Actualizado el 28/07/2010 a las 09:34 horas
"Fiesta caníbal en el PSOE"
Juan García Luján
El PSOE canario tiene un
problema que se llama PSOE canario. Apenas cuatro meses después de ser elegido
secretario general, José Miguel Pérez ya tiene gente dispuesta a arrancarlo de
la silla. Ahora son otros, pero usan los mismos métodos que empleó Saavedra y su
corte para tumbar a López Aguilar (mensajes anónimos a la prensa donde se dibuja
a un secretario general débil, anuncio de próximas batallas, críticas a la
legitimidad de la ejecutiva…).
Algo que debería ser positivo, la
convocatoria de un proceso de primarias, se convierte en una pelea con
cuchilladas traicioneras. Un grupo de militantes (¿o dirigentes?) contó a una
agencia de noticias que tienen a dos o tres candidatos alternativos al Pérez. Lo
cuentan justo dos días después de que Coalición Canaria haya elegido a Paulino
Rivero de forma pacífica, sin rastro de sangre. Coalición Canaria logra difundir
un mensaje de unidad, de autoestima, de nos queremos mucho y fitetú lo que hemos
madurado. Mientras a José Miguel Pérez le aparecen los suyos acusándolo de
parecer una estatua de cera.
Dice Hernández Spínola que no pueden luchar
contra fantasmas ni contra molinos, que no se cree eso de que hay un “amplio
sector” que prepara una candidatura alternativa a José Miguel Pérez. La verdad
es que luchar contra anónimos es complicado, no es una batalla democrática. Hay
mil razones para criticar el liderazgo de José Miguel Pérez, y los militantes
socialistas tienen todo el derecho del mundo a pedir que se celebren primarias
en septiembre y a proponer otros candidatos.
Pero la aparición de
críticas anónimas que se acercan a periodistas a anunciar futuras batallas suena
más a fiesta caníbal que ejemplo de democracia interna. Todavía no sabemos si se
trata de un canibalismo religioso, un canibalismo gastronómico o una fiesta de
viudas negras, esas arañas venenosas que atacan a sus parejas machos después de
copular. Tiene la pinta de ser esto último, gente que disfruta con el
sufrimiento de los suyos, que está dispuesta a irse a la cama con su camarada,
fingir un orgasmo y después ¡zás!, a clavarle la pezuña en el cuello y meterle
veneno hasta que se muera en la plaza pública.
Se dirá que este artículo
es una defensa de José Miguel Pérez. Mentira. La victoria pírrica del presidente
del cabildo en el congreso de marzo se merece unas elecciones primarias. Los
militantes tienen derecho a elegir su candidato o candidata sin necesidad de que
Pepe Blanco adelante su viaje a las colonias para alumbrar con el foco al
preferido por la Moncloa. Que salgan al escenario los alternativos, que monten
una fiesta democrática que deje en evidencia las resignadas candidaturas de
Paulino y Soria. ¡Primarias!¡Primarias!¡Primarias! Que den la cara. Porque si
todo se queda en el chisme a unos periodistas estaríamos simplemente ante una
nueva fiesta caníbal tan típica del PSOE canario, siempre dispuesto a dar un
paso adelante cuando tiene los pies a veinte centímetros de un precipicio.
(*) Juan García Luján en el periódico digital Canarias Ahora
