LA DENUNCIA DE ARAN ARMAS EN ‘EL PULSO’ DE ONDAGUANCHE: ¿ALGUIEN EN LA OPOSICIÓN VA A PREGUNTAR POR LOS SOBRES DE LA GALA DRAG DE 2025?

Comparte esto:

Si lo contado en Onda Guanche es cierto, la pregunta ya no es solo política: es de transparencia pública. A veces en Telde el verdadero espectáculo no ocurre sobre el escenario, sino después, cuando se apagan los focos, se recoge el confeti y empiezan a aparecer esas historias que nadie sabe muy bien si colocar en la sección de Carnaval, en la de administración pública o directamente en la de realismo mágico municipal.

La última la puso sobre la mesa Aran Armas, Drag Equinox, presidente del colectivo drag en Canarias, durante su intervención en el programa El Pulso, que dirige Juan Santana en Onda Guanche. Y no fue precisamente una anécdota menor ni una pataleta de camerino. Lo que denunció públicamente fue algo mucho más serio: que los premios de la Gala Drag del Carnaval de Telde 2025 habrían tardado más de seis meses en abonarse y que, finalmente, se habrían entregado en metálico y dentro de un sobre.

Sí, en un sobre. En metálico. En 2025. Bueno, ya en 2026 nos enteramos, pero la escena parece sacada de una administración atrapada entre la nostalgia de los años ochenta y una función improvisada donde el protocolo lo redactó alguien con prisa y sin vergüenza de dejar huella.

Si la denuncia realizada por Aran Armas en El Pulso responde a la realidad, la cuestión no es precisamente pequeña. De hecho, sería lo bastante importante como para que los grupos de la oposición en el Ayuntamiento de Telde estuvieran ya preparando preguntas, solicitudes de información y exigiendo explicaciones. Porque aquí no estamos hablando de si faltó brillo, si el cartel era mejor o peor o si el sonido se escuchó regular. Aquí hablamos de cómo se pagaron unos premios vinculados a un evento público y de quién asumió realmente ese pago.

Y ahí empiezan las preguntas que deberían estar ya circulando por el registro municipal:

¿Es cierto que los premios de la Gala Drag de 2025 se entregaron en efectivo y en sobres?

¿Quién pagó realmente ese dinero?

¿Lo pagó el Ayuntamiento de Telde?

¿Lo adelantó alguna empresa “solidaria” del municipio?

¿Existía expediente administrativo que amparara ese pago?

¿Había fiscalización, justificación y soporte documental?

¿Quién decidió que esta era la manera adecuada de resolver el asunto?

Porque una cosa es organizar una gala de Carnaval y otra muy distinta es acabar resolviendo el abono de los premios como si se estuviera cerrando una deuda de urgencia detrás de una barra. Y aquí conviene recordar algo básico: cuando se trata de dinero vinculado a actos públicos, lo mínimo exigible no es fantasía, sino transparencia.

La denuncia de Aran Armas en Onda Guanche coloca a la oposición ante una prueba bastante sencilla de formular, aunque quizá no tan cómoda de ejercer: ¿van a interesarse por este asunto o van a mirar para otro lado? Porque luego todos son muy valientes en campaña, muy duros en redes, muy fiscalizadores en la tertulia, muy preocupados por la transparencia cuando el micrófono está encendido y la cámara enfoca. Pero llega la hora de pedir papeles, señalar responsabilidades y hacer preguntas incómodas, y más de uno se vuelve especialista en la técnica del silencio administrativo emocional.

La cuestión merece luz y taquígrafos. Si los premios los pagó el Ayuntamiento, debe existir un procedimiento claro, limpio y rastreable. Y si no los pagó el Ayuntamiento, sino un tercero, entonces la explicación es todavía más necesaria. Porque una empresa podrá ser muy solidaria, muy colaboradora o muy carnavalesca, pero cuando se entra en el terreno de abonar premios de una gala pública, la ciudad tiene derecho a saber quién puso el dinero, por qué lo puso y bajo qué condiciones.

No se trata de criminalizar nada sin pruebas. Se trata, precisamente, de pedirlas. De aclararlo. De despejar dudas. De hacer lo que se supone que hace una oposición que se respete a sí misma: controlar al gobierno. Porque si una denuncia pública de este calibre, hecha además en un medio de comunicación y por el presidente del colectivo drag en Canarias, no merece ni una pregunta en el pleno, entonces ya no hablamos de desidia política: hablamos de una oposición de exposición, de escaparate y de catálogo.

Y sería una pena. Porque aquí la oportunidad la tienen servida. No hace falta inventar nada. No hace falta construir un caso artificial. Basta con hacer lo más simple del mundo: preguntar. Preguntar si es cierto lo dicho por Aran Armas en El Pulso. Preguntar quién pagó. Preguntar cómo se pagó. Preguntar por qué se tardó tanto. Preguntar si esto es compatible con una gestión seria de un evento municipal. Preguntar, en definitiva, si en Telde el Carnaval se organiza con expediente… o con sobres.

La ciudadanía merece respuestas. Y también merece comprobar si sus concejales de la oposición están para algo más que para posar de vigilantes del gobierno cuando la cosa viene masticada. Porque esta vez la pregunta no puede ser más clara ni más incómoda:

¿Va a preguntar alguien por la denuncia de Aran Armas en El Pulso?

¿Va a pedir alguien explicaciones sobre esos premios presuntamente entregados en metálico y en sobre?

¿Va a interesarse alguien por saber si pagó el Ayuntamiento o alguna empresa solidaria de Telde?

¿O volveremos a asistir al eterno desfile de valientes de micrófono y mudos de expediente?

En Telde, a veces, el Carnaval no termina cuando baja el telón. Empieza justo después, cuando toca saber quién pagó la fiesta, cómo la pagó y por qué nadie parece tener demasiada prisa en preguntar.

Juan Santana, periodista y locutor de radio

 

 
Florentino López Castro

Florentino López Castro

Deja un comentario