JINÁMAR PIDE UNA CALLE PARA PABLO RODRÍGUEZ, UNO DE SUS VECINOS MÁS IMPLICADOS EN EL DESARROLLO DEL BARRIO

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Hubo un tiempo en el que los pueblos asumían que las conquistas más importantes solo llegaban a través de la lucha colectiva. Con ese espíritu nació la Asociación de Vecinos La Concepción, en Jinámar, al calor de la democracia española, en una etapa en la que los movimientos vecinales y asociativos se organizaron para defender derechos y necesidades básicas como el acceso al agua corriente, el alumbrado público, el alcantarillado, los centros educativos públicos, la cultura, la identidad o la promoción del deporte.

Décadas después, esa lucha continúa. El vecindario de Jinámar mantiene abiertos varios frentes y uno de los más relevantes tiene que ver con la identidad y la memoria del barrio. Su reivindicación actual pasa por lograr que el Ayuntamiento de Telde dedique tres calles a otros tantos vecinos “queridos y que han ayudado altruistamente a Jinámar”: el exconcejal comunista Juan Tejera, la partera Pinito Calderín y, en esta tercera y última entrega de la serie, Pablo Rodríguez Hernández.

El reconocimiento de su gente

Pablo Rodríguez presidió durante veinte años la Asociación de Vecinos La Concepción. A la entrada del local social —donde hoy vecinos y vecinas juegan al dominó, practican patchwork o hacen uso de la biblioteca— una placa con su nombre recuerda su legado con una inscripción sencilla y elocuente: “Por tu lucha por tu pueblo. Gracias”.

Pocas distinciones tienen tanto valor como la que nace del propio pueblo. Son reconocimientos forjados desde la cercanía, la convivencia diaria y una relación vecinal casi familiar, muchas veces desconocida para quienes observan desde fuera. Pero, ¿qué hizo Pablo Rodríguez para ganarse el respeto más difícil de conseguir, el de sus propios vecinos?

“Era todo bondad”

“Él era todo bondad”, recuerda su hermano Manuel Rodríguez, también vinculado a numerosas luchas sociales que en su día muchos consideraron imposibles. “Fue hijo de una pareja trabajadora muy humilde que sacó adelante a ocho hijos”.

Los padres de Pablo y Manuel trabajaron para el Conde de la Vega Grande en Jinámar, uno de los grandes terratenientes de Gran Canaria, en una época marcada por la dureza del trabajo y los bajos salarios. “Pablo también empezó a trabajar desde niño”, explica Manuel. Cursó estudios en el colegio José Tejera y quería seguir formándose, pero tuvo que incorporarse pronto al trabajo para ayudar económicamente en casa.

Aun así, nunca se desvinculó del entorno escolar, especialmente por su pasión por el deporte. Fue monitor de baloncesto, balonmano y fútbol, y llegó a impulsar hasta once clubes federados.

Deporte para encauzar a la juventud

Su hermano destaca además el papel que desempeñó en uno de los momentos más delicados del barrio. “Hizo una labor de prevención de drogadicción entre jóvenes en una etapa complicada de creación del Polígono”.

Se refiere al polígono residencial de Jinámar, donde en los años 80 fueron asentándose familias procedentes de distintos puntos de la isla en un entorno en el que prácticamente todo estaba por construir, incluidas las infraestructuras más básicas. “Solo había viviendas, ni siquiera existían colegios”, recuerda Manuel.

En ese contexto, Pablo Rodríguez encontró en el deporte una herramienta para canalizar “toda esa energía juvenil”. Según relata su hermano, llegó incluso a destinar recursos propios y parte de su salario a fomentar la práctica deportiva entre los jóvenes del barrio.

Al frente de la asociación hasta el final

Pablo Rodríguez Hernández ocupó la presidencia de la Asociación de Vecinos de Jinámar hasta pocas semanas antes de su fallecimiento. Manuel subraya su capacidad para sostener, junto a otros directivos y vecinos, una entidad que considera fundamental para la historia del barrio.

“Con su saber humilde, con su inquietud y con la colaboración también de directivos y vecinos, mantuvo una asociación que hoy en día no es fácil mantener. Esta entidad es propiedad del pueblo. No la construyó el Ayuntamiento, la hizo el pueblo”, enfatiza.

Su implicación venía de mucho antes. “Desde pequeño también ayudó cuando se hacían las verbenas, colocando cañizos para recaudar fondos con los que levantar la asociación. Pasaba muchísimos días y muchísimas horas allí”.

La petición de tres calles para tres vecinos históricos

El actual presidente de la Asociación de Vecinos La Concepción, Tomás Santana Borrego, explica a este periódico que en Jinámar hay personas que, a lo largo de décadas e incluso generaciones, han contribuido al bienestar colectivo de manera desinteresada.

“Existe gente que ha aportado mucho al pueblo durante mucho tiempo, personas que han ayudado por la causa que fuera, y el pueblo las conoce y las reconoce, que es lo más importante”, señala.

La asociación ha reiterado recientemente al Ayuntamiento de Telde una reclamación histórica: que se dediquen calles a Pablo Rodríguez, Juan Tejera y Pinito Calderín. La solicitud cuenta con el respaldo de más de 700 firmas vecinales.

Desde el colectivo recuerdan además que en Jinámar ya se han producido cambios en la denominación de algunas calles y sostienen que no tendría por qué suponer un perjuicio para la mayoría del vecindario. Incluso plantean que, durante un tiempo, convivan la nueva y la antigua denominación si ese fuera el principal obstáculo.

La respuesta del Ayuntamiento

Este periódico se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento de Telde para conocer en qué situación se encuentra la petición vecinal. La respuesta municipal es clara: “No hay calles disponibles”.

Desde el Consistorio añaden que en los últimos años la tendencia ha sido optar por la denominación de espacios públicos, en lugar de cambiar el nombre de calles ya existentes. Según explican, modificar una calle puede acarrear inconvenientes para los residentes, al obligarles a actualizar documentación como escrituras, testamentos o el DNI.

Por ello, apuntan que, salvo que exista una aceptación expresa por parte de los vecinos afectados, se trata de un procedimiento complejo.

Eldiario.es

Florentino López Castro

Florentino López Castro

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