El 27 de marzo de 2023, en plena campaña, el entonces candidato de CIUCA, Juan Antonio Peña”,“alcalde de telde”recorría Jinámar y Caserones Altos señalando baches y socavones como quien enumera pecados capitales. Aquellas carreteras —decía— eran un peligro para coches, guaguas, peatones… y para la paciencia. Dos años y medio después, el candidato es alcalde, los baches siguen siendo baches y la pregunta es la misma que él lanzaba desde la oposición: ¿qué ha pasado?
Porque pasar, lo que se dice pasar, ha pasado el tiempo. Dos años y medio de mandato dan para mucho: para ruedas dobladas, amortiguadores en cuidados intensivos y mecánicos haciendo horas extra. Pero no para alquitrán. El asfalto, ese material mitológico del que tanto se habló en 2023, ha estado en paradero desconocido hasta que, de pronto, aparece el anuncio: a partir del 9 de febrero de 2026 se asfaltaran. Milagro. Aleluya. Campanas y tambor.
Eso sí, con letra pequeña. Se habla de “cientos de calles” con la alegría del pregón, pero el papel dice 120. Que no está mal, ojo, pero tampoco es la epopeya del siglo. Lo verdaderamente histórico aquí no es la cifra, sino el récord de tiempo sin poner alquitrán: dos años y medio mirando para otro lado mientras los socavones se reproducían como gremlins con lluvia.
El humor canario lo resumiría así: no es que no hubiera asfalto; es que estaba madurando. Madurando en algún almacén místico, esperando el momento exacto… que casualmente coincide con 2026. Qué cosas. La política tiene estos misterios: cuando estás en la oposición, el bache es un escándalo; cuando gobiernas, es paisaje.
Y ojo, que nadie pide magia. Pide coherencia. La misma vehemencia con la que se denunciaba en campaña, aplicada luego al gobierno. Porque si entonces era urgente, ahora lo es el doble. Jinámar y Caserones Altos no se convirtieron de repente en pistas de aterrizaje; siguieron siendo lo que eran. Lo único que cambió fue el despacho desde el que se miraban.
Así que la pregunta vuelve, con sorna y humor negro (del bueno, el que cura): ¿por qué tanto tiempo? ¿Qué explicación hay para que el alquitrán llegue cuando ya aprendimos a esquivar baches de memoria? ¿Por qué el anuncio grandilocuente cuando la realidad cabe en una lista de 120 calles?
Dicen que el asfalto llega. Bienvenido sea. Pero que no nos vendan el parche como revolución. En Telde, lo revolucionario habría sido hacer en 2023 lo que se prometió en 2023. Que por cierto ya está Juan Antonio Peña de Alcalde. Todo lo demás es literatura… y los baches, por desgracia, no leen.
Juan Santana, periodista y locutor de radio
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