viernes, 22 octubre, 2021

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¿Basura…?, más basura, ¡es la guerra!

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Basura, hay mucha en ésta ciudad de los Faycanes, la encontramos, desde la cima política actual y pasada, hasta al pie de los contenedores. Una parte de ella, no la vemos, otra parte nos la olemos y otra, la vemos en directo, éstos días.

El negocio de la basura, es una realidad, desde que se creó éso, que muchos llaman “MARCA ESPAÑA” y que yo denomino “PELOTAZO DEMOCRÁTICO”, cuando realmente hace años, recoger la basura se consideraba lo más bajo en la escala social, les llamaban “BARRENDEROS” considerándolos justamente éso, nada de nada. Ahora creo, que se les denomina “TÉCNICOS DE LIMPIEZA VIARIA” ¿?, ya no va más, podemos seguir jugando.

Con la llegada de éso que “LOS PADRES DE LA PATRIA” denominaron democracia, nos llegó adosada, la privatización de todo lo que se pudiera privatizar, un pelotazo tras otro. Ahora, vamos a hablar justamente de la “privatización del barrendero municipal”, que se transforma en “TÉCNICO DE LIMPIEZA VIARIA”, y que yo, lo denomino “LOS TRANSFORMER”, de tan mecanizados que están.

Por casualidades de la vida, justamente una empresa, “YA SABEN USTEDES EL NOMBRE”, pasito a pasito se hace con, creo que al menos el “80% de las privatizaciones municipales del servicio de limpieza en España”. Casualidades existirán, pero para mí y creo que, para muchos de ustedes, ésto no es una casualidad, esto es simplemente, un “MARCA ESPAÑA” de libro. Alguien ha metido la mano en el cajón del millo.

Nunca llegaré a entender, cómo pueden decir los políticos, que, privatizando servicios públicos, el ayuntamiento gana dinero. Si decimos, que la limpieza efectuada por el personal del ayuntamiento, nos costase, un ejemplo clarito para todos, 1.000 pesetas, y lo privatizamos al mejor postor, estamos dejando claro, que el adjudicatario va a gastar 1.000 pesetas.

Bien, si pensamos que el adjudicatario tiene que ganar dinero, estamos ante la disyuntiva, de que el empleado, ahora privatizado, ganara menos. De las 1.000 pesetas, el adjudicatario se queda 300 pesetas y al trabajador le pagaran 700 pesetas, dando como resultado, que el perjudicado, justamente, es el de siempre, el trabajador. Cuándo yo iba al colegio, 2 + 2 = 4, nunca, 2 + 2 = 3.

Pese a todo esto, tenemos que sumarle, que es el ayuntamiento quién le debe dar religiosamente las 1.000 pesetas al adjudicatario, dinero, que ya el Ayuntamiento cobra directamente a los vecinos de Telde y sin excusa ni pretexto, pagamos, SI o SI. La pregunta sería, ¿a qué es debido que el adjudicatario no reciba el dinero y a la vez no pueda pagar a sus empleados?, sencillamente, a la dejadez, de unos y al silencio de otros.

Lo más extraño es, que los sindicatos no están exigiendo la deuda, no, ellos lo que estan exigiendo es un aumento de sueldo. El mundo al revés, no se puede pagar la deuda y quieren más dinero, con lo que seguimos imparablemente aumentando una deuda que nunca, repito, nunca, se podrá abonar.

La no recogida de la basura, conlleva con el paso de los días, que la gente una vez llenos los contenedores, depositen sus bolsas al pie de éstos y que cada día que pasa, la montaña de basura sea más grande, que las moscas estén en su festín durante el día, las cucas bailen por las noches, que las ratas se paseen a su aire y que aparezca el siempre “desconocido” y nunca atrapado, pirómano de los contenedores, todo en su justa medida y su correspondiente tiempo musical.

Y digo, si todos los que tengan un tractor con pala, recogieran la basura y se fueran a la puerta del Ayuntamiento para descargarla allí, ¿quedaría bien la acción?, que conste, que sería una acción, que me ha recordado, al dueño de una granja de cerdos, que se calentó y le llevó toda la mierda en camiones, hasta rellenar el zaguán de su Ayuntamiento, pero eso, no significa, que de repente, ustedes empiecen a tomarme al pie de la letra. Cada cual, es mayorcito, para responsabilizarse de sus actos.

Y, si todo esto, nos lleva a una epidemia sanitaria, que se lleve por delante a alguien, ¿quién será el responsable de todo esto?, el ayuntamiento, el adjudicatario o el sindicalista de turno.

A continuación, nos salen los sindicatos con sus pamplinas de siempre, repetitivas, copy pastes muy rancios, siempre dicen lo mismo, a sabiendas de que al final bajarán la cabeza y recogerán la basura, pero no ellos, los sindicalistas, la recogen los asalariados, justamente ésos que se quedarán, en la mierda, creada por unos y otros, los pamplinas, que siempre se dejarán engañar, por el listillo de turno.

Los sindicatos, son muy machitos, pero a la hora de la verdad, son cómo las ratas, las primeras en salir del barco cuándo se va a hundir. Y en ésta ciudad de los Faycanes, el barco ya es patera y para remachar, está construida con tela metálica, lo que nos deja muy claro, al menos a mí, que a su rescate no acudirá nadie. La “tradición” dice, que la última melodía tocada en cubierta por la orquesta del Titanic mientras se hundía, fue el himno, “Más cerca, mi Dios, de ti” (Nearer, My God, To Thee), fuimos un Titanic, ahora no somos nada.

Aunque como dijo alguien hace años, “SIEMPRE NOS QUEDARÁ LA MADRE ESPAÑA”, que llegará con la “INTERVENCIÓN”.

Doramas

Florentino López Castro

Florentino López Castro

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