Actualizado el 08/03/2010 a las 08:28 horas
"La Cuatro y el Valle de Jinámar"
Germán Ramos Ramos
¿Se indignan por el reportaje de Callejeros?,
pues a mí me pareció suave, afilado, inconcluso, aunque técnicamente impecable,
vertiginoso. Hay más, mucho más, y ellos lo saben, lo tienen grabado, lo
vivieron con un tipo de periodismo nuevo, quemando cinta, zapatillas y horas, ni
justo ni injusto, nuevo, diabólicamente dinámico, ofreciendo "lo que hay" con un
ritmo cercano al estrés y con el personaje al que enfoca la cámara como
protagonista único y principal en su entorno real-real con mucho primer
primerísimo plano, con sonido directo a la cámara.
Para la-los que
insistan en reprochar a una cadena de TV que les saquen sus vergüenzas públicas,
les aviso que el "horno no esta para bollos" y puede que no solo sus vergüenzas
públicas sean ampliamente difundidas, las privadas también existen, y si eres
personaje público...(lo demás viene por añadidura), y que fijándome yo, rima con
caradura. ¿Quién lo diría?, (añadidura-caradura), que por casualidad puede ser
aplicado indistintamente a los tres sexos oficialmente reconocidos sin cambios
ni alteraciones gramaticales en sus finales, ni as ni os, simplemente
“ura”.
Pero a esta hora yo me sigo preguntando ¿acaso es mentira lo que
se emitió?. Estuve un largo rato hablando con el equipo de Cuatro, les confieso
que tenía una idea de lo que Javier y su gente querían. En privado les dije que
si me necesitaban contaran conmigo, no lo hicieron, les sobraba material. Pero
después del revuelo montado por la emisión de este programa, que lo quieren
encasillar en programa- basura me revelo, no debe ser admitido que quieran matar
al mensajero de un recado tan desagradable como cierto.
Esto, para mi
manera de entender, es periodismo valiente y comprometido y no las milongas de
políticos “biempagaos” y comunicadores babosamente “pesebristas” que pretenden
barrer la casa de noche y con la luz apagada, que en vez de asumir una realidad
"servida en vivo" con la humildad humana del errado, se lanzan al cuello del
cartero con la ferocidad del lobo herido. ¡Torpones!.
Que el DELITO de
ese equipo de TV, Callejeros, es enseñar una realidad diaria y permanente de la
que ustedes, políticos se enteran por la prensa "de cuando en cuando",
destilando en la respuesta el falsete de oscuros intereses contra... ¿quién? El
problema es que Jinámar no solo necesita focos que le alumbren sus miserias sino
miserables que no las escondan.
(*) Germán Ramos Ramos, columnista de
ONDA GUANCHE. Más sobre el autor en su Blog personal: http://eltaparabo.blogspot.com/
