Actualizado el 26/07/2010 a las 09:35 horas
El "sorroballo" a la bandera
Germán Ramos Ramos
Si bien es verdad que
personalmente no soy muy dado a creer en los símbolos, como elemento aglutinador
resulta eficaz. Ha quedado demostrado en estos días con la bandera de España,
donde para la inmensa mayoría el triunfo de “la roja” benefició al país de la
piel de toro y para mi...pregúntele a los chinos cuantas banderitas, gorritos,
pañuelitos, chorraditas, etc, vendieron en quince días… entonces realmente,
¿quien se benefició del esfuerzo?
Algo así nos ocurre aquí en
Canarias con nuestra bandera. Superados ya los primeros miedos parece que se
convierte en un hecho habitual colocar la bandera canaria, la de verdad, la de
las siete estrellas verdes en forma de circulo en el centro, cada vez en más
actos oficiales. Al parecer existe todavía un pequeño grupo radical por la zona
“derechona” más casposa, que tiene sus reparos a que la bandera canaria luzca en
las instituciones de nuestra tierra, pero cada vez ese argumento se utiliza
menos ya que nadie quiere ser tachado de extremista y el símbolo de la bandera
está aceptado institucionalmente, asumido y apoyado desde hace mucho tiempo por
una gran mayoría social que patentiza con sus acciones el acuerdo y disipa
cualquier duda.
Aclarado este primer punto, viene el segundo, que está
referido a la similitud de la reflexión del comienzo con la bandera de España y
el bisnes que se hicieron los chinos vendiendo los motivos o símbolos españoles
en todo el mundo, más en España. Aquí y para no ser menos el negocio de la
bandera canaria parece que está poniéndose de moda, el otro día sin ir más
lejos, Nueva Canarias, partido de ideología indefinida aunque se autonombra
nacionalista y sin apenas historia, invita a los ciudadanos a acudir a un acto
con la bandera canaria, cada uno con la suya, al objeto de crear un gran
sentimiento colectivo de enaltecimiento del nacionalismo canario y conducir este
gran sentimiento como idea-eje hasta las elecciones municipales, y por supuesto
sacar todo el rédito posible a la utilización del sentimiento patrio. A estas
alturas cabe preguntarse algunas cosas tales como; ¿son de verdad nacionalistas
los que utilizan nuestros símbolos para llegar al poder?, acaso ¿saben que la
palabra nacionalismo viene de nación? entonces ¿de qué nación hablan?, ¿de la
Nación Canaria? si es así ¿por qué se asustan cuando escuchan aquello de Viva
Canarias Libre?, pero ¿son o no nacionalistas? ¿a qué ese miedo?, ¿travestismo
político o inmadurez?.
Como ya se está empezando a poner de manifiesto la
claridad en el mensaje va a ser básico en este comienzo de siglo y de milenio,
ya no "venden" las calculadas indefiniciones, ahora lo blanco es blanco y lo
negro, negro, no valen medias tintas, el pueblo no perdona tan fácilmente el
filibusterismo. Bueno me parece que recordarlo en estos momentos donde la
paciencia se agota más rápidamente y la verdad es imprescindible para clarificar
posturas. Por mi parte en este tema el corazón le puede a la razón y me inquieta
mucho la utilización "a lo chino" que mercantilmente y aprovechando la
revoltura, hacen los mal llamados nacionalistas (unos y otros), de nuestra
bandera canaria con el objeto principal de seguir "mamando del machito"
relegando la responsabilidad que obliga ser nacionalista de la Nación Canaria,
hasta la próxima cita electoral, momento en el que sacan "el trapito". Todo un
"sorroballo".
(*) Germán Ramos Ramos, columnista de ONDA GUANCHE. Más
sobre el autor en su Blog personal: http://eltaparabo.blogspot.com/
