de la tan ansiada y demandada igualdad de oportunidades. No podemos perder la oportunidad que tenemos para aumentar la calidad de la enseñanza, frenar la tasa de abandono escolar y ayudar a la incorporación al mundo  laboral de los jóvenes en igualdad de condiciones que los de nuestro entorno. De lo contrario, sería volver a las seis leyes educativas anteriores que lo único que han provocado es el mayor fracaso escolar, la mayor tasa de desempleo juvenil y los peores resultados en PISA. , con una de las mayores tasas de fracaso escolar de Europa. No podemos resignarnos a continuar con los resultados que nos mantienen a la cola de todo, debemos ilusionarnos, debemos dotar de oportunidades al enorme potencial humano que tenemos en nuestra tierra.

Lo único deseable para la Educación sería que se deje de convertir en un inútil campo de batalla en algo tan trascendental como la formación de nuestros jóvenes, algo que no sucede en otras materias como la Justicia, la Economía, o el Empleo, donde los consensos han ido de la mano para resolver situaciones que perjudican el normal desarrollo de un país. Es momento de ir todos a una, creo que no debemos desaprovechar el momento y trabajar desde todos los ámbitos para así evitar que se continúen ofreciendo parámetros de descompensación respecto a los países de nuestro entorno y que se recogen en distintos informes europeos e internacionales.

En definitiva, tenemos la mejor herramienta para combatir la desigualdad a través de una educación de calidad donde contamos todos, no sólo el profesorado, las familias y el alumnado, sino la sociedad en su conjunto; es tarea de todos el alcanzar el ideal de promoción social y la igualdad de oportunidades de origen.

Antonio Hernández Lobo, profesor de Enseñanza Secundaria 

«Refugiados»

Comparte esto:

… esto, es lo que me dice un hermano en el sacerdocio: “… sigue Fernando sembrando y recogiendo… con la paz del Maestro que no hay otra… haz algo bueno para los refugiados que lo necesitan… abrazos: Paco. Y esto, es lo que se me ocurre: No escribiré ni un renglón en su comentario sobre el tema, pues sobre eso estamos más que bien servidos, por todos los medios y a todas horas, y nada nuevo iba a aportar, salvo marear la perdiz. Ya es hora de menos palabras y más obras, y ante ese drama, y del que seré examinado al final de la vida, solo se me ocurre, decir lo siguiente: que a quien corresponda la distribución de los mismos, que cuenten con un servidor, toda vez que en mi casa hay plato para otro, l@ comparto con el refugiad@ que me envíen o destinen, por el tiempo que sea. Me da igual la edad y el sexo, solo que l@ tendré en mi casa donde no le faltará la comida y la cama.

Si es islamita, no le permitiré haga proselitismo conmigo, y prometo no cambiarlo de su fe (respete la mía, como yo la suya), pero insisto lo de los latinos: res, res, non verbis; es decir: hechos, hechos, no palabras. Pues repito, al que corresponda, en el reparto de refugiados me envíen el que me toque.

Sin más:

El Padre Báez

«Los refugiados y el Código Rajoy»

Comparte esto:

Durante 30 años los dirigentes políticos y burócratas de la Unión Europea han creído que se podía construir una burbuja de bienestar, sin política común de acogida de refugiados, mientras a nuestro alrededor se acumulan países en guerra y en nuestras fronteras los ciudadanos de esos países que huyen del hambre y la muerte buscan un sitio donde encontrar trabajo, alimentar a sus familias y vivir en paz.

El Código Rajoy, la Marca PP, son ejemplo no sólo de esa política sino que tratan de superarla: devoluciones “en caliente” ilegales; alambradas con cuchillas en los límites de Ceuta y Melilla; denegación de la mayoría de los visados de refugio que se solicitan; ayuda al “desarrollo” invertida fundamentalmente en ayuda policial y de control de fronteras en los países de origen y tránsito de los refugiados.

Pero los efectos, en África y Oriente Medio, del empobrecimiento y la falta de futuro, de las guerras y la muerte, sobre los que Occidente tiene grandes responsabilidades escasamente asumidas, han hecho que los refugiados vengan a los países europeos después de colapsar Líbano y Jordania, países con más de 2,5 millones de refugiados sobre una población que no llega a 8 millones de habitantes, y que no tienen posibilidad alguna de ofrecerles un futuro digno.

Alemania concedió en 2014 más de 330.000 visados a refugiados de un total de 600.000 solicitudes. Mientras, España concedió 1.300 sobre un total de 2.700 solicitudes. En julio, la UE asignó a Alemania 25.000 refugiados de un total de 40.000 para 2015 y 2016, mientras a España asignó 2.400, de los que el gobierno Rajoy dijo que sólo aceptaría la mitad “porque no tenemos recursos para más”.

El pasado lunes, Alemania ha anunciado un presupuesto de 6.000 millones de euros para atender 800.000 solicitudes de asilo y refugio que esperan para 2015, además de los que le asigne la UE. Mientras, la UE ha asignado a España 15.000 de 120.000 refugiados y el señor Margallo se ha apresuró a declarar que “se acogerán los que diga el Ministro de Hacienda”, en una nueva demostración de los valores de solidaridad que incluye el Código Rajoy, Marca PP.

Por si no fuera bastante, su colega el Ministro de Interior, mientras sigue con su misa diaria, hablaba de que no se puede potenciar “el efecto llamada” acogiendo a tantos refugiados. Discurso similar al de la señora Le Pen de Francia.

Pero el Código Merkel, derecha conservadora europea, que entiende los beneficios y cargas de la Globalización ha hecho saltar por los aires el Código Rajoy. Durante la visita de la semana pasada en la que don Mariano pidió a su colega un pronunciamiento en contra de las veleidades independentistas del señor Mas, Don Arturo, la señora Merkel le explicó las obligaciones que los valores políticos-morales, que defiende la derecha europea moderna, imponen en la política de refugio, asilo y acogida.

Y así, en menos de cuatro días, el Código Rajoy ha borrado deprisa y corriendo el manoseado “efecto llamada” y nuestro presidente ha declarado sentirse “trastornado” por el drama de los refugiados. Cambio lógico en quien mantiene en su Código, Marca PP, como valor político ser fuerte con los débiles y débil con la fuerte señora Merkel.

En cuanto al tono apocalíptico de los medios de comunicación, “tsunami de los refugiados” titulaba el pasado lunes un periódico, unos simples número demuestras que acoger a los refugiados en una Europa de 300 millones de habitantes no es un irresoluble y, mucho menos, un tsunami. Y, desde luego, tampoco lo es acoger a 15.000 refugiados en un país que, como España, recibe 50 millones de turistas al año.

Por ejemplo, frente a la actitud de los políticos seguidores del Código Rajoy, el Papa Francisco ha pedido que cada parroquia acoja a una familia. Si en España hay 8.000 municipios hay, al menos 8.000 parroquias. Si una familia media tiene cuatro miembros, acogerían a 32.000 refugiados.

El doble de los asignados por la UE a nuestro país. Y eso sin contar con los que están dispuestos a acoger la red de municipios solidarios que se está empezando a formar mientras el PP sigue tratando de no caer en el ridículo al pillarle las órdenes de la señora Merkel con el pie cambiado.

Además, evidentemente, de la proximidad de la campaña de las elecciones generales, verdadera preocupación del señor Rajoy en relación con su propio futuro político.

Y nosotros, como ciudadanos, no debemos olvidar que nadie quiere abandonar la tierra en que ha nacido y que los ciudadanos refugiados son la consecuencia de políticas basadas en egoísmos inmorales, políticas internacionaless que no hacen todo lo posible para acabar con las guerras de Oriente Medio y África, única causa de la muerte y empobrecimiento que lanzan a millones de personas a buscar vida y paz en otros países.

Juan Francisco Artiles Carreño, concejal y portavoz de Más por Telde