En el periodismo local hay un termómetro muy claro para medir la relevancia de un medio: cuando otros sienten la necesidad de dedicarle espacio, análisis y explicaciones técnicas.
No ocurre con lo irrelevante.
No ocurre con lo marginal.
No ocurre con lo que no influye.
Ocurre con aquello que incomoda.
Durante los últimos tiempos se ha intentado trasladar el debate al terreno de las métricas técnicas: accesos, hits, sesiones, páginas vistas. Conceptos legítimos en cualquier conversación digital, pero que, aislados del contexto, dicen muy poco sobre lo verdaderamente importante: la influencia real y la confianza ciudadana.
Porque el liderazgo informativo no se mide únicamente en estadísticas.
Se mide en capacidad de agenda.
En conversación pública.
En repercusión social.
En presencia constante en el debate ciudadano.
Y en eso, guste o no, Onda Guanche se ha consolidado como una referencia informativa en Telde.
La audiencia actual ya no es pasiva.
Contrasta.
Compara.
Evalúa.
Sabe distinguir entre información, opinión y argumentario.
Sabe cuándo un medio incomoda y cuándo tranquiliza.
Sabe cuándo una publicación nace de la libertad editorial y cuándo responde a otros intereses.
La confianza no se impone.
No se comparte por decreto.
No se fabrica desde fuera.
Se gana.
Los datos obtenidos por Onda Guanche no son un punto de llegada, sino un aliento.
Un estímulo.
Una invitación clara a seguir por la misma línea editorial que siempre ha caracterizado a este medio: estar siempre al lado de la gente y contar lo que verdaderamente pasa.
Sin adornos innecesarios.
Sin dependencias.
Sin silencios interesados.
Y, sobre todo, felicitar a los ciudadanos.
A quienes leen, reflexionan y eligen con criterio.
A quienes han demostrado que en Telde hay una ciudadanía crítica, despierta y comprometida con la información libre.
Porque gracias a ellos se confirma algo esencial:
La verdad no solo se puede contar y escribir.
También se puede reconocer.
Y para terminar, un millón de gracias a todos los que cada día hacen grande a Onda Guanche.
A los lectores.
A los oyentes.
A quienes comparten.
A quienes participan.
A quienes creen que la información libre es necesaria.
Y también —cómo no— a quienes nos observan con lupa intentando desacreditarnos.
Su atención constante no hace sino confirmar que lo que hacemos importa.
Porque nadie vigila lo irrelevante.
La relevancia no se proclama.
Se ejerce.
Y cuando se ejerce, se nota.
Juan Santana, periodista y locutor de radio
Artículos Relacionados
- Medio millón de euros para infraestructuras turísticas en Telde
El director general de Infraestructura Turística del Gobierno de Canarias, Héctor Suárez, ha mantenido una…











