EL SOCIOBARÓMETRO SACUDE CANARIAS: EL PSOE GANA, PRIMERO CANARIAS SE HUNDE Y LOS AYUNTAMIENTOS SIENTEN EL IMPACTO

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En Telde, donde la gestión y la comunicación del gobierno local ya generan debate, el desplome de Primero Canarias refuerza la idea de una apuesta fallida.

Los datos del último Sociobarómetro en Canarias no son una simple fotografía electoral: son un aviso político en toda regla. El sondeo dibuja un escenario claro en el ámbito autonómico —el PSOE sería la fuerza más votada—, pero también deja al descubierto una realidad incómoda: la fragmentación pasa factura y los proyectos sin arraigo amplio se quedan fuera del tablero. El caso más evidente es Primero Canarias, que no lograría representación parlamentaria. Y esa caída no se queda en el Parlamento: repercute directamente en los ayuntamientos, especialmente en aquellos que apostaron por esa marca.

El PSOE gana, pero no con cheques en blanco

Que el PSOE encabece la intención de voto confirma que sigue siendo la referencia principal del espacio progresista en el Archipiélago. En un contexto de incertidumbre, una parte importante del electorado opta por la estructura conocida y la capacidad de gobierno.

Ahora bien, el Sociobarómetro introduce un matiz clave: ganar no equivale a gobernar con comodidad. La dispersión de la izquierda complica la aritmética parlamentaria y anticipa pactos complejos, frágiles y condicionados. Es una victoria que exige más gestión, más acuerdos y menos triunfalismo. El mensaje ciudadano parece claro: liderazgo sí, pero con resultados.

Primero Canarias: del anuncio a la irrelevancia

El sondeo es contundente con Primero Canarias: se queda fuera del Parlamento. Un golpe severo para un proyecto que aspiraba a capitalizar el municipalismo y ocupar un espacio político propio tras la ruptura con otras formaciones.

La lectura es clara y dura: no basta con cambiar de siglas ni con reivindicar identidad local si no hay proyecto reconocible, liderazgo sólido y una propuesta que conecte con el conjunto de Canarias. El electorado ha penalizado la indefinición y ha enviado un mensaje inequívoco: los experimentos políticos sin base amplia no sobreviven.

La izquierda dividida: más votos, menos poder

El Sociobarómetro vuelve a confirmar una paradoja conocida en Canarias: la izquierda suma apoyos, pero pierde eficacia al fragmentarse. Las formaciones pequeñas quedan fuera, el voto se dispersa y la capacidad de articular gobiernos estables se debilita.

Este escenario beneficia coyunturalmente a quien lidera —el PSOE—, pero empobrece el debate y reduce la pluralidad real. Menos voces en las instituciones no significan necesariamente más estabilidad, sino más tensión y menos margen de representación.

El efecto dominó en los ayuntamientos

Aquí es donde el Sociobarómetro deja de ser una encuesta autonómica para convertirse en un termómetro municipal.

Las Palmas de Gran Canaria: liderazgo bajo vigilancia

En Las Palmas de Gran Canaria, el buen posicionamiento del PSOE a nivel autonómico refuerza al gobierno local, pero también eleva la exigencia ciudadana. Cuando lideras las encuestas, se acabaron las excusas:

  • Más coherencia entre discurso y gestión.
  • Menos política de bloques y más soluciones concretas.
  • Más eficacia y menos autocomplacencia.

El voto que hoy sostiene puede cambiar mañana si se percibe desconexión con la realidad cotidiana.

Telde: cuando la apuesta política pasa factura

El caso de Telde es el más delicado. Aquí, el hundimiento de Primero Canarias tiene consecuencias directas en la gobernabilidad local. El alcalde Juan Antonio Peña apostó por esta formación como eje de su proyecto municipal. Y el Sociobarómetro plantea una pregunta incómoda pero inevitable:

¿con qué respaldo político real se gobierna cuando la marca elegida se desploma a nivel autonómico?

El efecto es múltiple:

  • Debilitamiento de la legitimidad política del proyecto municipal.
  • Menor capacidad de interlocución con otras administraciones.
  • Sensación de aislamiento institucional.

Cuando un partido se queda fuera del mapa autonómico, arrastra consigo a quienes lo sostienen en el ámbito local. Cada problema municipal pesa más porque no hay estructura política que amortigüe el desgaste.

La mirada ciudadana no separa niveles

El Sociobarómetro deja una enseñanza clave: los ciudadanos no votan en compartimentos estancos. La percepción autonómica influye en la valoración municipal. 

En Telde, donde la gestión y la comunicación del gobierno local ya generan debate, el desplome de Primero Canarias refuerza la idea de una apuesta fallida.

Y cuando esa percepción se instala, la confianza se erosiona.

Conclusión: las encuestas no gobiernan, pero advierten

El Sociobarómetro no elige gobiernos, pero marca tendencias que nadie debería ignorar.

  • En Canarias, el PSOE lidera, pero debe demostrar que ese liderazgo sirve para gobernar mejor.
  • Primero Canarias paga el precio de no haber consolidado un proyecto sólido.
  • En Las Palmas de Gran Canaria, el mensaje es de responsabilidad.
  • En Telde, el aviso es más severo: atar la gobernabilidad a una marca sin respaldo amplio tiene consecuencias.

Porque al final, más allá de siglas y pactos, el electorado canario vota coherencia, resultados y credibilidad. Y cuando una marca política se estrella, no cae sola.

Juan Santana, periodista y locutor de radio

 

Florentino López Castro

Florentino López Castro

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