«LA PAELLA Y EL POLÍGONO INDUSTRIAL DE ARINAGA EN GRAN CANARIA»

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La paella es universal por su enorme popularidad y difusión mundial, a pesar de su origen humilde y específico en la región de Valencia, España; convirtiéndose en un símbolo gastronómico español reconocido globalmente y adaptado con múltiples variantes, aunque siempre manteniendo su esencia de arroz y cocción en paella. Aunque existe una receta tradicional valenciana, su capacidad para incorporar ingredientes locales y de temporada (marisco, carne, verduras) ha permitido que se adapte a gustos y recursos de diferentes lugares.

Si hay en casa una paella de acero inoxidable para tres o cuatro personas, hay que hacer un sofrito con suficiente aceite de oliva, pimiento rojo y tomate. Descongelar tres o cuatro carabineros —o similar—, limpiar bien el aparato digestivo y reservarlos —hasta el momento de añadirlos—. Medir el arroz —lavándolo en el último momento—; y cuando el sofrito rompa la piel del tomate, añadir tres medidas de agua. Al empezar a hervir, incorporar unos guisantes descongelados —o cualquier verdura de fácil cocción—, sal marina virgen, y azafrán —disuelto en el caldo tibio del guiso—. Mantener el hervor añadiendo el arroz —en el centro de la sartén—, para que se cueza en unos doce minutos. Mientras tanto, añadir los carabineros por la parte de afuera —donde hay más líquido—, para que cuando termine la cocción, distribuirlo todo con cuidado y bajar el fuego poco a poco hasta apagarlo. Al final, se aparta el recipiente de la lumbre y se cubre, dejándolo en reposo un cuarto de hora antes de servir. Recomendable descorchar un Flor de Chasna, o si se lo puede permitir, un Mencey Chasna, ambos blanco seco, de la Cooperativa Abona/Arico/Tenerife.

El desarrollo del Poligono Industrial de Arinaga en la isla de Gran Canaria comenzó en 1972, con los auspicios del entonces presidente del Cabildo de Gran Canaria  —el teldense Juan Pulido Castro — y el Ayuntamiento de Agüimes. Con el relato de que “la elección del enclave era por las características llanas del suelo”, “la equidistancia a la capital y al Sur turístico”, “la cercanía al Aeropuerto de Gran Canaria”, “el impulso a la economía de la isla”,  y “la idea de construir un puerto en la Bahía de Forma donde Las Salinas de Arinaga” —que actualmente se encuentra activa para la producción de sal ecológica, y declarada Bien de Interés Cultural, con la categoría de Sitio Etnológico en 2008–, patrocinó que las primeras empresas comenzaran a instalarse a principios de los ochenta. Difundiendose que el Polígono Industrial de Arinaga se había construido sobre terrenos —que originalmente eran descritos como áridos, pedregosos y estériles”; que la zona ubicada en el sureste de Gran Canaria, “era un vasto terreno yermo de mal país, característico del paisaje volcánico de la isla”; y que antes de su urbanización en la década de los setenta, “la zona era un glacis litoral compuesto por basaltos recientes, aluviones con poco suelo superficial y costras de cantos segmentados”, “que debido a estas limitaciones físicas y a la fuerte erosión, la capacidad de uso del suelo para otros fines (como la agricultura convencional) era considerada muy baja”. También se divulgó que “el motivo de la elección de su ubicación en ese desplazamiento, se debía precisamente a que su carácter árido y su topografía llana ofrecían una oportunidad ideal para el desarrollo industrial sin sacrificar terrenos de valor agrícola en ese momento”, y que la AMPI (Asociación Mixta de Compensación del Polígono Industrial de Arinaga), se había fundado en 1972 “con el objetivo de transformar estos terrenos baldíos y convertir lo que era un paraje desértico en el área industrial más importante de Canarias”.

Sin embargo, en las tierras de Arinaga, parte del municipio de Agüimes, había una tradición agrícola significativa, caracterizada por la existencia de numerosos pozos para la extracción de agua, lo que permitía el cultivo en la zona. Se plantaba alfalfa —fundamental para el mantenimiento de la ganadería local, utilizada como forraje para el ganado, que fue muy relevante antes del proceso de industrialización—, y además de otros cultivos de la agricultura tradicional de Gran Canaria, donde eran comunes las plantaciones de cereales y leguminosas, papas, frutales y hortalizas como pepinos y tomates —que durante gran parte del siglo XX, antes de la creación del Polígono Industrial de Arinaga y el sureste en general fueron centros neurálgicos de la exportación de esta verdura—. La expropiación y transformación de estos terrenos comenzó formalmente con la fundación de la Asociación Mixta del Polígono Industrial de Arinaga en 1972, lo que marcó el fin de la etapa predominantemente agrícola de esas tierras para dar paso al desarrollo industrial que hoy define la zona. Las obras de urbanización comenzaron en 1975, y que por su tamaño era excepcionalmente grande, ya que la magnitud del proyecto en su percepción inicial, contrastaba notablemente con la escala de otros desarrollos industriales de ese tiempo, en comparación con países fuertemente industrializados como por ejemplo Japón.

El teldense Juan Pulido Castro en 1970 fue nombrado Presidente del Cabildo Insular de Gran Canaria —por lo que presidió a la vez, la Caja Insular de Gran Canaria—, y fue cesado en el cargo en 1974 por disposición del Gobernador Civil de la Provincia —primera autoridad estatal y representante permanente del Gobierno de la nación— Federico Girona de la Figuera; a pesar de que Pulido Castro durante ese periodo de tiempo (1970-1974), era Procurador en Cortes en el parlamento tardo franquista, por el Movimiento Nacional —que fue el único partido político permitido en la reglamentación de Franco —cuya organización servía de instrumento de control ideológico—, y de la que Pulido Castro era figura clave del régimen franquista en Canarias en ese momento.

Antes de que la función pública ejecutase  el Polígono Industrial de Arinaga —tras la expropiación de los terrenos a los propietarios que obtienen una Sentencia favorable por el justiprecio de la Jurisdicion Contencioso-Administrativa del Tribunal Supremo —, modificase por completo el paisaje de ese territorio, se llegaron a ejecutar más de 40 pozos para extraer agua, siendo una cifra muy superior a las que se recogen para la misma zona del sureste de Gran Canaria. Los nombres de los pozos dicen mucho de aquella agricultura intensiva del siglo XX: El Rosario, La Victoria, Andrés y Antonia, Pozo Viejo, Pozo Nuevo,, El Sol, La Era, San José, Naranjo, El Roque, Pino y Agustín Melián, Punto Roque, El Austriaco, Juliano Bonny, Ojeda Florido, Barranco de Balos, La Goleta, Canónigo, Pozo Gil, El Cabezo, Mireles, Piletas y los demás. Estas obras hidráulicas son los símbolos de aquella agricultura que tanto asombro causó a propios y extraños; que son obras del pasado, con historia, belleza y arte. Un catálogo patrimonial etnográfico de la manera de ser del canario, en medio del actual paisaje de la zona.

La presidencia del Consejo Rector de la Asociación en la etapa inicial, la ocupaba el representante del SEPES (Sociedad Pública Empresarial del Suelo, de ámbito Estatal), pero a raíz de las elecciones municipales y autonómicas en el año 2003, el nuevo presidente del Cabildo de Gran Canaria —el teldense— José Manuel Soria López , decidió proponerse como presidente y variar la composición del órgano, al tiempo que anunciaba la venta de activos de la zona industrial para realizar obras públicas en el resto de la Isla, especialmente en la capital. Esta decisión de Soria López, fue recurrida por el Ayuntamiento de Agüimes, con el apoyo de los empresarios, hasta que en el 2005, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias desestimó la solicitud del Ayuntamiento, que pedía la nulidad de otro auto de la sala que otorgó a Soria López la presidencia de la Asociación Mixta de Compensación del Polígono Industrial de Arinaga.

El Instituto Tecnológico de Canarias —empresa pública creada por el Gobierno canario—, describe en su portal, las ÁREAS INDUSTRIALES DE GRAN CANARIA:

ECOAGA: (Zona Industrial de Arinaga, Agüimes). La zona Industrial de Arinaga está situada en el sureste de la isla de Gran Canaria, en el municipio de Agüimes. Nace en el año 1972 promovida por la Asociación Mixta de Compensación del Polígono Industrial de Arinaga que intuye, “””en esa zona árida y llana”””, una “””posibilidad real de urbanización industrial””” (medio siglo después, persiste la consigna del relato: “zona árida y llana”, “posibilidad real de urbanización industrial”).

ECOARU: (Polígono Industrial Montaña Blanca, Arucas).

EDUC MAJORERAS: (Polígono Industrial Las Majoreras, Ingenio).

CORTIECO: (Parque Empresarial El Cortijo, Polígono Industrial de la Gallina, Jinámar, TELDE).

ECOANARA: (Parque Empresarial Melenara, Las Rubiesas, TELDE). El Parque Empresarial que ofrece la mayor oferta de servicios de Canarias.

GOROECO: (Parque Empresarial El Goro, TELDE). El Parque Empresarial El Goro inicia su desarrollo en el año 1971 a través de una primera fase que , posteriormente fue objeto de sucesivas ampliaciones, hasta consolidar 55 años después, lo que hoy se considera el parque empresarial más importante de TELDE y uno de los de mayor proyección y arraigo de Gran Canaria.

Salvo error u omisión, además, la capital grancanaria cuenta con 7 Polígonos Industriales: EL SEBADAL, LAS TORRES, MILLER BAJO, DÍAZ CASANOVA, LA CAZUELA, LOS TARAJALES Y ESCALERITAS.

Y la ciudad de Telde, además de los citados Polígono Industriales, dispone de las zonas industriales siguientes: Bocabarranco, La Francia, Las Salinetas —donde se ubica un muelle  industrial—, Maipez, Aguadulce, La Jardinera, Plaza Toros, y Silva.

Desde enero de 2023, las noticias sobre la Asociación Mixta de Compensación del Polígono Industrial de Arinaga pasan desde la congelación de su proceso de disolución —liquidación que inició en 2011–, a publicitar —vía Asociación y/o Cabildo, …—, la gestión de proyectos estratégicos: “Se están promoviendo iniciativas como un parque agropecuario”, “un parque eólico”, “un parque empresarial para la economía azul” —adoptado al enfoque de economía sostenible de la Comisión Europea, dentro del pacto verde que tienen los socialistas y populares europeos en Bruselas—, “un nuevo parque comercial”, además de “parcelas para auto construcción”.

En diciembre de 2023, se informó de la compra por parte del Cabildo del 25% de las participaciones de un parque eólico de Naturgy en Arinaga por 3’7 millones de euros —“con el objetivo de gestionar conjuntamente los recursos energéticos”—. La ampliación del puerto de Arinaga, empezará en 2027 o 2028, costará 50 millones de euros, “””y supondrá la creación de una gran explanada para mejorar la operatividad del recinto del Sureste, con calados que permiten la llegada de buques de cierto tamaño”””. Si existen dos muelles principales para uso industrial, el Muelle Este (con calados de 7 a 10 metros) y el Muelle Norte (con 14 metros de calado), “””¿cuáles son los buques de cierto tamaño a los que se les permitiría atracar?”””.

Los contenedores modernos requieren un calado de atraque de 12’8 metros o más; que los barcos de carga capes, precisan un calado de 13’7 a 15’2; que hay que considerar la variación por carga, y ponderar la influencia del oleaje y la variable mareas tenerla en cuenta; que al hablar de mejorar la operatividad se debe menciona el valor de Calado Máximo. Existen a nivel mundial calados de 15’2, 15’8 y 16’7 metros de profundidad.

Respecto al bulo que se divulgó en 1972 “, que se estaba a la espera de la inauguración del Puerto de Arinaga para establecer una línea de pasajeros entre Gran Canaria y Gran Tarajales o Morro Jable”, ilustra por parte de los divulgadores, la instrumentalización, la impunidad, y el abuso de poder de los actores políticos de la época.

La Asociación, además, “””deberá acordar la entrega al Ayuntamiento de Agüimes de un terreno y un pozo, pendientes de cesión desde hace tiempo, y dirimir qué ofertas acepta de la lista de varios aspirantes privados a montar distintas iniciativas empresariales en diferentes parcelas y locales”””.

En diciembre pasado, el Cabildo de Gran Canaria, “””con la intención de convertirse en dueño de todos los terrenos, y ser el único administrador, abonó a la entidad estatal SEPES los 8’32 millones de euros en que se tasó su participación en la Asociación, y en febrero espera abonar al Gobierno canario, también en un solo pago loa 1’13 millones en que se valora su parte”””.

En abril del 24, el Comisionado de Transparencia de Canarias señaló que la Asociacion Mixta era una de las entidades del sector insular que no alcanzaba los 5 puntos en el Índice de Transparencia.

Todo este juego donde unos y otros compran, venden, o intercambian propiedades y proyectos, con el objetivo de formar un monopolio, y llevar a la bancarrota a sus rivales, acumulando así la mayor riqueza posible, no es ejemplarizante en una democracia del siglo XXI; y menos aún, si está por medio una institución recaudatoria como son los cabildos insulares, que están sometidos a la reglamentación mediante la Ley de Competencia de la Comisión Europea. A su vez, “””los interesados”””, se publicitan como que se financian con recursos propios provenientes de los contratos de arrendamiento que tienen suscritos, proclamando como un gran acontecimiento, “””el respaldo del Ayuntamiento de Agüimes, con una inversión  de 1.230.000 euros, para mantener y mejorar la zona industrial , convirtiéndose en la primera entidad financiadora de ECOAGA””” —que en su asamblea informativa anual (2025), su presidente, subrayó la solidez económica de la entidad, que cerró 2024 con un superávit de 59.000 € y afrontó 2025 con un presupuesto de 1’85 millones de euros.

Las primeras elecciones municipales democráticas a nivel nacional en España tras la dictadura se celebraron el 3 de abril de 1979. Estos comicios fueron fundamentales para la consolidación de la democracia a nivel local.
Aunque la UCD (Unión de Centro Democrático) ganó en votos, los pactos entre el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) y el PCE (Partido Comunista de España), junto con partidos nacionalistas y regionales, permitieron que las alcaldías de importantes ciudades recayeran en manos de la izquierda o de fuerzas no centristas.

En Canarias arrasó la Unión de Centro Democrático, pero no logró las alcaldías de Las Palmas de Gran Canaria, La Laguna y Telde —donde el destino quedó en manos del asambleario Francisco Santiago Castellano—, con Asamblea de Vecinos —de estructura asamblearia y participación vecinal e ideología nacionalista de izquierdas—; que además, obtiene por mayoría absoluta la alcaldía de Santa Lucía de Tirajana con Carmelo Ramírez; y un grupo de similares características, Roque Aguayro, vence en Agüimes.

En Telde, Francisco Santiago Castellano se aúpa como primer regidor —a lomos de Juan Rodríguez Betancor, un comunista curtido en múltiples escenarios políticos y que fraguó el denominado “Pacto Progresista”, con los 7 votos de Asamblea de Vecinos de Telde (AVT), 3 del Partido Comunista de España (PCE), 2 del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y 2 del Grupo de los intereses de Telde (GIT), que se adhiere al pacto antinátura en lo ideológico y sin  que Santiago Castellano los necesitara para ostentar la Presidencia del pleno—, dejando al líder de Unión de Centro Democrático (UCD) Alejandro Castro Jiménez con 11 votos, sin la alcaldía de Telde.

Castro Jimenez en un principio aparentaba ser el candidato idóneo pues había sido en varias etapas alcalde de Telde y desde 1977 a 1979 presidente del Cabildo de Gran Canaria. Además, era un genuino y popular teldense —Santiago Castellano procedía de Guía—, y lo más importante, encabezó la lista más votada. Como en 1979 el consistorio disponía de 25 concejales, al ser  la lista más votada Alejandro Castro, solo necesitaba en el salón de plenos, los votos de sus concejales, y dos votos más, los votos de los concejales más cercanos —ideológica, social y familiarmente hablando—,  pues los concejales del Grupo de los Intereses de Telde (GIT), Pedro Monzón González (Pediatra) y su primo Manuel Álvarez Monzón (Farmacéutico), estaban casados con sendas hijas de su primo hermano Juan Pulido Castro ; además ambos, habían gobernado el Cabildo Insular de Gran Canaria en la era franquista. Y precisamente eso, es lo que le reprochaban a Alejandro  Castro, su etapa franquista. Por contra, entre los perjudicados, alguno llegó a decir que el “Pacto Progresista” olía a carná de albacora y que los concejales del Grupo de los Intereses de Telde, habrían sellado algún pacto secreto, con los líderes de Asamblea de Vecinos —de Telde, de Santa Lucía de Tirajana, y Roque Aguayro de Agüimes —, para ralentizar el crecimiento del Polígono Industrial de El Goro en Telde, donde la familia Monzón, tenía terrenos rústicos de reserva para el crecimiento de dicho polígono.

A todas estas, los “””teldenses””” mencionados, Juan Pulido Castro, Alejandro Castro Jiménez y José Manuel Soria López —nacidos, residentes y veraneantes en Salinetas de la ciudad de Telde—, durante sus mandatos como Presidentes del Cabildo Insular de Gran Canaria, salvo error u omisión, no tomaron decisiones relevantes por los Polígonos Industriales de Telde.

Mientras tanto, Antonio Morales Méndez —quien fuera alcalde de Agüimes por Roque Aguayro entre 1987 y 2015–, desde 2005 tiene alianzas supramunicipales con Nueva Canarias —marca refundada de Asamblea de Vecinos—, y es en la actualidad, Presidente del Cabildo Insular de Gran Canaria por esa organización política; aunque desde febrero de 2025, su partido rompe su acuerdo para gestar su espacio político propio.

Tomás Arencibia Mireles / Imagen: Adriana Arencibia López

Florentino López Castro

Florentino López Castro

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