TELDE PAGA MÁS RÁPIDO QUE NUNCA… SALVO CUANDO EL PAGO VA EN SOBRE

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En Telde pasan cosas prodigiosas. Casi sobrenaturales. Cosas que, vistas en conjunto, merecerían un estudio aparte entre la gestión pública, la fe popular y el realismo mágico municipal. Porque mientras todavía retumba en la memoria colectiva el ya célebre episodio del “sobre” de la Gala Drag 2025, el Ayuntamiento sale ahora a presumir, con gesto solemne y sonrisa de campaña permanente, de que paga más rápido que nunca.

Sí, así como suena.

De 207 días a 14.

Un sprint administrativo que ni Usain Bolt con expediente electrónico. Un milagro contable propio de Semana Santa. Una aparición mariana de la tesorería local.

Y, claro, uno lee el comunicado oficial y hasta se emociona. Porque pagar en 14 días está muy bien. Es fantástico. Es casi europeo. El problema es que en Telde parece que hay gente que cobra todavía más rápido.

Mucho más rápido.

Sin transferencia.

Sin plataforma bancaria.

Sin esperas.

Sin IBAN.

Sin 14 días.

A veces, ni 14 horas.

Directamente en mano.

En sobre.

Y en metálico.

Eso ya no es rapidez administrativa. Eso es otro nivel. Otra dimensión. Otro modelo de gestión que, por lo visto, no viene recogido en la nota de prensa.

El milagro de los 14 días… y el misterio del sobre

El anuncio del Ayuntamiento es impecable, como todos los anuncios cuando toca sacar pecho:

Reducción histórica del periodo medio de pago

193 días menos en solo un año

Cumplimiento ejemplar de la legalidad

Y muy bien. Perfecto. Estupendo. Pero hay un pequeño detalle que no aparece en ese relato triunfalista: los premios de la Gala Drag 2025 tardaron seis meses en pagarse.

Seis meses.

Medio año.

Media vida en política local.

Y cuando finalmente apareció el dinero, no llegó precisamente envuelto en modernidad financiera ni en procedimientos de manual. Según lo que ya comenta media ciudad, aquello no fue un ejemplo de agilidad institucional precisamente. Más bien fue un ejemplo de paciencia ajena, presión acumulada y solución final de alta velocidad cuando ya no quedaba otra.

Porque esa es otra: en Telde los pagos pueden tardar seis meses… hasta que, de pronto, encuentran el camino de la luz. Y entonces sí: rapidez absoluta. Entrega inmediata. Eficiencia sobrenatural. Lo que no se resolvió en medio año se resuelve en segundos cuando aparece el método alternativo.

La nueva escala de pagos en Telde

Visto lo visto, quizás el Ayuntamiento debería actualizar su cuadro oficial de modalidades de abono:

Pago ordinario: 14 días

Pago urgente: transferencia preferente

Pago premium: sobre exprés

Y todo conviviendo en armonía dentro del mismo municipio, bajo el mismo gobierno y con la misma naturalidad institucional, como si aquí no hubiera pasado nada, como si todo fuera perfectamente compatible con los discursos sobre transparencia, rigor y buena gestión.

Porque en Telde no se trata solo de pagar rápido. Se trata, al parecer, de pagar según el contexto, la presión, la incomodidad del momento y la necesidad de apagar fuegos.

El detalle que incomoda

Lo verdaderamente llamativo no es solo el anuncio. Lo llamativo es el momento elegido para anunciarlo.

Justo ahora.

Justo cuando todavía sigue coleando el episodio del pago en metálico de los premios de la Gala Drag 2025.

Justo cuando la ciudad todavía se pregunta cómo fue posible que unos premios tardaran seis meses en aparecer y luego acabaran aterrizando en un formato más propio de una escena de serie cutre que de una administración pública en pleno 2026.

Ese es el contexto que vuelve incómodo cualquier aplauso automático al dato de los 14 días. Porque una cosa es el periodo medio de pago que aparece en los informes, y otra muy distinta es la pedagogía real que dejan algunos episodios concretos.

Y la pedagogía del “sobre” no hay nota oficial que la tape.

La pregunta que ya corre por la calle

Pero como Telde nunca decepciona, ya hay otra reflexión popular circulando con bastante soltura entre cafés, esquinas, grupos de WhatsApp y mentideros políticos.

Dicen algunos, con ese humor fino, cruel y certero tan propio de esta ciudad, que si ahora todo va a ser más rápido, más legal, más transparente y más ortodoxo… ¿qué será de la asesora de CIUCA?

Porque si, como se comenta, no puede hacer informes técnicos porque no le corresponden, y si además tampoco puede ejercer de mensajera del “sobre exprés”, entonces la gran pregunta organizativa del mandato está servida:

¿A qué se va a dedicar ahora?

¿A la arqueología administrativa?

¿A estudiar expedientes que sí pasan por registro?

¿A clasificar milagros contables por antigüedad?

¿O a dar cursos de historia reciente sobre aquellos tiempos en que algunos pagos no tardaban 14 días, sino lo que tardaba en cerrarse un sobre y cruzar una puerta?

La pregunta no es menor. Tiene incluso algo de drama burocrático. Porque toda revolución administrativa deja damnificados.

Desde el gobierno municipal se habla de confianza, de economía local, de apoyo a proveedores y de mejora en la gestión. Y, en abstracto, nadie puede discutir que reducir los tiempos de pago es una buena noticia. Lo es.

Pero también lo sería explicar por qué algunos pagos, en cambio, siguieron otro camino. O por qué ciertos expedientes parecen avanzar en burro mientras otros, cuando aprieta la presión, descubren de repente la velocidad de la fibra óptica.

Quizá al comunicado le faltó una coletilla más sincera. Algo así como:

“Telde paga más rápido que nunca, salvo en casos especiales, donde la administración se toma seis meses para reflexionar y luego activa métodos alternativos de entrega inmediata”.

Eso sí habría sido transparencia de verdad.

Porque si algo ha quedado claro en esta historia es que en Telde conviven dos velocidades.

La oficial, la del dato, la del informe, la del comunicado brillante, la del concejal sacando pecho con gráficos.

Y la otra.

La que no siempre pasa por el banco.

La que no siempre deja el mismo rastro.

La que aparece cuando la presión aprieta, el ruido sube y hay que resolver lo irresoluble con la urgencia de quien no quiere más preguntas.

Mientras tanto, la ciudad observa.

Los proveedores hacen cuentas.

Los ciudadanos atan cabos.

La oposición, si le queda algo de pulso, debería hacer preguntas.

Y el gobierno, cómo no, sigue haciendo anuncios.

Anuncios de eficacia.

Anuncios de modernidad.

Anuncios de una Telde que corre, avanza y paga como nunca.

Pero entre cifras oficiales, retrasos selectivos, silencios incómodos y sobres de alta velocidad, la sensación que queda en la calle es bastante más simple y bastante más teldense:

Telde paga rápido, sí.

Depende de cuándo.

Depende de a quién.

Y, sobre todo, depende de cómo.

Juan Santana, periodista y locutor de radio

 

Florentino López Castro

Florentino López Castro

2 comentarios en «TELDE PAGA MÁS RÁPIDO QUE NUNCA… SALVO CUANDO EL PAGO VA EN SOBRE»

  1. mira Juan eres peor que los buitres a la carroña, te creía más inteligente pero veo que vas a peor día a día dejas mucho que desear, por favor aplicate el cuento,

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  2. …alguien en 2026 sea periodista o no y que conozca Telde y a la banda de AFV-Ciuca se puede sorprender por lo que está ocurriendo?………..y lo que no sabremos

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