EL ATROPELLO ADMINISTRATIVO A LA SALA DE FIESTAS ‘LA BELLA ÉPOCA’ DE TELDE SALTA A LA PRENSA REGIONAL

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El establecimiento La Bella Época, en Telde, atraviesa un momento complicado. El club de ocio nocturno fue precintado en marzo del pasado año por la Policía Nacional y la Policía Local, junto a técnicos del Ayuntamiento de Telde bajo la dirección del área de Urbanismo, después de que las autoridades notificaran al propietario del local, Juan Francisco Naranjo, la necesidad de realizar varias actuaciones para mejorar la seguridad del edificio. Entre las medidas solicitadas figuraban la limpieza de los conductos del aire y la insonorización de la sala. Ahora, con los informes técnicos «favorables», espera el visto bueno del Consistorio para mantener el local abierto.

La inspección del local se produjo después de que uno de los vecinos de la zona denunciara a la sala por contaminación acústica, lo que derivó posteriormente en el precinto del establecimiento por este y otros motivos adicionales. A ello se suma otra denuncia interpuesta por el propio Ayuntamiento por una presunta vulneración del precinto municipal, un asunto que actualmente se encuentra en el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 6.

Juan Antonio Peña afirma que conoce el caso, aunque señala que no maneja de primera mano el expediente ni los trámites que se han seguido. No obstante, asegura que el propietario del local, Juan Francisco Naranjo, no se ha puesto en contacto con él y que tampoco ha recibido ninguna notificación de que quisiera mantener una reunión. El alcalde recuerda además que atiende personalmente a la ciudadanía en el Ayuntamiento durante las jornadas de atención ciudadana, por lo que invitó al empresario a acudir a una de estas citas si desea trasladarle su situación.

Informes favorables

El dueño del establecimiento resalta que ya se ha gastado alrededor de 100.000 euros en algunas de las pequeñas mejoras que los técnicos le han propuesto realizar, así como en la elaboración de informes de ingenieros que certifican que el local reúne condiciones óptimas para una apertura segura. «Llevo aquí casi 40 años y nunca me había pasado nada igual. Me he gastado muchísimo dinero y me dicen que todo está correcto, por eso no comprendo por qué no puedo abrir con tranquilidad», subraya.

Eso sí, Naranjo asegura que «no ha recibido hasta la fecha ninguna citación de los juzgados», motivo por el que tampoco ha acudido. «A mí no me ha llegado nada», aclara. Además, la denuncia interpuesta por el Ayuntamiento de Telde recoge que el propietario de la sala de ocio nocturno habría retirado minutos después del precinto los carteles que advertían del cierre de la actividad. No obstante, Naranjo niega esta acusación y afirma que no fue él quien los retiró, sino algunos viandantes que arrancaron la notificación del precinto de la pared. «Le dije a la Policía Local que lo colocara un poco más alto, para que así no lo quitaran», explica.

De esta forma, aunque los viernes y sábados el local sigue abriendo sus puertas, Naranjo reconoce que lo hace «con incertidumbre». Asegura que ha cumplido con todas las exigencias técnicas y que el establecimiento cuenta con los informes favorables de los ingenieros, pero teme que en cualquier momento pueda recibir una nueva notificación administrativa que obligue a suspender nuevamente la actividad o que se vuelva a presentar la policía en el local.

La Provincia-Dlp