viernes, 22 octubre, 2021

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El tercer hemisferio

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Creo que los procesos de selección a los que nos sometemos y somos sometidos por las condiciones externas nos hacen dramatizar situaciones que son muy simples y muy naturales.

Esta dramatización proviene de lo que se puede convertir en una obsesión, de explicar absolutamente todo, bajo ciertas premisas, límites y condiciones. Es decir, esas premisas, límites y condiciones es donde habita realmente el dramatismo.

El ser humano, por naturaleza propia, es amante de los desafíos, de las aventuras y de explorar lo que hay más allá de su vista y muchos más allá de sus propios sentidos.

En los últimos años, se ha puesto de moda hablar de los valores de ambos hemisferios por separados. Se ha hablado tanto que llega a ser vulgar. Obviamente cada parte cumple su misión como formante de un total. Por eso decidí llamar a este texto “el tercer hemisferio”, porque mi pregunta es ¿qué nos estamos perdiendo por querer saberlo todo haciendo para ello un despliegue ruidoso y monótono? ¿Cuál es el objetivo al centrarnos en querer demostrar algo que nunca va a ser demostrable imparcialmente?

Ya sabemos que todo cambia en micras de segundo. La vida es maravillosa, el universo magno y el cosmos acogedor. Hay seres que hacen magia, y benefician a su entorno justamente hasta que quienes no entienden la magia y sobre todo el misterio de ella, se lateralizan y se ponen por objetivo “demostrar que no existe” o quizás “demostrar que existe”.

No tengo ningún temor en decir que la magia existe y que bien fundamentada puede generar unos beneficios inimaginables. El cambio en la forma de pensar, de forma paulatina, es un ejemplo claro de esta magia. También podemos usar términos más en boga como reprogramar la mente con paciencia, constancia y consideración.

Como todo no se puede abarcar, va a depender de los fundamentos en los que te desenvuelvas. Hay personas que usan fundamentos “religiosos” para intentar explicar todo; otras personas utilizan fundamentos “científicos” en base a estudios de laboratorios lejos de la raza y donde la ética brilla por su ausencia; otras personas poseen fundamentos basados en la conjunción de sus propias experiencias y como las percibe. Y podría escribir páginas y páginas sobre lo que la abstracción del término fundamentos representa.

Finalmente parece que hay tantos fundamentos como seres existen ya que cada uno es el resultado de sus propias experiencias.

 Ya algunos estudiosos orientales hablaban hace miles de años de las teorías del yin y del yang, de la teoría de los cinco movimientos o los conceptos de energía, sangre y líquido orgánico. Esta medicina distingue las diferentes energías del organismo humano según el emplazamiento, el origen y las funciones. Se habla de la energía esencial o ancestral, que es producto de la transformación de la energía congenital que es completada y alimentada por las sustancias quintaesénciales de los alimentos. La energía compleja que proviene del aire puro inspirado por los pulmones y dela energía de los alimentos absorbidos. La energía defensiva, es el producto de la transformación de las sustancias quintaesénciales de los alimentos, etc.

Si bien existen clasificaciones básicas una vez más se podrían analizar, y estar años estudiando sobre este tema de forma especializada y exclusiva y se podrán encontrar factores variables infinitos.

En su libro “Hara” Karlfried Durckheim afirma que “en cada ser humano, el SER tiende incesantemente a realizarse a través de una forma de vida que le manifieste en el mundo. Cuando realmente lo logra, ha encontrado realmente su centro.”

Este autor escribe además la importancia de que el ser humano esté centrado entre el cielo y la tierra. Esta idea siempre fue experimentada y desarrollada en la cultura oriental filosófica como los principios del cielo, la tierra y el ser humano.

Ahora mismo, mi intención es ir más allá de una eternidad simple para llegar justamente a ella a través del tercer hemisferio. Ese que no se puede clasificar y que produce frustración en el ser humano que lo intenta. Ese tercer hemisferio podría tener otros múltiples nombres aun así he optado en este texto denominarlo así, de esta manera sobria condimentando la consciencia de la quintaesencia.

En el libro “Kokoro “escrito por Lafacadio Hearn dice:  …” ciencia y filosofía concuerdan en un hecho sobremanera importante: que los amantes carecen de libre albedrío, estando sujetos a una fuerza mayor.”

Interesante apreciación del enamoramiento como una falta de libertad de sus participantes, considerándolos presos de su pasión.

Vivir una vida con libertad es muy gratificante, mostrar ese camino a otras personas es el más arduo sendero que he conocido, observando sus tambaleos constantes en base a las propias limitaciones y tabús, aunque no una vez tocada la libertad como quien toca el alma, el cielo y la tierra dejan de tener estrecheces y se convierte en un sencillo plano ilimitado.

Es el importante día 2 de abril de 2017

Dedicado a Takamatsu Sensei y mi Maestro, Hatsumi sensei

Artes Marciales y Sociedad

Pedro Fleitas González (Unryu)

Florentino López Castro

Florentino López Castro

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