JULIO CUENCA DENUNCIA OTRO INTENTO DE MORALES PARA «INVISIBILIZAR» SU PAPEL EN RISCO CAÍDO

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El arqueólogo y descubridor de Risco Caído, Julio Cuenca, critica el artículo publicado recientemente por el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, dedicado a la figura de Cipriano Marín. Cuenca considera que el texto ofrece una visión «mezquina» y que busca restar protagonismo a su papel en el proceso que llevó al reconocimiento del enclave como Patrimonio Mundial.

El investigador señala que el artículo presenta a Marín como una figura central en la obtención del reconocimiento internacional del paisaje cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria. Sin embargo, sostiene que esta interpretación desdibuja el trabajo previo desarrollado durante años por el equipo científico que impulsó el proyecto: «Eso forma parte de la estrategia que está llevando Morales desde hace mucho tiempo para intentar que yo no aparezca de ninguna de las maneras en este proyecto», afirma.

El origen del proyecto de Risco Caído

Cuenca recuerda que el proceso para lograr la declaración de Patrimonio Mundial comenzó en 2012, cuando convenció al entonces presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Bravo de Laguna, y al consejero de Cultura, Larry Álvarez, de la importancia del enclave arqueológico.

Según explica, a partir de ese momento comenzó a organizar un equipo interdisciplinar para preparar el expediente que finalmente culminó con la declaración de la Unesco en julio de 2019 en Bakú: «Yo empecé a montar un equipo interdisciplinar y a preparar el expediente que se trabajó desde 2012 hasta 2019», señala.

En ese contexto, explica que fue él quien incorporó al equipo a Cipriano Marín, a quien reconoce como un profesional con experiencia en expedientes de patrimonio mundial y con buenas conexiones con los técnicos de la Unesco: «Cipriano Marín era un hombre válido y con buenas conexiones con la Unesco, por eso lo traje al equipo», expresa.

El papel de Cipriano Marín

Cuenca aclara que Marín desempeñó funciones de coordinación en la relación con la Unesco, pero subraya que la dirección científica del proyecto siempre estuvo bajo su responsabilidad.

El arqueólogo insiste en que su nombre figura como director científico en los documentos y expedientes enviados al organismo internacional durante el proceso de evaluación: «La estrategia científica del proyecto fue mía y así consta en todos los documentos enviados a la Unesco», sostiene.

El conflicto tras la declaración de la Unesco

El investigador también recuerda que las tensiones con el Cabildo surgieron después de la declaración de Patrimonio Mundial. Según explica, el equipo científico había propuesto crear una fundación pública con sede en los municipios de Tejeda y Artenara para gestionar el nuevo espacio protegido.

Sin embargo, afirma que el Cabildo optó finalmente por crear una estructura dependiente directamente de la presidencia insular, una decisión que, a su juicio, alteró el modelo de gestión previsto inicialmente.

En ese contexto, Cuenca señala que Cipriano Marín respaldó la propuesta impulsada por Morales, lo que terminó generando el distanciamiento entre ambos.

Denuncia de un intento de borrar su papel

Para el arqueólogo, el artículo publicado por Morales responde a una estrategia para restar visibilidad a su trayectoria y a su trabajo en el proyecto de Risco Caído, especialmente después de su implicación en la plataforma contraria a la central hidroeléctrica Chira-Soria.

Aun así, Cuenca considera que resulta difícil ocultar su participación en un proceso ampliamente documentado: «Es imposible borrar una trayectoria que todo el mundo conoce en una isla como Gran Canaria», concluye.

Elespejocanario.com

 

Florentino López Castro

Florentino López Castro

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